Candidiasis Crónica (C.C.S.)

marzo 15, 2016

Síndrome de Candidiasis Crónica (C.C.S.)

Introducción

Candidiasis.-La existencia de la Cándida Albicans lleva varias décadas documentadas en la investigación. También es conocido el hecho de que Cándida Albicans es perfectamente capaz de causar trastornos de la salud si prolifera desmesura damente. La mayor parte de los médicos ortodoxos centra su atención hacia los síntomas localizados de la enfermedad de Candidiasis (micosis vaginal, oral y cutánea), pero su actuación va mucho más allá de un simple picor o afta. Esta levadura sin control es capaz de alterar el organismo por completo.

Para las personas que sufren de candidiasis gastrointestinal, incluida yo misma, es importante resaltar la necesidad de su trascendencia debido a las alteraciones tan importantes que produce en el sistema inmunitario: disbiosis, alergias e intolerancias alimentarias, síndrome del intestino permeable, stres oxidativo, etc.

Es mi deseo que a través de este trabajo de investigación, médicos y pacientes tengan en mente la existencia de esta enfermedad y puedan aplicar el tratamiento oportuno para el completo restablecimiento de la salud.

A continuación veremos cuál es el papel de los microorganismos en la salud; qué ocurre cuando los hongos proliferan sin control; la sintomatología de la candidiasis; cómo se diagnostica y cuál es el tratamiento.

OBJETIVOS

Conocer el papel de las bacterias intestinales en la modulación del sistema inmune.

Conocer el síndrome de Candidiasis crónica y su relación con la inmunidad.

Concienciar a los profesionales de la salud de que este síndrome es más frecuente de lo que se diagnostica.

Saber identificar la sintomatología producida por el crecimiento desmesurado de las Cándidas.

Conocer los diferentes métodos de diagnóstico de la Candidiasis, del aumento de la permeabilidad intestinal, y de las alergias e intolerancias a los alimentos.

Adquirir los conocimientos necesarios para aplicar el tratamiento adecuado del Síndrome de candidiasis crónica, del aumento de la permeabilidad intestinal, de la disbiosis y las alergias e intolerancias alimentarias.

Conocer, concretamente, los fármacos más efectivos para superar el C.C.S.

Conocer la ozonoterapia médica y su aplicación en la disbiosis.

Ampliar conocimientos sobre la nutrición ortomolecular.

Conocer la historia, evolución y aplicación de los probióticos, prebióticos y simbióticos.

EL PAPEL DE LAS BACTERIAS EN LA SALUD
Las bacterias de nuestro tubo digestivo forman una amplia comunidad de pasajeros clandestinos. Ejercen sobre nuestra salud una influencia confirmada regularmente por nuevos trabajos científicos.
Y no solamente modulan la eficacia de la actividad intestinal (la captación de los nutrientes o la eliminación de los desechos), sino que parece ser que influencia la actividad de nuestro sistema inmunitario. Además, la fauna bacteriana de nuestro intestino puede provocar anomalías graves cuando desarrolla patógenos, a veces virulentos o incluso mortales. Y al contrario, una población bacteriana en la que estos agresores no consiguen implantarse es prueba de buena salud. A pesar de su importancia estratégica, esta fauna intestinal sigue siendo mal conocida, hasta el punto que se ha creado para su exploración una importante agrupación de proyectos europeos: Proeuhealth. Tiina Mattila-Sandholm, del Instituto finlandés VTT Biotechnology, coordinadora de los 64 equipos (16 países) reagrupados en esta estructura, habla de “caja negra” para referirse al tubo digestivo. “Y aún hoy en día, nadie puede decir exactamente en qué consiste el ecosistema microbiano de nuestro intestino”, subraya.¿Cuáles son exactamente las especies que encontramos en el mismo?, ¿cómo ejercen su influencia sobre la salud?, ¿cuáles son las “buenas bacterias”, denominadas también probióticas, y cómo actúan?, ¿cómo podemos concebir alimentos que exploten al máximo sus propiedades beneficiosas?… “Son algunas de las cuestiones que los investigadores del proyecto Proeunhealth, lanzado hace dos años, van a esforzarse en responder de aquí al año 2003”.
Los probióticos interesan tanto a las autoridades públicas como a los industriales de la alimentación y a los consumidores. Se sabe que la ingestión de ciertas cepas microbianas (particularmente las que pertenecen a los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium) puede ser especialmente benéfica para la salud.

Lactobacillus Intetinalis.(Candidiasis Crónica)Imagen de microscopio de una mezcla de dos cultivos puros de Lactobacillus intestinalis (elementos verdes alargados) y de Bifidobacterium longum (“granos” rosáceos). En ciertas circunstancias, el refuerzo de la presencia de estos microorganismos en la flora intestinal puede tener efectos probióticos con consecuencias benéficas para el refuerzo inmunitario contra numerosas patologías de origen bacteriano.© Imagen: Ralph Thiel, DISE (Alemania)
No obstante, estas ventajas sólo han sido demostradas en condiciones muy precisas. Varios ensayos, por ejemplo, han demostrado que ciertas cepas de Lactobacillus protegían a los bebés contra las diarreas virales. Evidentemente, tales resultados no son generalizables a todos los probióticos (dos cepas distintas de la misma especie pueden tener efectos contradictorios) y aún menos a toda la población.

Ahora bien, se han observado numerosas extrapolaciones poco ortodoxas. Ciertos industriales se han esforzado por construir una imagen de “alimento sano” (que “estimula el sistema inmunitario” y “equilibra la flora intestinal”) con ayuda de fórmulas que muy a menudo superan la realidad científica. Tiina Mattila-Sandholm prosigue: “Espero que nuestros resultados permitan no sólo mejorar la salud de la población, sino también poner orden en esta jungla del marketing. Pero para eso, hay que comprender la función exacta de las bacterias presentes en el tubo digestivo. Los primeros resultados concernientes a la actividad de los microbios han sido obtenidos por el grupo del profesor Willem de Vos, de la Universidad de Wageninen en los Países Bajos, que igualmente es el coordinador científico de las plataformas de proyectos”.
Para avanzar de forma rigurosa en este tema multiforme, por lógica hay que comenzar por comprender quiénes son los huéspedes del tubo digestivo y encontrar las formas de diferenciarlos. Es el objetivo del proyecto Microbe Diagnostics, dirigido por un joven investigador apasionado, Michael Blaut, del Instituto alemán de nutrición (DIFE – Postdam). Con sus colegas, se esfuerza por explotar los resultados más recientes de la biología molecular para comprender con la máxima precisión posible la composición del ecosistema intestinal. Se han utilizado diversas técnicas (citometría de flujos, fluorescencia in situ, mediciones de ARN) para detectar las secuencias significativas (en otras palabras “las señales”) de los organismos presentes.“Al principio sabíamos muy poco”, explica Michael Blaut. “Ya que, durante mucho tiempo, la ciencia sólo se interesó por los organismos que se podían cultivar, o sea, una proporción muy reducida de los que conciernen a nuestra investigación. Después, se tendió a estudiar más los patógenos que la flora intestinal “normal”, valga la expresión, ya que la flora intestinal varía muchísimo de una persona a otra, e incluso en el caso de la misma persona, cambia según la edad. Y finalmente, las herramientas moleculares existen desde hace muy poco tiempo. Pero no obstante, hemos realizado grandes progresos en el transcurso de los últimos años y poseemos actualmente un inventario con el que realmente podemos trabajar”.El equipo de Microbe Diagnostics ha realizado ya 16 sondas (pruebas) a oligonucleótidos que permiten detectar muy rápidamente ciertos microorganismos. A medida que se desarrollan los conocimientos, la concepción de nuevas sondas es cada vez más rápida, lo que permitirá fabricar una serie de instrumentos cada vez más diversificados. Estos instrumentos pueden ser después puestos a disposición de otros investigadores, por ejemplo, para encontrar el vínculo entre una patología y una cepa determinada, o para comprobar los efectos de la alimentación sobre la presencia de tal o cual bacteria, o aún para analizar las evoluciones globales de la flora intestinal.
Estas nuevas posibilidades deberían permitir aclarar la cuestión aún mal comprendida de los mecanismos. En efecto, ignoramos cómo un microbio puede actuar sobre el estado general de su huésped. Deprohealth y Propath, dos proyectos de la agrupación, se han encargado así de tratar uno de los principales misterios de los probióticos: su acción potencial sobre el sistema inmunitario.Dos tipos de patologías, antagonistas hasta cierto punto, están en punto de mira. Por un lado, una patología inflamatoria. Las MII (enfermedades inflamatorias del intestino), que afectan a numerosos europeos y que provienen de una reacción de inmunidad excesiva (para explicarlo de forma sencilla). Y, por otro lado, las infecciones virales (diarreas por rotavirus) o bacterianas que corresponden al fenómeno inverso: la incapacidad de las defensas naturales de vencer a un patógeno. Entre las bacterias que movilizan especialmente a los investigadores, las más conocidas son Helicobacter pylori, responsable de úlceras y de gastritis, y diversas salmonellas, que plantean problemas recurrentes de intoxicación alimentaria. Los equipos trabajan con diferentes cepas de Lactobacillus y de Bifidobacterium. Se esfuerzan por descubrir cuáles son las moléculas producidas (sobre todo a nivel de la pared bacteriana) benéficas para la salud, cual es su forma de actuar, y más precisamente qué tipo de reacciones inmunitarias favorecen o, por el contrario, impiden. Una vez conocidos estos mecanismos, los equipos se dedican a construir las cepas ad hoc y, según la expresión de Annick Mercenier, del Centro de investigación Nestlé de Lausana, coordinadora de Deprohealth, intentan que esas cepas sean “agentes terapéuticos originales que hagan posible la obtención de tratamientos anti-inflamatorios innovadores y vacunas orales contra el H. Pylori y los rotavirus”.Un tercer proyecto (EU&Microfunction), está igualmente dedicado a la cuestión de los mecanismos. Se interesa sobre todo por las consecuencias de la nutrición en el medio de las bacterias gastrointestinales. Estos efectos pueden provenir del consumo de bacterias (probióticas) o de alimentos particulares (denominados prebióticos), que favorecen el desarrollo de tal o cual probiótico. De nuevo, debemos admitir que aún ignoramos lo esencial del porqué y el cómo una cierta alimentación favorece a una población o a una cepa determinada. La mejora de la salud humana está en el centro de los objetivos de la agrupación de proyectos Proeuhealth. Uno de los proyectos asociados, Progid, por ejemplo, estudia dos enfermedades intestinales especialmente dañinas, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, una grave dolencia aparentemente auto-inmune que puede llevar, en ciertos casos, a tener que retirar quirúrgicamente segmentos enteros del tubo digestivo. Para precisar los efectos posibles de los probióticos contra algunas patologías, se han creado dos pruebas a doble ciego, a gran escala, en varios países y que van a durar alrededor de un año.

Modelización en cultivo (Candidiasis)

Crownalife, otro proyecto directamente relacionado con la salud, está coordinado por Joël Doré, del Instituto Nacional de la Investigación Agronómica (INRA), situado en Jouy-en-Josas, cerca de París. “Los ancianos representan una fracción creciente de la población europea”, subraya este último. “Ahora bien, ellos son más sensibles a las infecciones y a las enfermedades degenerativas, lo que plantea la cuestión de la implantación de estrategias preventivas en materia de nutrición”. En efecto, está comprobado que cada franja de edad, desde el bebé al anciano, parece corresponder a una parte de la población intestinal específica. La comprensión de esta evolución y de sus implicaciones sanitarias es la primera etapa hacia el establecimiento de consejos nutricionales eficaces, y en el futuro, hacia una “nueva generación de alimentos funcionales”.

El mercado mundial de los probióticos, ya de por sí considerable, está llamado a aumentar. Por lo tanto, no hay que sorprenderse de que se hayan asociado numerosos socios industriales, (entre ellos algunas PYMEs) a los diferentes proyectos. Protech, por ejemplo, cuenta con cinco empresas de doce laboratorios. Este número se explica si se sabe que este proyecto se ha fijado por objetivo el de avanzar sobre los aspectos tecnológicos de la fabricación de los alimentos probióticos. En el caso de estos alimentos (en general, de tipo lácteo), el camino está generalmente lleno de procesos traumatizantes para una bacteria, ya sean industriales (calefacción, congelación, liofilización, conservación, etc.) o simplemente metabólicos (acidez del estómago, virulencia de las encimas digestivas y de los jugos biliares). Ahora bien, un probiótico (por muy excelente que sea) no sirve a no ser que esté vivo. Dietrich Knorr, de la Universidad Tecnológica de Berlín explica: “Tenemos varias estrategias para lograr este objetivo. Podemos buscar moléculas protectoras para asociarlas a los microbios, y obtenemos excelentes resultados con ciertas pectinas. Pero podemos igualmente estimular las defensas naturales de los probióticos. Así, ciertos microbios puestos a 50ºC producen algunas proteínas específicas que les protegen del calor, lo que puede ayudarles a soportar ciertos procesos industriales. Otros probióticos, al enfriarse, segregan azúcares que les permiten después sobrevivir a la congelación”. Protech debe obtener nuevos conocimientos prácticos, que traten sobre todo los posibles tratamientos industriales, las formas de optimizarlos, las reacciones de las diferentes cepas con respecto a los mismos, etc. Estos elementos deberían hacer posible la concepción de productos tan eficaces como sea posible.
Las virtudes de los probióticos no deben no obstante hacer olvidar sus posibles riesgos, aunque por ahora sean sólo potenciales. “La mayoría de estos organismos se consumen desde hace décadas sin ningún impacto sanitario negativo”, recuerda Tiina Mattila-Sandholm, pero no hay que contentarse en absoluto con este tipo de constatación en un estudio científico exhaustivo. El proyecto Prosafe se ha creado para dedicarse enteramente a las cuestiones de seguridad: tratará de los diferentes problemas tales como la posible resistencia a los antibióticos, la posibilidad de mutaciones, las capacidades colonizadoras, los riesgos posibles de toxicidad, etc. Al final del estudio, se pretende disponer no sólo de información precisa sobre las numerosas cepas existentes en la actualidad, sino igualmente sobre los criterios y los métodos de investigación para todas las que salgan de los laboratorios en los próximos años. El proyecto Proeunhealth se acompaña, además, de una reflexión sobre las expectativas del público (variables según los países) y sobre la mejor forma de dirigirse al mismo. Explotar las posibilidades de los probióticos supone convencer al público para que los consuma, en la mayoría de los casos de forma regular, para obtener así una eficacia máxima. Hay que darle por lo tanto una visión clara y rigurosa de los beneficios que se puedan lograr, gracias a una información completa y creíble.

Los alimentos probióticos representan un desafío económico considerable. Según un estudio de mayo de 2001, el mercado europeo valdría más de mil millones de euros, una cifra que aumenta regularmente. El mercado americano, menos importante por ahora, está, no obstante en expansión y representa un objetivo comercial potencialmente estratégico. En cuanto a Japón, los probióticos son moneda corriente: más de la mitad de los productos lácteos los contienen. Los probióticos se venden generalmente asociados a yogures u otros productos lácteos, pero se pueden encontrar igualmente en ciertas sopas, en zumos de frutas y de verduras o en algunos cereales.

Probióticos, prebióticos, simbióticos:

Podían ser mejoradas por la absorción de bacterias fermentadoras. El conocimiento de los probióticos no es ninguna novedad por lo tanto. En cambio, es reciente el interés de los investigadores por los prebióticos, en otras palabras, por las moléculas que favorecen la supervivencia o la actividad de los microorganismos benéficos. Estos prebióticos son generalmente algunos azúcares complejos, como la inulina de las endibias. Atraviesan sin alterarse la parte superior del tubo digestivo, lo que les permite después interactuar a nivel intestinal con las bacterias presentes.
Cada vez se experimentan más alimentos que asocian probióticos y prebióticos, a fin de estimular los efectos de las bacterias. Estos productos mixtos, denominados simbióticos, parece que tienen ante sí un futuro prometedor. Los investigadores controlan cada vez mejor la sutil investigación de la mezcla óptima entre las bacterias y las moléculas protectoras.

LA CANDIDIASIS EN DESARROLLO

TAXONOMIALos microorganismos involucrados como agentes etiológicos de la Candidiasis, se encuentran actualmente clasificados taxonómicamente de la siguiente forma:Reino: HongoDivisión: DeuteromycotaClase: BlastomycetesFamilia: CryptococcaceaeGénero: CandidaEspecies: albicans (como la más frecuente y virulenta) y otras especies6.El Género Candida comprende más de 150 especies, cuya principal característica es la ausencia de forma sexual, con excepción de algunas especies micóticas. Son clasificadas como levaduras, las cuales corresponden a hongos con un modo de desarrollo predominantemente unicelular7.Solamente una docena de las especies pertenecientes al Género Candida poseen la facultad de adaptarse a una temperatura de 37°C. y pueden ser ocasionalmente patógenas para el hombre, estas son entre otras: C. albicans, C. tropicalis, C. kefyr (pseudotropicalis), C. krusei, C. guillermondi, C. parakrusei, C. zeylanvides, C. stellatoidea y C. brumptii3.Estudios taxonómicos tratan de diferenciar las diversas especies del Género Candida de acuerdo a sus propiedades. Candida paratropicalis no ha sido considerada distinta a Candida tropicalis8. En el caso de Candida claussenii y Candida stellatoidea la similitud de su morfología y fisiología sobrepasan las diferencias que puedan haber entre estas especies9. Diversos estudios sobre C. albicans y C. stellatoidea no consideran estas dos especies como distintas10. Se ha demostrado por métodos electroforéticos que C. albicans y C. stellatoidea difieren en el número y patrón de cromosomas, pero también se han observado diferencias entre cepas de C. albicans en cuanto a este aspecto se refiere.A través de estudios de biología molecular mediante la prueba de Southern Blotting, utilizando enzimas de restricción para fragmentar el ADN, se demostró que C. albicans y C. stellatoidea son idénticas.Recientemente, se publicó un reporte donde se hace mención a los nombres viejos, incorrectos u obsoletos que se le daban a algunas especies de Candida y a los nombres aceptados actualmente. Es así como C. claussenii y C. stellatoidea están reclasificadas en la actualidad como C. albicans, por su parte Candida macedoniensis y Candida pseudotropicalis están reclasificadas como Candida kefyr y Candida paratropicalis está reclasificada como C. tropicalis.

CARACTERISTICAS DEL HONGO

Figura1

Figura 2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 3

Figura 4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las levaduras o blastosporas son microorganismos eucarióticos, las cuales se reproducen asexualmente por un proceso específico de división celular conocido como gemación. Este proceso de división implica la producción de nuevo material celular proveniente de la superficie de la blastospora. Cuando el brote o yema ha crecido y se encuentra en su tamaño óptimo, se suscita la división celular y se forma un tabique o septo entre las dos células.

La forma filamentosa del hongo (hifa), es una estructura microscópica tubular, la cual contiene múltiples unidades celulares divididas por septos y puede surgir a partir de blastosporas o de hifas existentes. Esta crece continuamente por extensión apical.La apariencia microscópica de todas las especies de Candida es similar; todas las levaduras son Gram positivas, pero en algunas ocasiones la forma de las blastosporas puede variar de ovoide a elongada o esférica. Microscópicamente, C. albicans presenta dimorfismo, el cual es una transformación de la forma ovoide de las blastosporas (levaduras) gemantes a hifas.Por su parte, Samson sostiene que el material blanco que crece en los medios de cultivo consiste desde el punto de vista microscópico, en pseudomicelio actualmente llamados filamentos de C. albicans. Se presenta bajo condiciones de cultivo semianaeróbico o facultativo y está formado por células elongadas que se mantienen unidas entre sí como una cadena y blastoconidias o blastosporas que están agrupadas en montones a lo largo del pseudomicelio, en los sitios en que los extremos finales de las células pseudomiceliales se empalman con otras. En contraste con otras especies de Candida, C. albicans tiene una marcada tendencia a formar esporas grandes de pared gruesa, denominadas clamidosporas, sobretodo cuando se cultivan en un medio especial como Agar Harina de Maiz; la clamidospora tiene un diámetro de 7 a 8 micras y casi siempre se origina en el extremo del pseudomicelio. Es una importante característica morfológica en la identificación de C. albicans. Asimismo, tiene la capacidad para producir tubos germinales (filamentación en suero) cuando las colonias son inoculadas en 0,5 ml. de suero a temperatura de 37°C. Observándose los resultados después de 2 o 3 horas.Un tubo germinal se define como una extensión filamentosa de una célula levaduriforme que mide alrededor de la mitad del ancho y tres a cuatro veces el largo de la célula. El tubo germinal de C. albicans ha sido descrito como un tubo sin constricción en el punto de origen y tiene una apariencia similar a “espejo de mano”. Este puede formarse al inocular células de C. albicans en suero humano (inclusive si el suero ha sido congelado y almacenado), así como en suero de diversos animales como perro, bovino, conejo, cochino de Guinea y caballo. En cambio, este no se forma en suero caliente coagulado.La formación de tubos germinales en suero está afectada directamente por la concentración celular en el inóculo, ya que la proporción de células capaces de formar filamentos, disminuye progresivamente al aumentar la concentración celular por encima de 107 células por ml. De igual forma, demostró este autor que el rango de temperatura en el cual se forman los tubos germinales oscila entre 31°C y 41°C.La composición química de C. albicans está representada por 20-40% de proteínas y 30-50% de polisacáridos, mientras que la proporción de lípidos es variable. La fracción lipídica va a depender de la cepa, edad del cultivo, condiciones ambientales y del origen de la fuente de carbono. La pared celular de C. albicans está compuesta principalmente por los polisacáridos Manán, Glucán y Quitina. Aunque la síntesis de los componentes de la pared celular está dinámicamente influenciada por las condiciones de crecimiento y por los estadios metabólicos, en la literatura existen bastantes datos acerca de la composición química de dicha pared. El polisacárido manan representa aproximadamente entre 15,2% y 22,9% del peso seco y poco más de 40% de los polisacáridos de la pared celular del hongo. El D-Glucán ß-1-3 y el D-Glucán ß-1-6 constituyen entre 47% y 60% del peso seco de la pared celular. Otros componentes han sido reportados, tales como proteínas en cantidades que oscilan entre 6% y 25%, lípidos entre 1% y 7% y Quitina entre 0,6% y 9% del peso de la pared celular. Las proporciones de los componentes que constituyen la pared celular de las levaduras y de los tubos germinales es relativamente similar, aunque la cantidad de Glucán Álcali-soluble y Álcali-insoluble y de Quitina de C. albicans varía de acuerdo con la forma de crecimiento.Estudios ultra estructurales de la pared celular de C. albicans han demostrado una compleja micro arquitectura. La pared tiene un espesor variable y está compuesta por varias capas, las cuales se han puesto de manifiesto por diferencias en la densidad electrónica. El número de capas y su morfología varían; esta variación está relacionada con varios factores tales como: la etapa de crecimiento celular, la forma de crecimiento (como levadura o como tubo germinal), la capa seleccionada para su estudio, el medio de cultivo empleado para el crecimiento celular y los procedimientos de fijación. La mayoría de los investigadores han descrito cinco capas dentro de la pared celular, las cuales son (de adentro hacia afuera): Manoproteínas, ß-Glucán-Quitina, ß-Glucán, Manoproteínas y una capa de fibrillas (figura 5).
Figura 5. Diagrama esquemático de la pared celularde C. AlbicansTomado de Calderone y Braun 1991
Poulain y colaboradores han observado hasta ocho o nueve capas en la pared celular de C. albicans, aunque estos resultados se refieren a una variedad de paredes celulares provenientes de células que crecieron en diferentes medios de cultivo y en distintos períodos de tiempo.Se ha demostrado que después de cultivar a C. albicans en medios donde haya carencia de nutrientes y someter al hongo bajo esas condiciones por períodos de tiempo muy prolongados, las capas de Manán de la pared celular desaparecen gradualmente.Los polisacáridos del tipo Manán están localizados a lo largo de la pared celular y éstos, predominan en las zonas de alta densidad electrónica. Las capas internas de la pared celular están compuestas mayormente por Quitina y Glucán. Estos componentes le dan rigidez a la célula y son esenciales para la división celular. Están presentes tres tipos de Glucán: 1) Glucán ß-1,6 altamente ramificado, 2) Glucán ß-1,3 altamente ramificado y 3) Un Glucán muy complejo ß-1,6-ß-1,3 mezclado con Quitina. Las proporciones de ciertos tipos de Glucán difieren entre las levaduras y los tubos germinales de C. albicans. Durante las primeras etapas de la formación del tubo germinal, se sintetiza casi exclusivamente Glucán ß-1,322. La Quitina se encuentra en las células en forma de levadura, en las hifas y en los tubos germinales, aunque la proporción es mayor en las hifas.La capa externa de fibrillas de la pared celular de C. albicans, tanto en levaduras como en hifas está compuesta de Manán o Manoproteínas, aunque este componente también está localizado en varios lugares de la pared celular. Esta capa ha sido descrita en ocasiones como un revestimiento mucoso o capsular.El Manán ha sido identificado como el principal antígeno de la superficie celular de C. albicans. Basados en estudios de adsorción y aglutinación, Hasenclever y Mitchell, agruparon a C. albicans en dos serotipos designados A y B. Básicamente, la representación de las Manoproteínas de la pared celular de C. albicans está constituída por residuos de Manosa unidos entre sí por enlaces a-1,6, los cuales se unen a la porción de Proteína a través de dos residuos de N-Acetil Glucosamina (unidos entre sí por enlaces ß-1,4) y un residuo de Asparagina y residuos de Manosa que se unen a la Proteína a través de residuos de los aminoácidos Serina y Treonina.(FIGURA 6).
FIGURA 6. Representación de las Manoproteínas de la pared celular de C. albicans.NAcGlc= N-Acetil D GlucosaminaM= ManosaSer= SerinaThr= TreoninaAsn= Asparagina(Tomado de Calderone y Braun, 1991).
El síndrome de Cándida Albicans es más frecuente en la mujer. El prototipo es una paciente que ha recibido un tratamiento discontinuo con antibióticos, cortisona o píldora anticonceptiva. El síndrome en mi experiencia, es polisintomático.

 

 

El primer síntoma puede ser un catarro de vías altas con secreción nasal, tos, otitis, cefaleas, etc., pero lo curioso es que los síntomas a pesar de ser tratados, no tienen tendencia a la mejoría.

El médico hace el diagnóstico, en este caso, de una sinusitis. Si en este cuadro se prescribe un tratamiento con antibióticos sorprende que el cuadro evolucione hacia una bronquitis asmática. El paciente manifiesta que se encuentra irritable, triste, con pérdida de memoria, insomnio o somnoliento. Ahora tenemos dos enfermedades, pero en realidad sólo es una enfermedad llamada CANDIDIASIS caracterizada por la alteración de los síntomas mentales.

Dentro del polimorfismo, podemos tener el mismo catarro ya mencionado y además el enfermo presenta distensión abdominal después de las comidas, intolerancia a los hidratos de carbonos refinados (pan, azúcar, etc.) estreñimiento o diarrea. El paciente con Candidiasis, en este caso, sufre de una alteración de la flora intestinal, con aumento de la Cándida Albicans, que actúa como estimulante de la carga toxémica.

La enferma de cándidas puede presentar una alteración del flujo menstrual, porque tiene alteraciones hormonales por parte del ovario con un predominio de la progesterona. Este desequilibrio hormonal es la causa de la esterilidad que algunas enfermas presentan en algunas ocasiones.
La paciente con cándidas presenta vaginitis y cistitis con frecuencia. Las cándidas se localizan en la vagina y en el intestino. Hacer un tratamiento local con óvulos, a veces es un error.

El tratamiento debe hacerse abarcando ambos órganos, vagina e intestino. La cistitis, en estos pacientes portadores de Cándida Albicans tiene un carácter funcional e inmunológico.

La Cándida Albicans desarrolla anticuerpos de tipo IgG, IgE, IgA .Según Truss está afectada la inmunidad celular. Los linfocitos T supresores estarán disminuídos, siempre que haya una carga de alergeno muy intensa que pueda producir una parálisis de la inmunidad celular.

Expongo dos casos típicos de candidiasis crónica:
Paciente B.B. de 63 años, padece catarros bronquiales de forma discontinua. Como tratamiento toma en ocasiones cortisona. Llama la atención su cansancio crónico, distensión abdominal y estreñimiento.
Analíticamente los linfocitos T4:35 (valores normales 45-55).
Los linfocitos T8:13 (valores normales 28-35) TSH: 5,08 (valores normales 0,25-5).
Valoración del magnesio en orina disminuído: 20 (valores normales 30-210).
La medición por el aparato de MORA, demuestra Cándida Albicans a la potencia 6D.
Al mismo tiempo hay intolerancia al trigo. Este caso demuestra claramente la alteración de la inmunidad celular.

Paciente C. G. de 58 años, presenta catarros frecuentes, dolores erráticos en todo el cuerpo.
Al tomar antibióticos, aumenta el flujo vaginal y el cansancio.
Digestión: Distensión abdominal, ansiedad por la comida a las dos horas de haber comido.
Se hace curva de glucemia: Glucosa basal: 0,82 gr. A las dos horas de la curva se produce un descenso del valor de la glucemia hasta 0,59 (cifras hipoglucemias).
Los linfocitos T-T4:55 (valores normales 45-55).Supresores T8:19(25-35).
La medición con el aparato de MORA da valores patológicos. En este caso llama la atención la bajada de los linfocitos T supresores y la hipoglucemia

 

 

 

 

 

 

 

 

CASOS CLÍNICOS.

N. C. de 47 años: Desde hace 10 años presenta una rinitis vasomotora en toda época.
Ligeros cambios de temperatura le afectan produciéndole rinitis. La secreción es limpia y clara. Picor a nivel del “pubis” desde hace siete años.
Exploración: Pulso rítmico, adenopatías sin interés, tensión arterial: 12/7. Dermalgia pancreática positiva. Ansiedad por la comida. Hemograma completo normal. Fosfatasas alcalinas:
145 U/L (70-300). Glucosa en sangre: 0, 85 gr. /L. Colesterol y triglicéridos: Normales. Inmunoglobulina IgG4: 132 (inferior 45).

Se hace una medición con la electroacupuntura de VOLL para Cándidas no albicans hallando valores patológicos de la medición y confrontándose con los valores del aparato MORA se halla una intolerancia a la leche, Alternaria Teníus, Cándida Albicans y Cándida Parapsilosis.

Se presenta una alergia de tipo III, tardía en sus manifestaciones. El tratamiento que se ha seguido mejora la rinitis y hace desaparecer totalmente el picor del “pubis”.

Como conclusión:
1) Las cándidas se pueden asociar.
2) El tratamiento de la MORATERAPIA es muy eficaz.
3) El incremento de antibióticos y cortisona pueden aumentar las asociaciones de las cándidas en general.
SÍNTOMATOLOGIA DE LA CANDIDIASIS

Los síntomas de la candidiasis son múltiples y muy variados. Es muy importante saber porqué la candidiasis puede producir esta sintomatología para entender mejor el desequilibrio que produce.

Muchas personas con candidiasis son tratadas como pacientes hipocondríacos, deprimidos y/o ansiosos. Desafortunadamente hay mucha gente con candidiasis que no ha sido diagnosticada y a cambio están tomando Prozac, Seroxat o ansiolíticos.

Parte de esto es debido a que normalmente la candidiasis se relaciona únicamente con los síntomas propios y localizados que crea la infección. Por ejemplo, ante una candidiasis vaginal sólo se contemplan los síntomas localizados en la vagina; ante una candidiasis oral se presta atención únicamente a los síntomas propiamente de la boca… y los tratamientos son locales.

Sin embargo, la candidiasis hay que analizarla en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada.

Un punto muy importante que normalmente suele ser ignorado a la hora de diagnosticar y tratar la candidiasis es que su origen suele ser intestinal, aún cuando estemos contemplando una candidiasis vaginal o de las uñas.

Ahora veremos la complejidad de esta enfermedad:

Cuando la candidiasis prolifera en el intestino puede cambiar su anatomía y fisiología. Esto quiere decir que puede dejar de ser una levadura y convertirse en un micelio fungal. Se sabe que las cándidas son organismos dismórficos y pueden existir en estas dos formas. En su estado de levadura no es invasiva, mientras que en estado fungal produce rizoides (o raíces muy largas) altamente invasivas que pueden penetrar en la mucosa. Esto puede causar una excesiva permeabilidad de la mucosa intestinal, permitiendo la introducción en la sangre de sustancias (toxinas, proteínas mal digeridas, etc.) que pueden actuar como antígenos alterando severamente el sistema inmunitario.

Por otro lado, una excesiva permeabilidad intestinal puede, a su vez, deteriorar los receptores nutricionales celulares, favoreciendo la malabsorción y, dando como resultado, una desnutrición.

Se sabe que las cándidas en su estado fungal pueden producir 79 productos tóxicos, por ejemplo: etanol, formaldehído, etc., pero entre ellos el más abundante es el acetaldehído. Esta sustancia altamente tóxica es producida por las cándidas al convertir el azúcar en alcohol.

Formación de sustancias vasoactivas, como la adrenalina, produciendo síntomas como nerviosismo, pánico, miedo, taquicardias y sofocos
Interferencia con los receptores del la acetilcolina, importante para la memoria y el sistema nervioso.
Producción de histamina, y por lo tanto, inflamación en cualquier parte del cuerpo.
Bloqueo de enzimas metabólicas, lo cual puede llevar a bloqueos en la formación de neurotransmisores, por poner un ejemplo.
Destrucción de la vitamina B6, la cual es importante para la protección de las membranas mucosas, el fortalecimiento del sistema inmunitario, el equilibrio del sistema hormonal y la producción de ácido clorhídrico y enzimas digestivas.
Depresión del sistema inmunitario.
Destrucción del Glutation y la cisteína, necesarios para desintoxicar el organismo.
Reacción con la dopamina, lo cual puede causar depresión, insomnio e incapacidad de respuesta ante el estrés.

Por otro lado, las Cándidas encajan en los receptores hormonales de las células compitiendo con hormonas, pero también pueden crear receptores de nuestras propias hormonas en sus superficies. Esto puede causar un bloqueo y desequilibrio del sistema hormonal y un sinfín de problemas como síntomas premenstruales, infertilidad y endometriosis, entre otros.

Algunas levaduras como la Cándida krusei y la Parapsilosis producen tiaminosa (una enzima) que destruye la vitamina B1. La falta de esta vitamina puede producir síntomas como irritabilidad, dolores musculares, falta de concentración, dolor de estómago, estreñimiento y taquicardias.

También previene la conversión de la vitamina B6 en su forma activa, piridoxal-5-fosfato. Esto puede causar síntomas como retención de líquidos, depresión, irritabilidad, temblores musculares o calambres, falta de energía y piel muy seca.

Debido al grado de toxicidad en el que se encuentra el paciente con candidiasis, el hígado tiene que filtrar una gran cantidad de químicos. Para que esto ocurra, las dos fases de desintoxicación de este órgano, la fase 1 y 2, requieren nutrientes como el zinc, selenio, cobre, magnesio, vitaminas B y C, glutatión, sulfuro, glicina y ácidos grasos esenciales, que debido a la malabsorción intestinal es muy posible que no se encuentren en las cantidades necesarias para que la desintoxicación se lleve a cabo correctamente.

Este proceso de autointoxicación puede agravar el estado del paciente con candidiasis crónica cuando se encuentra en presencia de perfumes, humos u otros químicos inhalantes.

Una vez vista la forma en que funciona esta enfermedad, voy a mencionar los síntomas más comunes en pacientes con candidiasis crónica, que normalmente no han sido diagnosticados:
Fatiga
Malestar general.
Infecciones crónicas
Alergias
Picor anal
Congestión nasal
Afonía
Ahogo
Problemas de uñas
Molestias oculares y de oídos
Dolores de cabeza
Distensión abdominal
Diarreas y/o estreñimiento
Indigestión
Ardor estomacal
Deseo de comer carbohidratos
Depresión
Mareo
Sensación de resaca por las mañanas
Dolor de articulaciones y músculos
Molestias vaginales
Retención de líquidos
Insomnio

Las enfermedades y desequilibrios relacionados con una candidiasis crónica son:
Enfermedad de Crohn
Colitis
Síndrome del intestino irritable
Artritis reumatoide
Lupus
Asma
Psoriasis y eccema
Sinusitis
Esclerosis múltiple
Fibromialgia
Síndrome de la fatiga crónica
Hipotiroidismo
Hipoglucemia
Depresión y estados de ansiedad
Anemia
Acné
Urticaria
Alergias.

Como vemos, el problema de la candidiasis no se limita a una sintomatología localizada.

DIAGNOSTICO DE LA CANDIDIASIS

DIAGNOSTICO ORTODOXO
El microbiólogo clínico juega un decisivo papel en el diagnóstico etiológico de las candidosis profundas. Aunque el cultivo y la identificación del agente causal constituyen las técnicas clásicas para realizar un diagnóstico microbiológico, actualmente se están introduciendo nuevas alternativas con gran fiabilidad.
De todas las técnicas microbiológicas, el hemocultivo es, sin lugar a dudas, el mejor método diagnóstico de las micosis sistémicas. Desgraciadamente no es un método perfecto ya que las levaduras necesitan más tiempo de incubación que las bacterias para detectar su crecimiento y, además, debido a su gran tamaño, suelen circular transitoriamente en sangre periférica, dificultando su recuperación en un hemocultivo, por lo que la sensibilidad global del hemocultivo se sitúa alrededor del 50%. A pesar de ello, sigue siendo la mejor herramienta diagnóstica disponible.
Independientemente del sistema de hemocultivo automatizado que se utilice, el volumen de sangre inoculada en cada frasco es fundamental para garantizar un rendimiento adecuado de la técnica. Se recomienda inocular un volumen no inferior a 10 ml por cada botella de hemocultivo, siendo lo ideal realizar tres extracciones seriadas para minimizar, en lo posible, las fungemias intermitentes. Aunque la mayoría de estas levaduras se detectan en un hemocultivo antes del cuarto día de incubación, cuando existe sospecha de candidemia, es necesario mantener los cultivos durante 30 días y realizar subcultivos ciegos antes de informarlo como negativo.
La mayoría de las especies fúngicas crecen adecuadamente en los frascos de hemocultivo convencionales para bacterias, pero en la actualidad disponemos ya de frascos específicamente diseñados para favorecer el crecimiento de levaduras y hongos miceliares como el Micosis IC/ (Becton Dickinson).
La técnica de lisis-centrifugación constituye una alternativa al hemocultivo automatizado, aportando ciertas ventajas teóricas para la recuperación de células fúngicas del torrente sanguíneo. El fundamento de la misma es sencillo: la sangre extraída se introduce en un tubo especial donde se pone en contacto con sustancias líticas que rompen los leucocitos, liberando a los posibles microorganismos intracelulares, posteriormente se centrifuga el tubo y el sedimento se siembra en diferentes medios de cultivo sólidos, dependiendo del microorganismo sospechado. Entre sus ventajas destacan la posibilidad de cuantificar la infección, ya que el volumen del inóculo es siempre conocido, y la neutralización de antimicrobianos o sustancias inhibidoras presentes en la sangre. También hay que tener en cuenta entre sus inconconvenientes la laboriosidad de la técnica, comparada con los sistemas automáticos y la mayor proporción de contaminaciones, si el personal no está convenientemente entrenado.

Ante la sospecha de una micosis invasora, además del hemocultivo, también podemos procesar otro tipo de muestras, dependiendo del cuadro clínico. Para ello, las muestras estériles, tanto las obtenidas mediante aspiración con aguja fina (PAAF) como los líquidos orgánicos, son las más adecuadas.
El procesamiento de las muestras en Micología es similar al empleado en Bacteriología, pero debemos recordar la importancia de la centrifugación previa, o del troceado con bisturí en el caso de tejidos, para aumentar la sensibilidad de la observación directa y del cultivo. La observación microscópica directa de toda muestra remitida para su estudio micológico es una técnica sencilla y recomendable, ya que permite el diagnóstico presuntivo en muchas ocasiones. El mayor tamaño de las células fúngicas permite, a diferencia de las bacterias, su observación a bajos aumentos en las muestras sin fijar mediante el examen en fresco con potasa, que reblandece la muestra y facilita su observación. También podemos utilizar blanco de calcoflúor, que se une específicamente a la quitina de las células fúngicas y nos ayuda a su observación mediante microscopía de fluorescencia. Por otra parte, aunque las levaduras se tiñen bien con la mayoría de los colorantes bacterianos, también disponemos de tinciones específicas (como son las de plata, el PAS o las de inmunoperoxidasa) que nos permiten su visión bien diferenciada.

En la actualidad, debido al diferente grado de sensibilidad de las distintas especies de Candida, es aconsejable la identificación de especie de toda levadura aislada en una muestra clínica profunda. Para identificarlas, disponemos de técnicas relativamente rápidas para las especies patógenas más frecuentes, como son: el test de filamentación para C. albicans, las técnicas de látex con anticuerpos monoclonales (Bichrolatex Cándida), o pruebas enzimáticas (Fungiscreen, Rapidec). Los medios de cultivo cromogénicos (CHROMagar, Candida A, etc.) “tiñen” las colonias de un determinado color según la especie de levadura permitiendo su diferenciación en casos de cultivos mixtos. Sin embargo, las pruebas de asimilación de azúcares (API 20C, Auxacolor, etc.) continúan siendo las técnicas más utilizadas en la mayoría de los laboratorios para la identificación definitiva de las distintas especies de levaduras.

Independientemente del cultivo, disponemos de otras técnicas basadas en la detección de componentes fúngicos para el diagnóstico de las micosis sistémicas. Entre las más utilizadas, por su contrastado valor, se encuentran la detección de antígeno de Cryptococcus neoformans, tanto en el suero como en el LCR, mediante la aglutinación con látex. Desgraciadamente, el diagnóstico serológico de las candidemias aún no se ha desarrollado plenamente, siendo, hasta el momento, la detección de anticuerpos antimicelio (no comercializada) la única que ha demostrado cierta correlación con la evolución clínica de estos pacientes.
Como era de esperar, el diagnóstico molecular se ha convertido en una alternativa válida para el diagnóstico de las candidemias, permitiendo la detección precoz y rápida de Candida, la identificación de especie en un tiempo corto (bien en la misma muestra, bien en el cultivo) y el control de la respuesta clínica al tratamiento. Hasta el momento, los resultados obtenidos por los diversos autores son similares, oscilando entre un 90 a 100% de sensibilidad y cerca de un 100% de especificidad en todos ellos; sin embargo, todavía son técnicas experimentales que deben ser contrastadas con los métodos clásicos y la evolución clínica de los pacientes. (Figura 1).
Figura 1. Diagnóstico molecular. Reacción de polimerasa en cadena con partidor dirigido a región del 18S rRNA. A: suspensiones entre 102 y 104 de Candida albicans preparadas en sangre (arriba) y en agua (abajo) con dos métodos de extracción diferentes (columna v/s fenolcloroformo (FC)). B: amplificación positiva de la misma región (18SrRNA) a partir de sangre de paciente con hemocultivos positivos para Candida albicans (CA) (arriba) con (CC) y sin (SC) columna de extracción. Amplificación del gen de la b-globina para verificar ausencia de inhibidores (abajo).

DIAGNOSTICO BIOLOGICO DE CANDIDAS E INTOLERANCIAS A LOS ALIMENTOS.

Intolerancias alimenticias desde el punto de vista de la Biofísica
Por Erich Rasche, extraído de MORA NEWS, edición nº 5, octubre de 1996
Junto al terreno bioelectrónico de las personas y de los animales, tengo también por costumbre medir el de los alimentos, productos alimenticios y medicamentos. Hace ya muchos años que lo hago, aunque esta práctica ha ido en aumento a lo largo de los últimos años a la vista de los muy diversos ejemplos extraídos de los sectores de la alimentación como, por ejemplo, la comida rápida, los alimentos manipulados, etc.
La valoración de la calidad de un alimento o de un producto alimenticio puede representarse igual que la valoración de un terreno enfermo del organismo humano.

El hidrólogo Profesor Vincent descubrió que todo está relacionado con el terreno biológico: la enfermedad y la salud.

Si tomamos el terreno desde el punto de vista de la medición, podremos llegar a conclusiones sobre la formación de una enfermedad, o el porqué de la existencia de una enfermedad. Por este motivo su lema era: “Considera el terreno de la enfermedad desde el punto de vista de la medición, y desprovéela de su campo de cultivo.” De hecho el terreno biológico nos ofrece completa información. Claude Bernard ya dijo que los microbios no son nada, el terreno lo es todo. En ello se basa el estudio de la Bioelectrónica.

Todo está relacionado con el terreno biológico.

Me gustaría aclarar cómo medir un terreno biológico, cómo se lleva a cabo la valoración, y mostrar que existen fantásticas casualidades con respecto a la medicina, aunque también con respecto a los alimentos, relacionadas con un sistema biológico.
Todos sabemos que se puede medir el valor del pH, un hecho ya habitual en la medicina. Sin embargo, hace años que me sorprende que, aparte del valor del pH, no se haya incluido ningún otro tipo de medición física en el diagnóstico.
Es lamentable, por ejemplo, que la medicina no haga uso del factor Rédox, el más sensible, en el diagnóstico y la terapia.

Con relación a este tema, Morell defendía una hipótesis interesante cuando comenzó a medir intolerancias alimenticias. Según sus palabras llamaba la atención que personas enfermas no fueran capaces de metabolizar de forma informativa diversos alimentos. Los depositaban en alguna parte del parénquima y del mesen quima. Este hecho bloquea a lo largo de los años los circuitos biológicos reguladores, y en algún momento se desencadena una intolerancia seguida de una alergia masiva, que normalmente se refleja en el órgano más sensible. Por el contrario, aquellas personas que gozan de buena salud son capaces de metabolizar los alimentos o productos alimenticios. Y es en este punto en el que surge la pregunta: ¿ por qué unos pueden y otros no?

Antes de responder a esta pregunta analicemos el significado del valor del pH y del potencial Rédox, ya que para la determinación del terreno biológico necesitaremos estos dos valores:
-El valor del pH es el primer valor como medida de concentración de iones, aunque también de la cantidad de protones contenidos en un líquido. Representa un valor magnético, ya que el protón juega, como elemento de medida, un papel de micro-imán que produce un campo magnético. Si el valor del pH es ácido (menor de 7,07), lo que significa que hay demasiados protones, el campo magnético será positivo y corresponderá a un polo positivo. Si el valor del pH es alcalino (mayor de 7,07), lo que significa que hay una carencia de protones, el campo magnético será negativo y corresponderá a un polo negativo.

-El potencial Rédox es el valor de medición rh2 como medida de electrones contenidos en un líquido. La palabra Rédox está compuesta por las palabras “red=reducción” y “ox=oxidación”. Define la carga de electrones de un valor del pH determinado. Es un factor eléctrico y se mide en mV. Toda forma de oxidación es, por ejemplo, un desvío de electrones en beneficio de la oxidancia.

Con la ayuda del BEV (electro acupuntura de Volf) medimos el valor del pH, así como el potencial Rédox rH2. Las observaciones a este respecto en la medición del terreno de alimentos fueron interesantes, ya que con el diagnóstico BEV no sólo puede valorarse la calidad de los líquidos corporales como la orina, la sangre y la saliva, sino también de medicamentos y alimentos.
Un buen alimento debería contener muchos protones y electrones.
Los alimentos son un medio de vida. Sin embargo sólo serán un medio de vida si contienen muchos protones y electrones.

Esto significa que el terreno debería ser ácido, aunque orgánico, ya que los ácidos orgánicos se metabolizan y convierten en una base con muchos protones. Y debe reducirse. Reducirse es sinónimo de muchos electrones. La determinación de un terreno en el Bioelectronigrama muestra que un verdadero alimento se encuentra en el primer cuadrante, directamente opuesto al tercer cuadrante, al oxidado de forma alcalina que corresponde al terreno del cáncer.
Sin embargo, pocas veces los alimentos son capaces de dar vida, ya que la mayoría de ellos han sido degenerados hasta convertirse en alimentos de consumo. Pero, ¿cómo se convierte un alimento en alimento de consumo?
Conservándolo mediante conservación y esterilización y provocando de esta forma una alta oxidación.
Al oxidar una sustancia de esta forma se eliminan los electrones activos en beneficio de la oxidancia.

Los alimentos altamente oxidados se encuentran permanentemente en un área ácida oxidada, en el 2º cuadrante. (¡En este cuadrante se encuentran, por ejemplo, los antibióticos!) Este terreno aún conserva protones, pero apenas cuenta con electrones.
Además, los hongos crecen en un terreno oxidado de forma ácida. Con los alimentos adecuados estamos dando al organismo casi el terreno ideal para que los hongos puedan reproducirse. Les ayudamos. En consecuencia no debemos extrañarnos cuando hablamos de invasiones por hongos. Desde que existen las comidas rápidas, los alimentos oxidados, esterilizados y modificados artificialmente, hay una tendencia a la alza de este tipo de manifestaciones.
A menudo las alergias alimenticias no se manifiestan de forma aguda.
Una alta oxidación significa siempre una pérdida de electrones.
Es precisamente esto lo que damos a nuestro organismo en muchas situaciones de la vida actual. Así pues, no debería importarnos gastar algo más de dinero y comprar alimentos frescos. Con ellos daremos a nuestro organismo los electrones y protones necesarios. Sobre todo electrones, ya que estamos sometidos a un estrés que conduce permanente a la sangre hacia una fase oxidativa. Esto tiene a menudo como consecuencia que el aprovechamiento del oxígeno sea cada vez peor. Y esto lo provocamos permanentemente con los alimentos que se encuentran en este terreno.

Así pues, al consumir con frecuencia alimentos conservados restaremos al organismo un componente importante: el electrón. Con ello entraremos en un medio digestivo degenerado. Esto significa que los valores de medición de la saliva serán alcalinos y el potencial Rédox alto.

Para resumir podríamos decir que un buen alimento está compuesto por los dos elementos más importantes: los protones y los electrones. La tarea del electrón es introducir el proceso de combustión. Si no encuentra el terreno adecuado, no podrá reaccionar de forma bioquímica. ¿Qué haremos entonces con los protones unidos en una masa? ¡Quedan retenidos en el organismo!
Esto produce frecuentes deposiciones de protones alimenticios y con ello intolerancias alimenticias larvadas.

Según Morell se trata de alimentos que han sido consumidos desde la juventud. Por este motivo surgen alergias que no aparecen de forma aguda y que nunca se han sospechado.

Seguro que a Morell le agradaría oír que actualmente no sólo existe una aclaración física a su hipótesis, sino que también hay confirmaciones de ecólogos clínicos, que afirman que alergias latentes son el motivo de toda una serie de enfermedades como, por ejemplo, la migraña, las alteraciones del ritmo cardíaco o el asma.

CUESTIONARIO CANDIDIASIS

Preguntas de la SECCIÓN A se enfocan en su historia médica, factores que promueven el crecimiento de la “Cándida albicans” FRECUENTEMENTE encontrados en personas con problemas de salud relacionados al hongo.

En la SECCIÓN B encontrará una lista de 23 síntomas que A MENUDO están presentes en pacientes con problemas de salud relacionados al hongo.

La SECCIÓN C consiste en otros 33 síntomas que ALGUNAS VECES se encuentran en pacientes con problemas de salud relacionados al hongo y presentes en pacientes con otros padecimientos

SECCIÓN A: Historia Clínica
PREGUNTA
PUNTOS
1. ¿Ha tomado tetraciclinas o algún otro antibiótico para tratar el acné por 1 mes o más?
35
2. ¿Alguna vez en su vida ha tomado antibióticos de amplio espectro u otros tratamientos antibacterianos para infecciones respiratorias, urinarias u otras infecciones, por 1 mes o mas, o en periodos cortos 4 veces o mas en un a niño?
35
3. ¿Ha tomado usted un antibiótico de amplio espectro-aunque sea una sola dosis?
6
4. ¿En algún momento de su vida, ha tenido prostatitis persistente, vaginitis u otros problemas de los órganos reproductores?
25
5. ¿Tiene usted problemas para concentrarse-o algunas veces se siente “desconectada”?
20
6. ¿Se siente enferma, sin embargo, a pesar de visitas a diferentes doctores, no han podido encontrar la causa?
20
7. ¿Ha tenido embarazos?

¿Dos o más?
5
¿Solo una vez?
3
8. ¿Ha tomado pastillas anticonceptivas

Por mas de 2 años
15
Por 6 meses a 2 años
8
9. ¿Ha tomado esteroides oralmente, por inyección o inhalación?

Por mas de 2 semanas
15
Por 2 semanas o menos
6
10. ¿La exposición a perfumes, insecticidas, olores de telas y otros químicos provocan…

Síntomas moderados a severos
20
Síntomas leves
5
11. ¿El humo del tabaco le molesta muchísimo?
10
12. ¿Se acentúan más sus síntomas en días húmedos, bochornosos o en lugares enmohecidos?
20
13. ¿Ha tenido usted infecciones por pie de atleta, lombrices intestinales, picazón en las ingles u otras infecciones crónicas por hongos en la piel o en las uñas. Esas infecciones han sido….

Severas y persistentes
20
Leves a moderadas
10
14. ¿Siente usted ansiedad por comer azúcar?
10
PUNTAJE TOTAL:

SECCIÓN B: Síntomas mayores
Para cada síntoma positivo, anote el siguiente puntaje. Si no tiene el síntoma, no anote ningún puntajeSi los síntomas son ocasionales o leves…………………………………………… 3 puntosSi los síntomas son frecuentes y/o moderadamente severos…………….6 puntosSi los síntomas son severos y/o incapacitantes…………………………………..9 puntosAl final de esta sección sume los puntos.
PREGUNTA
PUNTOS
1. Fatiga o letargia

2. Sensación de estar agotada

3. Depresión o depresión maniaco depresiva

“4. Adormecimientos, quemazón u hormigueo”

5. Dolor de cabeza

6. Dolores musculares

7. Debilidad muscular o parálisis

8. Dolor o inflamación de las articulaciones

9. Dolor abdominal

10. Constipación y/o diarrea

11. Flatulencia, eructos o gas intestinal

12. Flujo vaginal difícil, picazón o ardor

13. Prostatitis

14. Impotencia

15. Pérdida del deseo sexual

16. Endometriosis o infertilidad

17. Dolor menstrual u otras irregularidades menstruales

18. Tensión pre-menstrual

19. Ataques de ansiedad o de llanto

20. Manos y pies fríos, baja temperatura corporal

21. Hipotiroidismo

22. Cuando esta hambrienta se siente temblorosa o irritable

23. Cistitis o cistitis intersticial

PUNTAJE TOTAL

SECCIÓN C: Otros síntomas
Para cada síntoma positivo, anote el siguiente puntaje. Si no tiene el síntoma, no anote ningún puntajeSi los síntomas son ocasionales o leves……………………………………………………1 puntosSi los síntomas son frecuentes y/o moderadamente severos……………………2 puntosSi los síntomas son severos y/o incapacitantes…………………………………………3 puntosAl final de esta sección sume los puntos.
PREGUNTA
PUNTOS
1. Se siente adormecida

2. Irritabilidad

3. Incoordinacion

4. Cambios de humor frecuentes

5. Insomnio

6. Mareos y/o pérdida del balance

7. Presión por encima de los oídos… o sensación de inflamación en la cabeza

8. Problemas en los senos para-nasales… o sensación de dolorimiento en las mejillas o la frente

9. Tendencia a moretones o cardenales

10. Eccema, picazón en los ojos

11. Psoriasi

12. urticaria

13. Indigestión, dolor ardoroso estomacal

14. Sensibilidad a la leche, trigo, maíz, u otras comidas comunes

15. Moco en las heces

16. Picazón rectal

17. Boca o garganta secas

“18. Salpullido en la boca, incluyendo lengua “blanca””

19. Mal aliento

“20. Mal olor en los pies, cuerpo, que no se alivia con el aseo personal”

21.Congestión nasal o secreción post nasal (por detrás de la nariz)

22. Picazón nasal

23. Dolor de garganta

24. Laringitis, pérdida de la voz

25. Tos, bronquitis recurrente

26. Dolor o presión en el pecho

27. Falta de aire o “ruido” al respirar

28. Orina frecuentemente o siente urgencia urinaria

29. Ardor al orinar

30. Ve mancha o punto enfrente de los ojos, visión errática

31. Ardor en los ojos o lagrimeo

32. Frecuentes infecciones en los oídos o fluido en los oídos

33. Dolor en los oídos o sordera

PUNTAJE TOTAL

SECCIÓN A

SECCIÓN B

SECCIÓN C

El puntaje total le ayudará a usted y a su médico a decidir si sus problemas de salud están relacionados a la Cándida.

EL puntaje en las mujeres será mayor que en el hombre, ya que 7 de las preguntas del cuestionario, se aplican solo a la mujer y solo 2 de las preguntas son exclusivas para el hombre.
-Problemas de salud relacionados a la Cándida están “casi seguramente presentes” en mujeres con puntajes de mas de 180 y hombres con puntajes de mas de 140-Problemas de salud relacionados a la Cándida están “probablemente presentes” en mujeres con puntajes de mas de 120 y hombres con puntajes de mas de 90- Problemas de salud relacionados a la Cándida están “posiblemente presentes” en mujeres con puntajes de mas de 60 y hombres con puntajes de mas de 40-Puntajes menores de 60 para la mujer y 40 para el hombre, raramente están relacionados con la Candidiasis.

DISBIOSIS

MEDIO AMBIENTE MICROBIAL EN EL TRACTO GASTROINTESTINAL (TGI)
El número aproximado de microorganismos en el TGI, se aproxima al número total de células de nuestro cuerpo. Se encuentran presentes aproximadamente 500 especies de bacterias, de las cuales predominan 30- 40 especies de bacterias, incluyendo especies de levadura y hongos.

La mayor cantidad de estas especies son anaeróbicas o facultativas. Levaduras y bacterias Clostridium son especies ampliamente reconocidas como consecuencia del uso de antibióticos de amplio espectro. Es más, investigaciones recientes indican que el crecimiento de ciertos tipos de Cándida es marcadamente estimulado al añadir antibiótico al medio de cultivo.
Libros como “The Yeast connection” (La conexión con la levadura) y “Yeast síndrome” han diseminado el conocimiento de los efectos de la candida sobre la salud al público en general, pero continúa siendo ignorado por un amplio segmento de la comunidad médica.

Algunos datos sobre bacterias gastrointestinales:
– Existen más de 500 especies.
– Predominan 30-40 especies.
– Existen aproximadamente 1-10x 10 0 10-100trillones de bacterias en el colon
comparables con los 100 trillones de células del cuerpo humano.
– Predominan las bacterias anaeróbicas.
– El 90% de las especies pueden ser unidentificadas.
– Las bacterias constituyen cerca del 50% del contenido de las heces.
– Existe un millón de veces más bacterias en el colon que en el estómago.

Las sustancias de desecho de los hongos son ácidos orgánicos detectables por cromatografía en la orina. Estos ácidos son sustancias inmunotóxicas que provocan reacciones inmunosupresoras y también autoinmunes. Estas sustancias inyectadas a animales de experimentación han provocado trastornos de la conducta, tipo hiperactividad, irritabilidad, falta de atención, incluso la muerte. Acidos orgánicos similares se han detectado en la orina de enfermos autistas, esquizofrénicos, epilépticos y con síndrome de fatiga crónica.
El papel bioquímico que juega la arabinosa es aún desconocido, pero un tipo de alcohol muy parecido el arabitol, se usa para indicar una candidiasis invasiva.No hemos encontrado arabitol elevado en ninguna muestra de orina en el laboratorio, ni hemos encontrado arabinosa en los cultivos aislados de cándida albicans en muestras de heces de niños con autismo.
Se sospecha que el arabitol producido por la levadura en el intestino es absorbido a la circulación portal y convertido en arabinosa en el hígado. Hipoglucemia se presenta en errores innatos del metabolismo de la fructuosa, en la que este azúcar inhibe la gluconeogénesis y es posible que niños con autismo sean deficientes en enzimas involucradas en el metabolismo de las pentosas. Elevadas enlaces proteicos con arabinosa han sido encontrados en el suero de pacientes con esquizofrenia y niños con alteraciones de conducta y la alteración de la función proteica por la arabinosa es otro mecanismo por el cual la arabinosa puede afectar estos procesos bioquímicos. (Figura 1).

Figura 1.
Niveles de arabinose en la muestra de la persona normal y en la muestra del individuo afectado del autismo
Las mujeres con vulvovaginitis a causa de la Cándida presentaban una elevada arabinosa en la orina. La restricción del azúcar de la dieta resultó en una dramática reducción del azúcar en la incidencia y la severidad de la vulvovaginitis. De manera que, uno de los mecanismos de acción en el tratamiento con el antimicótico en el autismo podría ser el reducir la concentración del carbohidrato anormal producido por las levaduras que no puede ser tolerado por el niño con un metabolismo de las pentosas defectuoso.

Aún después de seis meses de tratamiento antifungal, existe un “rebote” bioquímico y pérdida de las mejorías después de retirar el agente antimicótico. Este rebote ocurre, incluso con otros agentes antimicóticos también.

Algunas explicaciones a este fenómeno serían:

· Por uno o más defectos en el sistema inmune, como deficiencia de IgA, de IgG, o alguna combinación más severa de inmunodeficiencia, presentes en gran cantidad de personas con levaduras. La levadura que se encuentra presente en cualquier parte de nuestro medio ambiente, incluso en los alimentos que comemos, repuebla muy fácilmente el tracto intestinal de nuevo.
· La levadura es sumamente resistente y no se elimina por completo aún después de 6 meses de tratamiento.

  • La levadura provoca mutaciones en algunas células de la pared intestinal, conteniendo éstas, DNA de levadura. Esto hace que estas células genéticamente transformadas, produzcan también sustancias propias de la levadura, y solo se detiene con la presencia del medicamento antimicótico al cual son sensibles, pero que no las destruyen.
    · Algunas levaduras se esconden en pliegues de la pared intestinal y en capas profundas de la misma, donde están a salvo relativamente de la droga. A pesar de ser un número reducido, bastan para repoblar nuevamente el intestino.
    · Adicionalmente, el sistema inmune “hace inventario” de sus propias células, y parece ser que también incluye en éste, a bacterias y levaduras presentes poco después del nacimiento. Este inventario es realizado por un grupo de células llamadas CD5+B, las cuales son las primeras células inmunológicas que aparecen en el desarrollo embrionario y parecen jugar un papel muy importante en la tolerancia a microorganismos intestinales en la vida postnatal. Estas células parecen jugar un papel en la regulación de secreción de IgA, el anticuerpo que es secretado en el tracto gastrointestinal y que regula que microorganismos son tolerados o no en el intestino. Es más, la erradicación de la flora normal por el uso continuo de antibióticos en la primera infancia, puede provocar que las células CD+5 repelen a estas bacterias benéficas en etapas posteriores. Cualquier célula presente en este inventario temprano puede provocar resistencia y no ser atacado por el sistema inmune después. Ambos, el uso de antibióticos en la infancia, o infecciones por levadura en la madre durante la gestación, pueden provocar inmunotolerancia a la levadura después.Dos de las principales sustancias de desecho secretadas por los hongos intestinales son:
    Gliotoxinas, secretadas por hongos aspergillus y por candidas: son tóxicas para el sistema inmune y consideradas por algunos investigadores una de las causas principales de la persistente inmunodeficiencia de estos enfermos. También inactivan el grupo sulfhidrilo de varias enzimas metabólicas y generan radicales libres que dañan material genético. El Glutatión, la N-acetil-cisteína, el acido lipoico, la vitamina C y E pueden mitigar estos efectos.
    Acetaldehído, actúa sobre el grupo amino del aminoácido LISINA, inhibe la acción de la vitamina B6, reacciona con la dopamina y la serotonina, impide la correcta oxigenación de los glóbulos rojos, interacciona con la nutrición de las dendritas cerebrales. El tratamiento con dosis elevadas de vitamina B6 puede aminorar algunos de estos efectos.La detección de estos productos en la orina mediante cromatografía es el método más fiable para conocer si existe una sobreinfección por hongos ya que a veces el
    simple cultivo de heces puede no detectar los hongos al no estar libres en el intestino sino infiltrados en la pared intestinal.LA DISBIOSIS INTESTINALEs una de las enfermedades más importantes. El estudio de las heces nos da el sentido de equilibrio o desequilibrio de la flora intestinal. Puede haber un predominio de los virus o parásitos etc. etc.Los análisis microbiológicos específicos nos dan la información del desequilibrio de la flora intestinal. Dentro de la alteración de la flora enteropatógena, están las enfermedades con presencia de levaduras. La candidiasis es una infección causada por la Cándida Albicans. Esta infección puede ser aguda o crónica, superficial o profunda.Dentro de todas las formas de cándidas la más frecuente es la Cándida Albicans (60%). Las alteraciones por esta cándida afectan, fundamentalmente, al aparato digestivo y a la vagina. Cuando el sistema inmune está debilitado, puede empezar la proliferación de cándidas. Esta colonización por cándidas es de tipo sistémico, frecuentemente producido, como ya hemos dicho anteriormente, por el inmoderado uso de antibióticos y cortisona. En esta proliferación, las cándidas lanzan una toxina que puede llegar a cualquier parte cuerpo. Las zonas mas afectados son: la boca (56%), la vulva-vagina y la zona anal-rectal. La carga de cándidas en la embarazada, es mayor en el tercer mes de embarazo. El embarazo produce un nivel elevado de progesterona y estradiol, por lo tanto puede producirse con más frecuencia una infección por Cándida Albicans. El caso típico es el de una mujer de más de 50 años que presenta síntomas de cansancio, catarrales y digestivos y que al mismo tiempo presenta alteraciones psicológicas y dolores erráticos.Cuando hay una alteración en el intestino, por cándida albicans, se produce un déficit enzimático que afecta fundamentalmente al páncreas y al estómago. Cuando hay una alteración por cándidas se produce menos CLH (ácido clorhídrico) y como consecuencia un defecto en el hecho de digerir las proteínas. El páncreas produce menos cantidades de bicarbonato y no se crea el medio alcalino apropiado en el intestino delgado. Esta indigestión de las proteínas es la que produce la proliferación de complejos inmunes y como consecuencia síntomas alérgicos.BIOLOGÍA DE LAS CÁNDIDAS.-La morfología de las cándidas es diversa. El dimorfismo es simple. Puede ser miceliar (hipha) y pseudohipha. Se producen algunos cambios de las estructuras que permiten pasar una forma saprofítica a otra patógena. Así la cándida albicans pasa de una forma de levaduras a otra forma de hipha (cándidas). Después de la invasión de las hiphas (cándidas) aparece la posible diseminación. En los últimos años ha aumentado la frecuencia de las enfermedades micóticas.

CLÍNICA.-

Como consecuencia de la mala digestión de las proteínas y de los hidratos de carbono, se produce toxemia intestinal, con carácter sistémico. Hay dos formas de alteración por cándidas: Candidiasis superficial y Candidiasis profunda:
La candidiasis superficial afecta a la piel, uñas, mucosas, vagina, afecciones de la lengua, muy típicas de la micosis.

En todas las afecciones micóticas, hay que tener en cuenta la infección por HIV-1 ó VIH-2. En la infancia es corriente la infección micótica de la lengua y la boca. En general, también hay que tener en cuenta las infecciones de ojos, amígdalas, oídos (otitis). Según nuestra experiencia, muchas otitis que son tratadas con antibiótico, tienen un fondo micótico y alérgico. Es corriente en la candidiasis la halitosis.

En la candidasis profunda hay que destacar la esofagitis que cursa con un dolor subesternal, dolor que se proyecta en la garganta. También pueden aparecer espasmos, hemorragias y estenosis.

1) síntomas gastrointestinales.- Pueden aparecer en pacientes con enfermedades malignas, en forma de gastritis, diarreas y ulceraciones.

2) síntomas peritoneales.- después de la diálisis.

3) síntomas respiratorios.- Puede tener síntomas laríngeos con ronquera.

4) síntomas catarrales.- en los diabéticos que cursan con neumonía como complicación de la Cándida Albicans. asocia en pacientes con cáncer (leucemia etc.).

PERMEABILIDAD INTESTINAL

La función del intestino es convertir la comida en moléculas simples que las células puedan absorber, pero además debe dejar fuera las sustancias indeseables, para las cuales debe ejercer de barrera casi impenetrable. Por lo tanto, ha de dejar que los nutrientes atraviesen la pared intestinal y, al mismo tiempo, neutralizar o limitar la cantidad de toxinas naturales, de sustancias xenobióticas que penetran en él y debe excluir por completo los microorganismos.
El intestino efectúa estas tareas con mucha eficacia cuando el organismo está en buenas condiciones, pero tras una operación, un traumatismo, enfermedad o desnutrición, puede atrofiarse con relativa rapidez. Si cesa la ingestión de alimentos, esa atrofia será perceptible en tan sólo una semana. Incluso aunque se padezca sólo una enfermedad leve, el intestino funcionará mal y las consecuencias serán pérdida del apetito, náuseas, malestar, y cambios en los hábitos intestinales (diarrea/estreñimiento).

El intestino está recubierto por una mucosa viscosa sintetizada por unas células especiales, las células secretoras de mucosa (células goblet) que contienen anticuerpos locales IgA e IgM, los cuales protegen de los virus, las bacterias y las toxinas. Hay además enzimas y sustancias químicas con funciones parecidas.
Las células secretoras de mucosa son las primeras a las que afecta la enfermedad, que hace menguar esa parte importante del sistema de la barrera intestinal.
Las moléculas simples de la comida se absorben con facilidad en la parte superior del intestino. La fragmentación de moléculas más complejas en unidades que puedan usarse mejor requiere la intervención de una serie de enzimas, y las más complejas necesitan las de las bacterias residentes en el intestino grueso, que actúan sobre proteínas y fibras complejas y producen ácidos grasos de cadena corta, así como ciertos aminoácidos que proporcionan energía localmente al intestino.

Las bacterias del intestino son de gran importancia: al digerir los hidratos de carbono y los azúcares de cadena larga aportan hasta el 25 por 100 de la energía que necesitamos. Ésa es una de las razones por las que debería desaconsejarse el uso inapropiado de los antibióticos: no sólo matan las bacterias causantes de enfermedades, sino también a estas otras que proporcionan la energía.
Las bacterias son muy beneficiosas en el intestino, pero si cruzan la pared intestinal causarán una enfermedad grave. Bengmark y sus colaboradores han sugerido que se prescriban dietas especiales a los que sufren daños intestinales en las que abunden la avena, rica en lípidos de membrana, y fibras solubles en agua que sean también fermentables, además de aminoácidos beneficiosos.

Cuando la pared intestinal está dañada descienden los niveles de todas las enzimas que fragmentan los hidratos de carbono en azúcares más simples, pero la lactasa, la enzima que digiere la lactosa, es la que más disminuye. La acumulación resultante de material no digerido impide que el agua sea absorbida por el intestino y fomenta la proliferación de microorganismos. Estos producen ácidos láctico y acético, que irritan la pared intestinal. Prácticamente en cualquier lesión, sea del tipo que sea, se rompe la membrana celular, entra el sodio, sale el potasio, se produce ácido láctico y disminuye la formación de ATP. Ciertas sales minerales pueden prevenir y reparar los daños ocasionados al organismo por el ácido láctico: la presencia de este ácido requiere minerales alcalinos, esenciales para la salud, que son utilizados para tamponarlo y eliminarlo.

Estos minerales, como el magnesio, juegan un papel vital en el organismo En la medida en que la pared intestinal deja pasar material hacia el flujo sanguíneo puede determinarse con moléculas de azúcar de tamaño diverso que no se digieren (mediante un test en el que el paciente ingiere una solución de lactulosa y manitol).

De esa forma los científicos han podido demostrar que la permeabilidad del intestino varía en una serie de circunstancias. Si el intestino es más permeable, moléculas grandes que por lo normal se excluyen atravesarán su pared, y algunas quizá serán tóxicas, o inducirán una reacción en el organismo en forma de respuesta inmunitaria.

Es posible que el efecto esté localizado, pero en ciertos casos habrá una reacción tóxica o alérgica general. Independientemente de donde ocurra la respuesta inmunitaria, el cuerpo empezará a reconocer las moléculas invasoras como extrañas y hostiles e intentará destruirlas.

Así, un componente de la comida perfectamente inofensivo puede convertirse en el blanco que debe ser eliminado. El resultado quizá sea una respuesta inflamatoria local que dañará aún más el intestino y lo hará todavía más permeable.Los linfocitos, la piedra angular del mecanismo de defensa del cuerpo, se agrupan en cantidades masivas justo bajo la superficie de la pared del intestino y crean cúmulos llamados placas de Peyer. Los linfocitos se activan para atacar a un invasor externo, en potencia hostil, cuando aprenden a reconocer parte de su estructura molecular, y pueden recordar esa información y almacenarla por si hay nuevas invasiones en el futuro. Pueden también pasar la información a otros linfocitos, y de esa forma el cuerpo construye un sistema de defensa contra los materiales tóxicos y microorganismos que lo invaden. Estos grupos activados de linfocitos fabrican entonces anticuerpos específicos que actuarán como fuerza defensora local. Las partículas minúsculas de comida que pasen por la pared intestinal antes de haber sido digeridas completamente, podrán también ser atacadas y recordadas por los linfocitos, y atacadas de nuevo en el futuro si volvieran a romper la barrera de la pared intestinal.

Según Strobel, del Great Ormond Street Hospital de Niños, en Londres, los linfocitos están programados bien para tolerar, bien para reaccionar, y cree que esto es, al pie de la letra, vital. La barrera de la pared intestinal es el factor crítico, no sólo para decidir qué alimentos no serán tolerados, sino también, durante el desarrollo en la infancia, para capacitar al organismo a decidir qué material extraño absorberá.
Una mayor permeabilidad a esas moléculas lleva también a que se modifiquen los mecanismos de transporte a través de la barrera y al agotamiento de los minerales, las vitaminas y los elementos presentes en cantidades de traza, y así se agrava el cuadro.

Normalmente el intestino es una barrera selectiva que impide a los compuestos tóxicos entrar en el torrente sanguíneo, admitiendo sólo las partículas de alimento digeridas. Sin embargo, cuando los intestinos se ven dañados por bacterias infecciosas, el exceso de alcohol, los fármacos u otros productos químicos ofensivos, se inflaman. Esta inflamación aumenta la permeabilidad de los intestinos, permitiendo que alérgenos y toxinas escapen a través de la mucosa intestinal. El sistema inmunológico reacciona ante las bacterias o partículas alimenticias que se vierten a la sangre, y el resultado pueden ser síntomas como fiebre, escalofríos y/o fatiga.

Los intestinos poseen una vellosidad que ayuda a absorber los nutrientes, pero la sensibilidad a determinadas partículas de los alimentos puede destruir esta vellosidad, lo que conduce a una determinada forma de desnutrición. El sistema inmunológico trata de destruir esas partículas, atacando la propia mucosa intestinal.

Las sustancias fisiológicas que desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento gastrointestinal son la serotonina, como iniciadora de los movimientos peristálticos; la sustancia P y la acetilcolina, para la contracción del intestino detrás del bolo alimenticio; y el óxido nítrico (NO), el VIP (péptido intestinal vasoactivo) y el ATP, para la relajación del intestino delante del bolo, un proceso general que garantiza el transporte del bolo alimenticio hacia el ano.
El trastorno del equilibrio entre estas sustancias puede producir un sinfín de síntomas (añadidos a los propiamente intestinales), como migraña, mareos, depresión, angustia y dolores generalizados. El equilibrio fisiológico entre ellas se consigue manteniendo la flora intestinal en óptimo estado, situación que depende, a su vez, de una alimentación sana, rica en frutas y verduras, y pobre en alimentos refinados como azúcar, harinas blancas y grasas industriales, etc. Alérgenos como la leche o las toxinas químicas, además del estrés, la falta de ejercicio físico, ciertos medicamentos (como antibióticos) y determinadas carencias nutritivas, son los posibles causantes del trastorno gastrointestinal en la flora intestinal.

PERMEABILIDAD INTESTINAL ALTERADA Y ALERGIA ALIMENTARIA.

La permeabilidad intestinal aumentada o leaky gut syndrome (síndrome del intestino “agujereado”) es una patología cuyo interés va en aumento, y se correlaciona, entre otras, con intolerancias alimentarias.

El aumento de la permeabilidad intestinal se asocia también con síndrome celíaco, enfermedad de Crohn, eczema atópico, giardiasis crónica y candidiasis intestinal. Actualmente se asocia también con enfermedades autoinmunes.

Una permeabilidad aumentada constituye un factor importante en la patogenia de la espondilitis anquilosante y la artritis reumatoide.

El intestino delgado tiene una función dual, por un lado la digestión y absorción de nutrientes y, no menos importante, actuar como barrera a compuestos tóxicos y macromoléculas. Cualquier situación patológica que altere estas funciones, puede desencadenar procesos con una amplia diversidad de sintomatologías.

Por otro lado una permeabilidad intestinal disminuída puede ser una causa de malabsorción y originar desnutrición, aún con una ingesta alimentaria normal en cantidad.

En ciertas patologías del intestino delgado, como en la enfermedad celíaca, la permeabilidad a moléculas grandes puede aumentar, en tanto que la permeabilidad a moléculas pequeñas puede disminuir a causa del deterioro de las microvellosidades.

Su consecuencia es que muchos micronutrientes están menos disponibles para intervenir como agentes de desintoxicación de los antígenos que penetran en el sistema.

Dada la extensión del tema y con el fin de facilitar su comprensión, voy a desarrollar mi exposición principalmente en forma de esquemas que aporten conceptos básicos que obviamente cada uno de ellos podría dar lugar a un texto monográfico.

MECANISMO DE ACCION EN LA PRODUCCION DE LAS PATOLOGIAS
POR EL AUMENTO DE LA PERMEABILIDAD INTESTINAL

El intestino inflamado no absorbe correctamente los nutrientes, dando lugar a fatiga e hinchazón, aumentando su permeabilidad a molécula grandes normalmente no absorbidas.

La absorción de partículas grandes de alimentos crea una sensibilización a las proteínas de algunos alimentos por formación de anticuerpos IgE y/o IgG y en este último caso formación de inmunocomplejos que pueden actuar principalmente en pulmones o en articulaciones:

Daño a proteínas transportadoras cuya misión es el transporte de minerales o vitaminas a través de las células de la mucosa, causando potenciales deficiencias en los mismos.

Daño a las proteínas y enzimas que tienen la capacidad de destoxificación en las células del intestino, con el consiguiente aumento de disfunción intestinal.

Desequilibrio en el tipo de inmunoglobulinas presentes en las microvellosidades intestinales, que producen un efecto de menor capacidad inmunitaria frente a patógenos y mayor número de reacciones de sensibilidad Ag-Ac con las proteínas de los alimentos que han desarrollado anticuerpos.

Aumento de infecciones por penetración de bacterias y virus del lumen intestinal a las células intestinales

Formación de autoanticuerpos debido a la rotura de tejidos propios, que actúan como antígenos, con la posibilidad de aparición de procesos como la artritis reumatoide, lupus y esclerosis, entre otras.

PRINCIPALES PATOLOGÍAS RELACIONADAS DIRECTAMENTE CON EL AUMENTO DE LA PERMEABILIDAD INTESTINAL

En muchos casos se discute si la PI es causa o consecuencia de las mismas, aunque la correlación entre ambos procesos es actualmente evidente.

De origen digestivo

a) Por lesión directa de componentes de la dieta sobre las vellosidades y estructura de la pared intestinal o deficiencias de la mucosa:
Alergias alimentarias (IgE).
Intolerancias alimentarias (IgG).
Deficiencia de secreción de IgA.
IBS (Irritable Bowel Syndrome).
Enfermedad de Crohn.
Enfermedad celíaca.

b) Yatrogenia:
Antiinflamatorios no esteroideos.
Abuso de alcohol.
Antibioterapia prolongada.
Estrés hiperosmolar.
Quimioterapia.
Radioterapia.
Disbiosis intestinal (bacterias, levaduras, virus, parásitos).
Giardiasis crónica.
Candidiasis crónica.
Tropical sprue.
Infecciones intestinales.

No cito las infecciones agudas por ser una causa transitoria, restableciéndose la normalidad una vez solucionado el problema.

c) Por mecanismos indirectos debidos a patologías extraintestinales:
Pancreatitis aguda.
Cirrosis hepática.
Ictericia obstructiva.

De origen no digestivo:

Estrés “del ejecutivo”.
Artritis reumatoide y patologías de las articulaciones.
Patologías dermatológicas crónicas (eczema atópico).
Síndrome de Reiter.
Fibrosis quística.
Espondilitis anquilosante.
Esquizofrenia.

Consecuencias de la permeabilidad intestinal aumentada

Entre las muchas consecuencias, resumiremos las más frecuentes:

Masiva entrada de antígenos (alimentos mal digeridos)

Alergia alimentaria (IgE).
Intolerancia alimentaria (IgG).
Enfermedades inflamatorias.
Enfermedades autoinmunes.

Masiva entrada de patógenos

Infecciones sistémicas bacterianas o por hongos.
Infecciones oportunistas en síndromes de inmunodeficiencia.

Masiva entrada de toxinas

Sobrecarga de la función de destoxificación hepática (fase I y II).
Fatiga debido al alto consumo de ATP de este proceso.

Mecanismos de transporte a través de la pared intestinal..

Los iones y solutos pueden atravesar el epitelio intestinal por dos mecanismos de transporte: activo y pasivo.

El transporte activo es el movimiento neto de solutos e iones en contra de gradiente. Requiere aporte de energía y se realiza por vía transcelular.

El transporte pasivo de moléculas sin carga eléctrica puede realizarse por difusión o por convección (arrastre de solventes). Su difusión se encuentra determinada únicamente por la diferencia de concentraciones a un lado y otro de la membrana. Parece ser que sólo se realiza por la vía paracelular.
Este transporte pasivo a través del epitelio se explica por varias teorías. La más aceptada en la actualidad es la que postula que la permeabilidad paracelular depende únicamente de las tight junction.

Para entenderlo hemos de revisar sucintamente la anatomía del epitelio intestinal.
El yeyuno está considerado un epitelio “poroso” (leaky epitelium) que pemite el paso de grandes cantidades de líquido; en tanto que el colon se considera un epitelio impermeable (tight epitelium) en el que la transferencia de solutos se hace contragradiente.

Es muy interesante el hecho que los bordes laterales de las células adyacentes de las vellosidades están unidas por una serie de estructuras muy complejas denominadas “zónula adherens” y “zona ocludens”. La primera es la responsable de la adhesión y la polaridad de la célula y la segunda es el complejo más apical y consiste en una estrecha banda compuesta por varios filamentos que unen una células con otras y se llama tight junction (TJ). (Figura 1).

Figura 1. Mecanismos de transporte a través de la pared intestinal

Se ha descrito una heterogeneidad morfológica y funcional entre las TJ situadas en las vellosidades y las TJ de las criptas, de manera que las TJ de las criptas son más delgadas y por tanto más permeables, en tanto que las de las vellosidades, tienen un grosor mayor y son menos permeables. Todo ello conduce a la teoría reciente que dice que la permeabilidad depende exclusivamente de las TJ.

En pruebas que miden la permeabilidad intestinal, las moléculas de pequeño tamaño, como el manitol (6.7 Ángstrom) podrían atravesar la barrera intestinal por cualquier TJ del epitelio, pero las de mayor tamaño, Lactulosa (9.5 Ángstrom), utilizada en una prueba de laboratorio o el EDTA (utilizado para el mismo fin mediante técnicas radioisotópias con EDTA-51Cr (10.5 Ángstrom) sólo podrían atravesar por las TJ el fondo de la cripta, que por otra parte es más inaccesible por presentar menos contacto con la luz intestinal y de ser accesible, sería una prueba de un estado inflamatorio que origina un aumento de la permeabilidad intestinal o leaky gut syndrome.

ALTERACIÓN DE LAS FUNCIONES DE LA PARED INTESTINAL

Todos estos trastornos y deficiencias alteran las funciones de la pared intestinal.

Tanto la función de barrera protectora, como la de finalizar la digestión, y la de absorber los nutrientes puede quedar severamente dañada. Resumimos a continuación estos trastornos funcionales del intestino:

a) alteración de la función de barrera protectora:

– Síndrome del intestino irritable:

Se debe a la acción de varios factores no siempre todos presentes: debilidad congénita de la pared intestinal, agresión mucosa por péptidos no digeridos, infecciones víricas intestinales, disbiosis intestinal, acidez intestinal, tóxicos xenobióticos que provocan inflamación intestinal (pesticidas, fungicidas, petroquímicos, disolventes…). El principal problema de un intestino permeable es que permite el paso a la sangre de alimentos no digeridos, especialmente péptidos, tóxicos, bacterias y otras sustancias alergenicas a la sangre.

-Absorción intestinal de péptidos morfínicos.

b) alteración de la digestión final de alimentos:

Especialmente por la deficiencia en la secreción intestinal de SECRETINA.
El intestino delgado secreta una importante enzima llamada secretina cuya función principal es la activación de la secreción de bicarbonato (alcalinizante) por el páncreas. La deficiencia de secretina deja de activar la secreción de bicarbonato por el páncreas, lo que permite que el contenido intestinal permanezca demasiado ácido, interfiriendo la función de las enzimas pancreáticas sobre los alimentos que necesitan un medio menos ácido para actuar y lesionando con la persistencia de esta acidez aún más las paredes intestinales. Además la secretina parece tener también una función cerebral en la estimulación de la producción de serotonina. El déficit de secretina se diagnostica comprobando el bajo nivel de quimiotripsina en heces.

Esta deficiencia de secretina provoca o agrava otros déficit secretores del aparato digestivo:

-Deficiencia de la función excretora pancreática:

Los anticuerpos que el organismo genera contra cándidas y otras levaduras pueden afectar al páncreas (pueden provocar incluso atrofia pancreática) con insuficiente respuesta a la secretina e insuficiente producción de enzimas pancreáticas lo que provoca la no digestión de alimentos con las consecuentes carencias nutritivas, aumento de alergias alimentarias, paso por el intestino poroso de alimentos no digeridos y otros tóxicos que conlleva alergias alimentarias y autoanticuerpos.

-poca secreción de pepsinas en el estomago:

Causada especialmente por la deficiencia de secretina, lo que unido a la poca secreción de ácido clorhídrico en el estómago influye directamente en la digestión y a su vez en la secreción de secretina. Recordemos que el intestino delgado necesita de entrada una señal muy ácida para proceder a la secreción de secretina que provocará la secreción de bicarbonato por el páncreas alcalinizándose finalmente el contenido intestinal y posibilitando finalmente la digestión final de los alimentos.

-poca secreción de bilis:

Causada especialmente por la deficiencia de secretina, y la falta de taurina, con afectación de la digestión y absorción de grasas.

c) Alteración de la absorción intestinal:

Lo que lleva a carencias nutricionales importantes o Síndrome de malabsorción, agravado por la mala digestión de alimentos.
-Deficiencia de aminoácidos:

Con importante repercusión estructural (crecimiento y reparación) metabólica e inmunitaria. Una deficiencia de aminoácidos en sangre y en orina, en especial del aminoácido treonina, es signo de malabsorción. Si además existen péptidos en sangre es signo de permeabilidad intestinal.

La LISINA, suele estar muy baja probablemente por acción del acetaldehído producido por levaduras y también por la vacuna DPT. La lisina tiene un papel decisivo en la acción de la vitamina B6, por lo que un suplemento de vitamina B6 suele mejorar el cuadro.

La TAURINA, un aminoácido no esencial, derivado del aminoácido esencial metionina, vía cisteína. Para su formación requiere vitamina B6 y oxígeno. La Taurina ayuda a regular el flujo de calcio y minerales entre el interior y exterior de las células. Disminuye el estrés oxidativo y regula los neurotransmisores GABA y GLUTAMATO. Elimina junto con la glicina el exceso de nitrógeno (urea) por riñón y de colesterol (por bilis) colaborando de forma efectiva en la desintoxicación del organismo. Así el déficit de taurina o de su precursor cisteína al afectar a la función biliar (colesterol) afecta a la absorción de lípidos (lo que supone menor absorción de vitaminas liposolubles A, E y D y ácidos grasos esenciales). Su suplementación acompañada de magnesio es muy recomendable.

El TRIPTOFANO; en muchos pacientes hay una mala metabolización del triptofano, aminoácido esencial precursor de la SEROTONINA y de la MELATONINA. Puede estar disminuido en sangre, por mala digestión y mala absorción con la consecuente falta de formación de SEROTONINA. Ahora bien, si hay disbiosis, el triptofano libre en intestino puede convertirse por acción de las bacterias en un ácido tóxico que pasa a la sangre (Acido Indolylacrilico). En ocasiones el metabolismo interno del triptofano se interrumpe, aparece aumentado en plasma y orina pero la Serotonina está disminuida así como la Melatonina (comportamientos de sueño pobres y una aumentada sensibilidad a la luz y al sonido). En ocasiones el triptofano intestinal se usa para producir Serotonina en tejido intestinal con el objetivo de disminuir la absorción de tóxicos, péptidos o comida no digerida mediante la vasoconstricción que produce la serotonina. En estos casos la disponibilidad del triptofano y de la Serotonina para la función cerebral desgraciadamente es baja.

En cualquier caso, nunca debe darse enzimas digestivas (que ayudarían a liberar triptofano de las proteínas) o suplementos de triptófano libre si hay disbiosis o permeabilidad intestinal.
En general no es aconsejable suplementar con aminoácidos precursores de neurotransmisores (fenilalanina, triptofano, tirosina) si hay disbiosis. Tampoco dar derivados azufrados tipo cisteína, cisteína, o N-acetil-cisteína si hay disbiosis.

-Deficiencia de ácidos grasos:

La función de los ácidos grasos es importantísima en el organismo pues forman parte de las membranas de todas las células del cuerpo y conforman el 60% de nuestro cerebro. Es muy importante suplementar la dieta con ácidos grasos esenciales (el organismo no los puede sintetizar) principalmente omega 3 y omega 6, (el 40% de nuestro cerebro es grasa tipo omega 3). La deficiencia y/o desequilibrio de ácidos grasos da una serie de síntomas físicos (piel y pelo seco, sed excesiva, ojos secos, uñas quebradizas…. alergias, baja inmunidad, infecciones frecuentes, fatiga) pero también produce una serie de síntomas psíquicos: hiperactividad, irritabilidad, falta de atención. Con la suplementación de omega 3 y 6 conseguiremos mejorar la función cerebral, regular los ciclos de sueño, ayudar a reparar la membrana intestinal y por consiguiente la absorción de alimentos.

-Deficiencia de minerales:

Especialmente Zinc, Magnesio, Calcio, Hierro.

El ZINC: El Zinc, aunque como oligoelemento que es funciona en el cuerpo a concentraciones bajas es muy esencial: participa en muchísimas reacciones químicas del organismo: es necesario para la digestión de los péptidos y también participa en las funciones de desintoxicación, protege al hígado de daños químicos, evita la formación de radicales libres, se requiere para la síntesis de proteínas y la formación del colágeno y preserva el sistema inmune.
El MAGNESIO: El magnesio maximiza la acción de la vitamina B6. Una taurina baja causa una deficiencia de absorción de magnesio al afectarse el transporte celular de electrolitos. Algunos tóxicos químicos impiden la recuperación de magnesio en el riñón.

El CALCIO: Debe suplementarse siempre que se hayan excluido los lácteos de la dieta. Dosis de 500 a 1000 mg diarios son las necesarias.

-Deficiencia de Vitaminas:

El Dr. Rimland y otros doctores suelen usar vitaminas desde el inicio del tratamiento, algunos otros doctores, como el Dr. Bruce Semon, especialista en el tratamiento antilevaduras, insiste en no suplementar la dieta con vitaminas y minerales hasta haber erradicado totalmente las cándidas y otras levaduras, tarea que suele costar varios meses (6 a 9 meses).

 

 

 

 

PRUEBAS DE LABORATORIO PARA EVALUAR LA PERMEABILIDAD

Evaluación de la permeabilidad intestinal:

En la práctica clínica, los métodos clásicos para evaluar in vivo la permeabilidad intestinal, se basan en dar al paciente por vía oral unas determinadas sustancias marcadoras de diferentes tamaños moleculares que no se metabolizan, y evaluar al cabo de unas horas el porcentaje de su eliminación urinaria que será reflejo de su absorción. Las sustancias utilizadas como marcadores han de ser hidrosolubles, no tóxicas y no degradables o metabolizables por el organismo y al mismo tiempo ha de tener una un tamaño molecular pequeño equivalente a moléculas de monosacáridos, aminoácidos, ácidos grasos, etc. y otra un tamaño mayor equivalente a disacáridos o péptidos pequeños.

Los marcadores más utilizados como moléculas de tamaño pequeño son el manitol (6.7 A) y la rhamnosa (8.3 A), siendo el más utilizado el manitol por su menor tamaño. Entre los de tamaño de segundo nivel están a lactulosa (9.5 A), celobiosa (10.3 A) y el EDTA.Cr51 (10.5 A). Esta última es menos práctica ya que es radioactiva y complica mucho su utilización.

1. Prueba de sobrecarga oral con manitol y lactulosa.

Recogida de orina y cuantificación, mediante cromatografía de gases, del porcentaje
de eliminación, que corresponde a la absorción, de ambas moléculas.
El manitol debe absorberse entre un 5 y un 30%, en tanto que la lactulosa debe hacerse a niveles inferiores al 0.5%.

2. Anticuerpos IgG frente alimentos.

Test de intolerancia a los alimentos. Utilizamos la prueba ELISA que valora la presencia en el suero de anticuerpos IgG frente a proteínas representativas de diferentes tipos de alimentos. Estos anticuerpos preparados por un laboratorio han sido adaptados a la dieta mediterránea principalmente en cuanto a pescados y verduras, configurando un panel preparado. El total de alimentos evaluados es de 93. Los resultados se expresan de forma gráfica y en colores en función de diferentes niveles: alimentos permitidos, no recomendados y alimentos no permitidos.

3. Anticuerpos IgE frente alimentos.

Prueba global. Los procesos alérgicos desencadenados por IgE,
son más evidentes que los mediados por IgG; los pacientes suelen ser
remitidos a un alergólogo quién realiza la anamnesis, pruebas cutáneas etc. y en una segunda etapa solicita al laboratorio las pruebas frente a los alergenos que, después de esta primera exploración, cree más informativos. Sin embargo con el fin de ayudar en casos poco definidos y en los que interesa una más amplia selección, disponemos de una prueba de ELISA predeterminada, para la detección de IgE específica frente a los 20 alimentos que estadísticamente son clínicamente más alergénicos.

La prueba es global, pero el resultado es individual para cada uno de los 20 alimentos.

4. Estudios microbiológicos, parasitológicos y serológicos.
Dentro de la patología de malabsorción intestinal puede existir, como causa o como efecto, problemas de disbiosis con implantación de flora patógena o desequilibrio
con la flora saprofita, así como la permanencia de infecciones crónicas larvadas y parasitosis crónicas

Es preciso disponer de especialistas en parasitología y microbiología, para la realización de las pruebas de evaluación de la flora intestinal, así como la búsqueda de parásitos que pueden desencadenar patologías crónicas como giardiasis y candidiasis.

CONCLUSIÓN

Los trastornos de la permeabilidad intestinal tienen que considerase como un parte importante de la causa o efecto de un gran número de patologías. Recordemos el amplio listado de procesos en los que puede estar involucrada dicha patología y que se han enunciado anteriormente. Para su diagnóstico no basta una sola prueba, sino que tras una detenida anamnesis y exploración clínica, se ha de disponer de la colaboración de un laboratorio especializado, capaz de realizar todo el conjunto de pruebas que en cada caso se estimen más convenientes y al mismo tiempo disponer de información y experiencia para poder colaborar con los clínicos cuando la complejidad del caso lo requiera.

Los alimentos que causan alergia son bastante comunes y los agentes responsables son moléculas grandes que son inequívocamente identificables. La reacción es a menudo muy rápida, y puede ser local o generalizada.

La reacción local provocará el edema de los puntos donde el alimento haya entrado en contacto (en los labios, la lengua, la boca y la garganta), cuadro que se denomina edema angioneurótico. Puede haber a continuación reacciones generales: vómitos, diarreas bruscas, goteo de la nariz y respiración jadeante y, en casos extremos, fallan la circulación y la respiración, y el enfermo puede llegar a morir.

Los cambios inmunológicos asociados a la alergia son complejos y muchos de los mecanismos no se han investigado aún ni se conocen por completo. No obstante, sí se conoce el mecanismo más simple: la hipersensibilidad inmediata de tipo 1. Se pueden detectar los anticuerpos, y el organismo produce una variedad de ellos, clasificados como A, E, G y M. La inmunoglobulina E (IgE) es una proteína anticuerpo presente sólo en alguna cantidad en las personas alérgicas. Los otros anticuerpos inmunoglobulínicos, IgG, IgM e IgA, son protectores y están presentes en todas las personas. En pacientes de fibrositis (fibromialgia) se identificaron cambios en los niveles de IgG en sangre.
Cada IgE es completamente específico de un alérgeno concreto, si bien algunos alérgenos producen el mismo IgE, como la fruta, los frutos secos y el látex. El IgE se combina con el alimento (el alérgeno) y ambos reaccionan con las células sensibilizadas, las destruyen y liberan histamina libre y muchos otros componentes que producen los efectos agudos.

TRATAMIENTO NATURAL DEL AUMENTO DE LA PERMEABILIDAD INTESTINAL

CARDO MARIANO:

(Sylibum marianum, ing.) Milk thistle)

En el mundo contemporáneo nuestro hígado tiene una misión casi imposible. Una de las funciones principales de este órgano vital es la de procesar y desintoxicar numerosas sustancias que ingerimos o que nuestro propio organismo produce. En nuestros días la contaminación ambiental, los cientos de sustancias químicas tales como pesticidas, hormonas, antibióticos, y residuos de metales pesados presentes en los alimentos que ingerimos añaden una carga adicional a la ya pesada carga que siempre ha tenido el hígado. Añádale a esto el consumo de drogas ilícitas, medicamentos, el excesivo de alcohol (todo esto es procesado por el hígado) y los excesos alimentarios en que incurren muchas personas y debemos concluir que bajo estas condiciones no es de extrañar que las enfermedades del hígado se hayan convertido en algo común.

El cardo mariano es una planta con una larga historia como sustancia protectora del hígado. A pesar de que también tiene su utilidad en el tratamiento de dolores de cabeza, neuralgias y algunas condiciones alérgicas la atención moderna se ha centrado en sus efectos protectores y regeneradores del hígado. Las investigaciones modernas confirman este uso. Un artículo publicado en 1991 en la importante revista europea Planta Medica señala que el cardo mariano es indudablemente el agente farmacéutico mejor documentado para el tratamiento de las enfermedades del hígado.

La silimarina es el principal compuesto protector del hígado en el cardo mariano. Este compuesto presente principalmente en las semillas actúa como antioxidante en las células del hígado protegiéndolas de los daños causados por radicales libres. La silimarina también incrementa la capacidad del hígado para regenerarse mediante la producción de nuevas células saludables. También mejora la capacidad del hígado para eliminar toxinas del organismo.

Numerosos estudios confirman los efectos benéficos de la silimarina en casos de hepatitis crónica, cirrosis, e degeneración grasa del hígado. Los efectos más dramáticos se producen en casos de cirrosis y de hepatitis tóxica.

La mejor forma de administrar el cardo mariano es por medio de cápsulas estandarizadas a un contenido de 140 miligramos de silimarina. Se puede comenzar con una cápsula dos veces al día y aumentar a tres veces al día de ser necesario. El te de cardo mariano no parece ser tan efectivo como las cápsulas ya que la silimarina es una sustancia que no se disuelve muy bien en el agua.

PRECAUCIONES:

El cardo mariano presenta muy pocos efectos secundarios aun en casos de uso prolongado. Puesto que promueve el flujo de bilis algunas personas experimentan un cambio hacia unos movimientos intestinales blandos. En estos casos ingerir sustancias ricas en fibra soluble en agua puede ser de ayuda.

COENZIMA Q10:

La coenzima Q10 es un elemento esencial para nuestra vida. Es un nutriente necesario para el funcionamiento de todas y cada una de las células de nuestro cuerpo.
No es una vitamina (el cuerpo puede producirla a partir de otros nutrientes), tampoco es un mineral ni un aminoácido, pero es vital para nuestra salud que obtengamos suficiente de ella, y es esencial para la producción de energía en cada una de nuestras células, permitiendo a las mismas vivir más. Está presente en el cuerpo en forma universal, tal es así que la ciencia la nombro formalmente ¨ubiquinona¨.

No es caprichoso que los lugares donde mayor concentración tenemos de esta sustancia, sean precisamente el hígado y el corazón (órganos que requieren gran cantidad de energía) como así también en el sistema inmunológico.
Por otra parte existen varios estudios que sugieren un papel protector de la coenzima Q-10 en el músculo cardíaco tras la administración de drogas oncológicas como la adriamicina. Por otra parte ha sido útil también en casos de distrofia muscular y miopatías (recordemos que muchas miocardiopatías están asociadas con un debilitamiento de los músculos del esqueleto). Estudios más recientes sugieren beneficios de la coenzima-Q10 en casos de periodontitis, diabetes, sordera e inmunodeficiencias (SIDA por ejemplo).

El hecho de que esta sustancia disminuye con la edad preconiza su empleo en geriatría. En estos casos se suele asociar a hierbas adaptógenas como el Panax ginseng o Eleutherococus senticosus sinergizando sus efectos En dosis normales no presenta efectos adversos. Solo se han señalado algunos disturbios gastrointestinales, náuseas o pérdida de apetito, pero en general los mismos se han observado en muy altas dosis.

Mas allá de producir energía, la coenzima Q10 puede proteger el organismo de los radicales libres destructivos y aumentar nuestras defensas inmunitarias, haciéndola extremadamente importante para prevenir y tratar la enfermedad cardiaca, la diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer y ciertas alteraciones neurológicas. Además puede ayudar a retrasar el proceso de envejecimiento.

El organismo está equipado para fabricarla pero su producción es a menudo limitada por la complejidad de los mecanismos de síntesis y por su dependencia de otros nutrientes esenciales.

Por tal motivo la cantidad óptima de coenzima Q10 solo puede lograrse a través de suplementos dietarios. Los alimentos contiene cantidades menores, y nuestro organismo elabora dosis que nunca llegan a ser óptimas. Las deficiencias, por desgracia, son bastantes comunes y se acrecientan con el envejecimiento.

EXTRACTO DE SEMILLAS DE UVA (OPC):

OPC (Proantocianidinas oligoméricas), PCO (Complejos procianidólicos oligoméricos), leuco antocianina, antocianidina y otros nombres se refieren al mismo conjunto de complejos bioflavonoides que actúan como neutralizadores de radicales libres en el cuerpo humano.

Los OPC son una clase de bioflavinoides muy poderosos. Los bioflavinoides son compuestos de las plantas que realmente se asimilan en nuestros tejidos corporales cuando los consumimos. Fue, de hecho, esta importante capacidad lo que permitió que se descubriesen. Los OPC bioflavinoides se descubrieron al principio en el laboratorio porque tenían la increíble capacidad de ¡reforzar las paredes de los vasos sanguíneos en las horas siguientes a su ingestión! La persona responsable de este descubrimiento fue el científico francés Dr. Jacques Masquelier, quien, al principio, probó los bioflavinoides contenidos en los cacahuetes en animales de laboratorio y descubrió que las paredes de sus vasos sanguíneos duplicaban su resistencia solamente unas horas después de su ingestión. Este descubrimiento tuvo lugar en 1948. En 1951, este mismo doctor consiguió extraer OPC de la corteza del pino.

Los estudios realizados apuntan a que el extracto de pepita de uva, tiene una capacidad antioxidante varias veces mayor, a la de la vitamina C, vitamina E y el Betacaroteno.

Lo que los OPC pueden hacer por UD.:

Mantienen suaves los tejidos conjuntivos
Anti-inflamatorio
Anti-artrítico
Anti-histamínico
Anti-alérgico
Anti-ulceroso
Previene el cáncer
Previene enfermedades degenerativas
Anticavidad y sifiloma
Detiene la progresión de las cataratas
Previene el envejecimiento de la piel
Protege los pulmones

GLUTAMINA:

La suplementación con glutamina está especialmente indicada en situaciones de mucho estrés físico o mental. La glutamina es un aminoácido abundante en el tejido muscular y en la sangre. Posee múltiples y variadas funciones. Así, es imprescindible para un correcto funcionamiento del sistema inmunitario; para una adecuada absorción de nutrientes a nivel intestinal; es el principal transportador de amoniaco durante los procesos de proteolisis o destrucción proteica, interviene en el mantenimiento del equlibrio ácido-base, puede ser utilizado como sustrato energético, etc. Los niveles de glutamina en sangre aumentan durante los ejercicios de alta intensidad y larga duración para descender notablemente durante la recuperación, tardando varias horas en recobrar los niveles anteriores al ejercicio.

Si la recuperación entre períodos de ejercicio es inadecuada, los efectos del ejercicio agudo sobre el nivel de glutamina en sangre pueden acumularse, llegando a producirse el llamado “síndrome de sobreentrenamiento”. Esto puede tener efectos adversos en los atletas, no sólo a nivel de rendimiento deportivo sino también sobre el sistema inmune. De este modo, la suplementación con glutamina ayudará a prevenir el síndrome de sobreentrenamiento, disminuirá la utilización de las propias proteínas musculares como fuente de energía y, además, facilitará la recuperación del glucógeno muscular y hepático.

La glutamina resulta muy importante en el tratamiento de úlceras pépticas y en la enteropatía inflamatoria, así como en las diarreas. Los complementos de glutamina, pueden acelerar notablemente las recuperaciones post- operatorias. También reduce los antojos de azúcar y mejora la memoria. Al ser el azúcar el principal combustible de cerebro, cuando ésta falla es la glutamina la que es utilizada por el cerebro como combustible alternativo, disminuyendo la fatiga y la depresión.

Glutamina y arginina en el soporte del entotelio:

La glutamina es el aminoácido mas utilizado en las situaciones de estres. Desempeña un papel principal en el transporte de nitrógeno entre órganos. Nutriente de las células inmunes, regula el balance ácido-base y la síntesis proteica, como sustrato de la neoglucogenesis en estas situaciones. Es además un precursor de la biosíntesis de los ácidos nucleicos; liberado en el músculo esquelético, se dirige hacia el hígado y otros órganos y tejidos de replicación aumentada.
Hay un importante consumo de la misma en situaciones de estres y se considera actualmente como un aminoácido esencial en las situaciones críticas. Su aporte por vía enteral determina tropismo del entericito manteniendo su arquitectura normal. Se ha comprobado que el aporte de glutamina suplementando la nutrición parenteral mantiene la altura de la mucosa digestiva y/o la regenera. En situaciones de estrés el intestino es privado de su aporte favoreciendo su atrofia. Aun no considerándose un inmunomodulador, la glutamina, manteniendo la integridad del intestino permite el funcionamiento inmune no específico intestinal. En situaciones de estrés la glutamina es el substrato preferido del intestino y “aumenta su capacidad bactericida”.

La arginina produce un estímulo trófico sobre el timo incrementando la producción de los linfocitos T tanto helper como natural killer y se absorbe desde el intestino mediante transporte activo sustrato específico y dependiente de sodio. La arginina tiene un potente efecto secretagogo en glándulas endocrinas y neuroendocrinas (aumenta la secreción de Insulina, glucagón, polipéptidos pancreáticos, somatostatina, catecolaminas, hormona del crecimiento, prolactina, e Insulina grow factor-1).

Otras acciones en las que la arginina esta implicada son: síntesis proteica, activación de los nucleótidos, síntesis de poliamidas (componentes de bajo peso molecular requeridos para el crecimiento celular y la diferenciación), síntesis de la urea y generación de ATP. El uso de dietas enriquecidas en arginina ha permitido observar una menor estancia hospitalaria y menores complicaciones infecciosas, así como una mejor curación de las heridas, relacionándose con un incremento de la respuesta mitogénica de los linfocitos en estos pacientes. Es claro que el manejo nutricional debe ser dirigido al mantenimiento de los mecanismos normales de defensa y a la integridad de la mucosa y basados en la evidencia, la arginina debe considerarse en el óptimo manejo nutricional de pacientes hospitalizados

LICOPENO:

El licopeno es una sustancia natural extraída del tomate. Esta sustancia vegetal es una fuente inagotable de propiedades preventivas y curativas.

Según estudios del NCCAM, aquellas personas que lo consumen con frecuencia están menos expuestas a cánceres de colon y de próstata. También se han demostrado sus propiedades para combatir el envejecimiento.

En la Universidad de Roma se analizó a un grupo de 90 monjas, de entre 77 y 98 años. Aquellas con índices mayores de licopeno en la sangre tenían una mayor agilidad a la hora de realizar todo tipo de actividades. Los estudios más recientes realizados por la NCCAM relacionan el consumo de tomates y sus derivados con una disminución en el riesgo de ataques al corazón, cáncer a la piel y otras dolencias degenerativas, como la hipertrofia.
ALERGIAS E INTOLERANCIAS A ALIMENTOS

EL PROCESO INFECCIOSO

Distintos organismos poseen distintas vías de entrada al hospedador y desencadenan distintos tipos de patologías. Además, existen patógenos específicos de ciertos hospedadores y no de otros (esto puede deberse en muchos casos a que determinados patógenos requieren determinadas moléculas de superficie de ciertos hospedadores, o a que dependen de interacciones más o menos específicas con su hospedador para poder multiplicarse).

Hay microbios poco invasivos. Pero no se olvidemos que algunas bacterias no invasivas son grandes patógenas debido a la excreción de potentes toxinas (p. Ej., Vibrio cholerae, Corynebacterium diphteriae, Clostridium tetani)
Los microbios muy invasivos, lo son porque pueden diseminarse por la sangre (septicemias).

Los microorganismos responsables de enfermedades en humanos son muy diversos y agrupan a virus, bacterias, hongos, protozoos y helmintos.La gran variedad de potenciales patógenos ha supuesto, a lo largo de la evolución de los animales, un formidable reto adaptativo. En el caso de los vertebrados, la presión selectiva se plasmó en la creación de un notable sistema defensivo que puede reconocer esa gran diversidad de patógenos por medio de una apabullante diversidad de receptores, igual o mayor que la diversidad de estímulos antigénicos que cada animal concreto puede encontrarse a lo largo de su vida. Además, el hecho de que haya patógenos que viven en distintos microhábitats dentro del cuerpo del hospedador ha empujado a la evolución a establecer estrategias apropiadas por medio de distintos tipos de mecanismos efectores.

Los diferentes agentes infecciosos causan diferentes tipos de enfermedades, lo cual refleja los variados mecanismos que poseen para dañar los tejidos del hospedador. Observemos que algunos microorganismos causan un daño directo (por endotoxinas, exotoxinas o daño citopático), mientras que otros causan el daño debido a una actuación anormal del sistema inmune (enfermedades por inmunocomplejos, auto-anticuerpos o la reacción de hipersensibilidad de tipo retardado).
A continuación vamos a repasar ordenadamente los distintos mecanismos defensivos que se van poniendo en marcha en el hospedador ante una infección. .

INMUNIDAD NATURAL O INNATA (PRIMERA ETAPA)

Si el microorganismo logra superar las barreras de los epitelios, entran en acción varios mecanismos rápidos e inespecíficos:
Activación del complemento por la ruta alternativa y de las lectinas:
Es un mecanismo humoral natural, con las consecuencias, principalmente opsonización por fragmentos del complemento, y lisis directa por el MAC.
Ahora bien, no todos los microorganismos activan y fijan bien el complemento por ruta alternativa.
Los macrófagos son los principales efectores de la inmunidad natural celular en los tejidos y sirven como presentadores de antígeno para iniciar la respuesta adaptativa.
Los monocitos están madurando continuamente en la médula ósea, y al abandonar la circulación y entrar a tejidos se convierten en macrófagos. Se encuentran en grandes cantidades en los tejidos conectivos y alineados a lo largo de ciertos vasos del hígado y del bazo. Estas células fagocíticas juegan importantes papeles en todas las fases de la defensa del hospedador.

Cuando un macrófago reconoce por alguno de estos receptores a un microorganismo, se pueden seguir tres importantes consecuencias:

1. Fagocitosis y destrucción intracelular del patógeno.( Figura 1).Esto es suficiente para muchas bacterias, pero algunas poseen cápsulas polisacarídicas gruesas que no son reconocidas por esos receptores (p. Ej., Streptococcus pneumoniae).

Figura 1. Fagocitosis

2. El macrófago comienza a secretar citoquinas, que serán esenciales para la fase siguiente de la respuesta natural.

3. Procesamiento proteolítico de proteínas del patógeno, con ulterior presentación de algunos de sus péptidos en el surco de moléculas MHC-II. Ello supone un papel clave para la inducción de la respuesta adquirida adaptativa.

INMUNIDAD NATURAL (SEGUNDA ETAPA, INDUCIDA POR LA ANTERIOR)

Si el microorganismo ha escapado a la activación del complemento por ruta alternativa o a la fagocitosis por macrófagos, se pone en marcha una segunda fase de inmunidad natural que tiene por objetivo mantener a raya al patógeno, “a la espera” de la actuación del sistema adaptativo. Es un mecanismo rápido, debido a que no requiere expansión clonal de células.
Al cabo de unas 4 horas del comienzo de la infección actúa una serie de respuestas carentes de memoria y de especificidad, dependientes de receptores relativamente invariantes. Su importancia estriba en lo siguiente:
En muchos casos, por sí mismas pueden repeler al patógeno;
Pero sobre todo mantienen a raya al microorganismo mientras se está preparando la respuesta del sistema inmune específica.
Influyen sobre las respuestas específicas adaptativas.

Las citoquinas secretadas por los macrófagos actúan sobre el endotelio para amplificar la respuesta local a la infección
El principal papel de los macrófagos tisulares en esta fase de la infección es reclutar más fagocitos y moléculas efectoras al foco de infección, por medio de una serie de citoquinas que van a “orquestar” las siguientes respuestas.
Sus principales consecuencias:

Vasodilatación, con aumento de la permeabilidad capilar, lo que supone que entre al tejido fluido rico en complemento, inmunoglobulinas y otras proteínas séricas.
El endotelio produce moléculas de adhesión celular. Ello hace que aumente la capacidad de los leucocitos PMN neutrófilos y de los monocitos de adherirse a dicho endotelio, lo que les llevará a la extravasación (paso al tejido inflamado).

Dichas células fagocíticas (al pasar los monocitos se convierten en macrófagos) migran ahora bajo el estímulo de citoquinas quimioatrayentes, hasta que llegan al foco de infección.
La extravasación de los leucocitos ocurre en cuatro fases:
Cuando las células endoteliales se activan, aparecen moléculas en su superficie que actúan como receptores y se denominan moléculas de adhesión (“adhesivas”). Esta activación ocurre precozmente en la inflamación y es decisiva para que las células circulantes, cercanas a la pared vascular, primero se frenen, luego rueden y finalmente se detengan adheridas al endotelio. Se creía que la llegada de células al foco de inflamación estaba sólo dirigida por factores quimiotácticos, pero el mecanismo es más complejo y consiste en una cadena de acontecimientos.

1ª. Fase de rodamiento: Los leucocitos primero interactúan de modo débil con las células endoteliales (van “rodando” de una célula a otra). Esta primera interacción se debe a contactos entre carbohidratos de glucoproteínas del leucocito (como la s-LeX) y la E-selectina de las células endoteliales.
2ª. Adhesión más fuerte, debida ahora a interacciones entre las moléculas de ICAM-1 también inducidas y moléculas de integrinas del leucocito (como la LFA-1). Lo interesante aquí es resaltar que normalmente la interacción entre ICAM-1 y LFA-1 es débil, pero que la IL-8 secretada por macrófagos tisulares cercanos al endotelio induce un cambio conformacional en la LFA-1 del fagocito circulante que aumenta enormemente su afinidad hacia la ICAM-1.

3ª. Diapédesis: el fagocito pasa entre dos células endoteliales, y entra al tejido.

4ª.Migración del leucocito fagocítico hasta el lugar de infección bajo el influjo de citoquinas quimioatrayentes.

Coagulación sanguínea local: las células endoteliales son inducidas a expresar moléculas que desencadenan la cascada enzimática de coagulación sanguínea, de modo que los capilares quedan ocluidos. Esto es importante como mecanismo para evitar que el microorganismo entre a circulación y se disemine a todo el cuerpo.
Mientras tanto, el fluido que se ha vertido al espacio tisular desde el plasma transporta al patógeno, bien solo o englobado por células fagocíticas y presentadoras de antígeno, por la linfa hasta los ganglios linfáticos regionales, donde se va a iniciar la respuesta inmune específica.

OTROS MECANISMOS DE DEFENSA INESPECÍFICO.

Los interferones no inmunes inhiben la multiplicación intracelular de los virus y pueden activar ciertas respuestas del hospedador.

Mejoran la capacidad de las células infectadas por virus para presentar péptidos virásicos a los linfocitos T CD8+: ello se debe a que inducen en estas células un mayor nivel de expresión de moléculas MHC-I y de proteínas TAP implicadas en el transporte de los péptidos procedentes de procesamiento citosólico hasta el interior del retículo endoplásmico.

Activan a las células NK.

Las células agresoras naturales (NK) cumplen un papel defensivo en las primeras fases de una infección por parásitos intracelulares.
Las células T de los epitelios pueden contribuir a la defensa del hospedador en las superficies internas.
Como ya sabemos, estos linfocitos T son abundantes en muchos epitelios, formando en cada epitelio poblaciones relativamente homogéneas (poco diversas) respecto de la variedad de receptores TCR. Se cree que de hecho estos linfocitos sólo son capaces de reconocer células epiteliales sometidas a estrés (p. Ej., por una infección intracelular) y de proceder a su eliminación.

Las células B de tipo CD5+ forman una población distinta que produce anticuerpos frente a productos bacterianos comunes que funcionan como antígenos timo- independientes de tipo 2 (TI-2).

A diferencia de los linfocitos “normales” los linfocitos B CD5+ poseen un repertorio muy limitado de receptores (mIg), debido a que usan pocos segmentos V, y se multiplican en la periferia (no en los ganglios), siendo muy abundantes en la cavidad peritoneal. Parece que están “especializados” en reconocer antígenos polisacarídicos de tipo TI-2. No hay maduración de afinidad ni cambio de clase, por lo que la inmunoglobulina predominante es la IgM. Tampoco hay memoria inmunológica. Sin embargo, la respuesta de los CD5+ es mucho más rápida que la de los otros linfocitos B, siendo operativa al cabo de sólo 48 horas. Por todo ello, esta respuesta puede considerarse como parte de la respuesta temprana previa a la inmunidad específica clásica.
Se puede hacer una especulación evolutiva: los T epiteliales y los B CD5+ quizá sean tipos primitivos de linfocitos (aún no plenamente de la inmunidad innata), que evolucionaron para defender los dos principales compartimentos corporales de los animales primitivos (piel y cavidad interna).

INMUNIDAD ADAPTATIVA O ESPECIFICA

La respuesta adaptativa se induce con un nivel umbral de antígeno cuando los mecanismos naturales no han sido suficientes. Obsérvese cómo al poco tiempo de la inducción la infección va remitiendo, y cómo tras la eliminación del patógeno el individuo queda con una memoria inmunológica específica.

La respuesta adaptativa tarda varios días en ser operativa, debido al tiempo requerido para la activación de los linfocitos T y B, y para su proliferación hasta diferenciarse en las correspondientes células efectoras.

La activación de las células T comienza cuando los linfocitos T específicos circulantes encuentran el antígeno en los órganos linfoides periféricos. (Figura 2).
Los Ag son drenados desde el tejido de entrada y quedan retenidos en los ganglios linfáticos regionales, mientras que los que entran por la sangre quedan en el bazo. El hecho de que el Ag quede atrapado en el órgano por células presentadoras de Ag (APC), junto con el que los linfocitos T están recirculando continuamente asegura que las pocas células T específicas de un determinado Ag terminen por interactuar con éste sobre la superficie de alguna APC profesional.

Figura 2. Estructura de órganos linfoides

Los mecanismos efectores que eliminan finalmente al patógeno dependen del agente infeccioso.
Muchos virus son neutralizados extracelularmente por anticuerpos y las células enfermas infectadas son eliminadas por los linfocitos T CD8+ (citotóxicos)
Muchas toxinas bacterianas son igualmente neutralizadas por inmunoglobulinas, principalmente de isotipo IgG.

ALERGIA ALIMENTARIA E INTOLERANCIA ALIMENTARIA

Las alergias alimentarias, reacciones alérgicas clásicas, mediadas por IgE, se conocen desde hace mucho tiempo, sin embargo las llamadas intolerancias alimentarias (mediadas por IgG), que en sentido estricto se tendrían que llamar también alergias alimentarias, son menos conocidas y al ser sus manifestaciones más tardías y menos evidentes que las alergias IgE mediadas, no se diagnostican o se confunden con otras patologías, o simplemente no se tienen en cuenta, se convive con ellas y con todas sus consecuencias patológicas.

Para entender la diferenciación entre alergia (IgE) e intolerancia alimentaria (IgG), recordemos las clases de reacciones anormales a los alimentos.

Clases de reacciones alérgicas

Tipo I: Reacción aguda, con hipersensibilidad inmediata y mediada por anticuerpos IgE.
Tipo II: Induce a la destrucción celular. Presencia de anticuerpos IgG. Fijación lenta a la superficie celular (por ejemplo vellosidades intestinales).
Tipo III: Presencia de inmunocomplejos Ag-Ac (IgG) en la circulación sanguínea, que pueden depositarse en la mucosa intestinal y otros tejidos.
Tipo IV: Hipersensibilidad retardada. Presencia de linfocitos T con inflamación crónica IgG.

Reacciones generalizadas de alergia tipo I:

Dificultades respiratorias inmediatas
Posibilidad de aparecer un shock anafiláctico
Reacciones localizadas
Piel: urticaria, edema de Quinkle, dermatitis atópica
Mucosa respiratoria: asma, tos, rinitis
Mucosa digestiva: diarrea acuosa
Mucosa oro-faríngea

Reacciones alérgicas a los alimentos mediados por anticuerpos IgG o alergia tipo II.( Figura 3).
Son reacciones de alergia de los tipos II, III y IV.

Signos digestivos:
Acidez
Úlceras en la boca
Gastritis
Colitis
Estreñimiento
Diarrea
Náuseas

Signos respiratorios:
Tos
Bronquitis
Asma
Signos en articulaciones
Dolor en articulaciones
Rigidez en articulaciones

Signos generales:
Jaquecas
Fatiga
Depresión
Obesidad

Figura 3.Reacciones alérgicas a los alimentos mediados por anticuerpos IgG
Reacciones alérgicas Ig E / Ig G:
IgE
IgG

• Síntomas inmediatos
• Síntomas retardados
• Reacciones tipo I
• Reacciones tipos II, II y IV
• Positividad a tests cutáneos
• Negatividad a tests
• Pocos alimentos involucrados
• Muchos alimentos involucrados
• Trazas pueden desencadenar la relación
• Se necesita cantidad de alimento
• Reacciones en piel y mucosas (principalmente)
• Reacciones en todos los tejidos
• Más frecuentes en niños
• Más frecuentes en adultos
• A veces intuidas por el paciente
• No intuidas por el paciente
• Dieta fácil sin el alimento causante
• Más difícil de configurar la dieta
• La exclusión soluciona el problema
• La exclusión mejora el problema
• Casi nunca se puede volver a tolerar el alimento
• A veces con el tiempo puede tolerarse (si se ha restablecido el problema que producía aumentode la permeabilidad intestinal)
Intolerancias alimentarias no ligadas a IgE / IgG

Hay una serie de intolerancias alimentarias que no corresponden a ningún proceso de mecanismos alérgicos IgE o IgG mediados, y que deben tenerse en cuenta a efectos diagnóstico. Podemos citar entre los más importantes:

Intolerancia a la leche, por déficit de lactasa intestinal.
Intolerancia debida a aminas vasoactivas (tiamina e histamina) presentes en algunos alimentos: quesos fermentados, alcohol, atún, cerdo desecado, salchichas, shoukrout.
Intolerancias a aditivos alimentarios: sulfitos contenidos en algunos vinos (dolores de cabeza)
Glutamato (muy empleado en la cocina china) que produce indigestiones.
Intolerancias debidas a pesticidas, conservantes, colorantes y aditivos alimentarios en general.

INTOLERANCIAS ALIMENTARIAS. EAACI.

De acuerdo con el Comité de Alergia a Alimentos de la Academia Europea de Alergia (EAACI) las reacciones adversas a alimentos pueden clasificarse en Tóxicas (por ejemplo, una intoxicación por setas) y No tóxicas: dentro de estas, a su vez, habría dos tipos de reacciones:

§ Reacciones de intolerancia: aunque están causadas por ciertos alimentos, no son reacciones alérgicas auténticas:

Farmacológicas: algunos alimentos (quesos muy curados, chocolate, etc.) pueden contener elevadas cantidades de sustancias como aminas biogénicas (Histamina, Tiramina, etc.) que pueden producir algunas reacciones (por ejemplo cefaleas), las cuales no son reacciones alérgicas en sentido estricto.

2. Enzimáticas: Algunas personas tienen déficit de ciertas sustancias digestivas necesarias para digerir algunos alimentos. El caso más conocido es la deficiencia de lactasa, la enzima necesaria para digerir la lactosa de la leche; las personas con deficiencia de lactasa tienen diarreas y otros síntomas cuando toman leche o derivados lácteos. Tampoco esto es una reacción propiamente alérgica.
3. Irritantes: las reacciones que se producen cuando se ingieren comidas muy fuertes, muy especiadas o picantes. En este grupo habría que incluir los azúcares y harinas refinadas.

Otras: Por ejemplo las reacciones de aversión: niños que le han tomado asco a un alimento en particular, y que no sólo su ingestión, sino incluso su mera visión les induce náuseas o vómitos.

Reacciones propiamente alérgicas: Son aquellas reacciones ocasionadas por una respuesta inmunológica.

A su vez, estas pueden ser:

Mediadas por IgE: es decir, aquellas en las que el anticuerpo responsable de la reacción inmunológica frente al alimento es la Inmunoglobulina E.
2. No mediadas por IgE: aquellas en las que la respuesta inmunológica tiene un mecanismo diferente.

A modo de resumen, se puede concluir que el organismo puede reaccionar a la comida como si fuese una toxina por varias razones:

Un componente de la comida ha desbordado la capacidad de actuación de los mecanismos destoxificadores del cuerpo.

Hemos estimulado demasiado los receptores del organismo con aminas biogénicas existentes de forma natural (histamina, tiramina, etc.).

Los microorganismos han degradado los componentes esenciales de la comida y los han convertido en toxinas; o

La pared del intestino está dañada y deja pasar elementos tóxicos.
TRATAMIENTO DE LA CANDIDIASIS CRONICA

I. TRATAMIENTO ORTODOXO

Importancia actual de las infecciones por hongos. Micosis superficiales y profundas.

ANTIFÚNGICOS DE USO EN MICOSIS PROFUNDAS Y/O SUPERFICIALES

A1) ANTIBIÓTICOS POLIÉNICOS

Estructura química común. Mecanismo de acción: se unen al ergosterol de la membrana del hongo y alteran su permeabilidad. Espectro antifúngico muy amplio. Efecto fungicida. Resistencias raras.
1. Anfotericina B (vía sistémica): Agente de primera elección en la mayoría de las infecciones sistémicas graves. Administración i.v. Buena distribución excepto a LCR. Toxicidad muy frecuente: Reacciones agudas. Toxicidad crónica: Nefrotoxicidad, Hipokaliemia, Anemia, otras.
2. Agentes de uso tópico: nistatina, natamicina (ocular). Uso en candidiasis de diversas localizaciones: Toxicidad mínima (irritación local).

A2) DERIVADOS AZÓLICOS

Mecanismo de acción: Inhiben la síntesis del ergosterol, alterando la estructura y permeabilidad de la membrana del hongo. Espectro antifúngico amplio. Efecto fungistático o fungicida. Resistencias escasas.
Efecto inhibidor enzimático (riesgo de interacciones).

1. Productos de uso sistémico:

– Ketoconazol: Vía oral (mejor absorción a pH ácido), interacciones con antiácidos. Buena distribución excepto a SNC. Metabolismo hepático. Reacciones adversas: irritación gastrointestinal, hepatotoxicidad (rara), alteraciones endocrinas (antiandrógeno a dosis altas).
– Itraconazol: Características similares al anterior, pero menor toxicidad. Útil en infecciones por dermatofitos.
– Fluconazol: Administración oral o i.v. Buen acceso a SNC. Eliminación renal sin metabolizar. Utilidad en numerosas micosis sistémicas. Menor toxicidad que ketoconazol.

2.Productos de uso tópico:

Tioconazol, bifonazol, clotrimazol. Útiles en candidiasis e infecciones por dermatofitos. Mínima absorción sistémica y toxicidad (irritación local).

B) ANTIFÚNGICOS DE USO EXCLUSIVO EN MICOSIS SUPERFICIALES

B1) PRODUCTOS DE USO SISTÉMICO

1. Terbinafina: Inhibe las etapas tempranas de la síntesis del ergosterol. Efecto fungicida. Utilidad (vía oral o tópica) en infecciones causadas por dermatofitos (de elección en infecciones ungueales). Escasa toxicidad (irritación local o gastrointestinal)
2. Griseofulvina: Altera la función del huso mitótico y la división celular. Acumulo en la queratina de nueva formación. Utilidad (vía oral) en el tratamiento de las tiñas. Reacciones adversas: cefalea, alteraciones digestivas y neurológicas. Efecto inductor enzimático.

PRODUCTOS DE USO EXCLUSIVAMENTE TÓPICO

Características generales: Mínima absorción sistémica y toxicidad (irritación local). Diferencias en el espectro antifúngico: Amorolfina y Ciclopirox: Uso en candidiasis, tiñas y pitiriasis. Tolnaftato: Uso en tiñas y pitiriasis. Sulfuro de selenio: Utilidad sólo en pitiriasis.

LA TERAPIA ANTIFÚNGICA COMBINADA puede resolver cuadros resistentes.

Los trasplantes y los tratamientos de los enfermos hematológicos han provocado un fuerte incremento de las infecciones fúngicas nosocomiales, que eran prácticamente anecdóticas hace dos décadas. La inexperiencia es la causa de muchos de los errores diagnósticos y terapéuticos, aunque el mayor conocimiento y los nuevos antifúngicos están abriendo nuevas perspectivas, según Ramón Cisterna y Manuel Casal.

La aparición de nuevos antifúngicos es una necesidad clínica debido a la limitada eficacia de los antiguos frente a ciertas infecciones por hongos que conllevan una elevada mortalidad, aunque exista una amplia variedad de hongos y de procesos asociados a ellos, ha destacado Ramón Cisterna, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital de Basurto, en Vizcaya. “El problema estriba en que el comportamiento frente a los antifúngicos varía”.Entre las moléculas nuevas ha resaltado el voriconazol, que “alcanza unos niveles de compromiso terapéuticos importantes, tanto por su efectividad como por su administración por vía oral, que permite mantener el tratamiento durante periodos prolongados”. La importancia de la formulación oral estriba en que la terapia antifúngica se debe mantener durante varios meses, entre tres y seis, por lo que “facilita el cumplimiento”.También ha subrayado que ciertas cepas que eran resistentes a los antifúngicos tradicionales, como las cándidas no albicans u hongos dismórficos, son sensibles a voriconazol. “Este medicamento ofrece una buena actividad intrínseca frente a la mayoría de los hongos implicados en patología humana, y su biodisponibilidad permite mantener el tratamiento durante periodos prolongados”.

Cisterna, que ha moderado el debate Azoles, ¿profilácticos o terapéuticos?, desarrollado en la Reunión Anual de la Sociedad Española de quimioterapia, que se ha celebrado en Madrid, ha explicado que una de las características del voriconazol, que le hace diferente a otros Azoles, es que “en principio se comporta como un triazólico, pero el grupo metilo y la posición pirimidina en una de las cadenas laterales facilita su biodisponibilidad y aumenta intrínsecamente la actividad sobre hongos patógenos”.

II. TRATAMIENTO DIETÉTICO Y HOLISTICO

El tratamiento de la candidiasis debe englobar dos puntos principales: su eliminación y su prevención. Por esto, es importante corregir sistemáticamente las causas que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad. E protocolo se basa en 4 pasos básicos:

1) PREPARACIÓN. Es vital que debilitemos las cándidas antes de atacarlas con un antifúngico. De lo contrario, si éstas están fuertes, podrán combatirlo y con el tiempo se harán resistentes. La mejor forma de debilitarlas es haciéndolas “pasar hambre”. O sea, a través de la alimentación.
(La siguiente lista de alimentos está, en parte, basada en el trabajo de William Crook.)

Es fundamental llevar una dieta antifúngica, eliminando productos y alimentos que contengan azúcares o con sabor dulce (azúcar, sacarina, miel, dextrosa, maltodextrina, fructosa, siropes, refrescos, cereales del desayuno, productos de bollería y pastelería, postres, helados etc.).

Fruta.
Productos lácteos, incluidos los yogures.
Alcohol.
Levaduras como el pan, pizzas, cubitos del caldo…
Patatas, champiñones y setas, calabaza y boniatos.
Cacahuetes y pistachos.
Productos fermentados como el vinagre, tempeh, salsa de soja, miso, té.
Harinas refinadas (arroz blanco, pasta blanca etc.).

A cambio, se puede comer:

Carnes, pescado y huevos.
Vegetales.
Legumbres.
Frutos secos y semillas de calabaza, sésamo y girasol.
Arroz, quinoa, trigo sarraceno, amaranto y mijo.
Tostadas (crackers) de centeno o tortas de arroz (en moderación).
Limón y aguacate.
Leche de soja, arroz y avena.
Tofu y soja texturizada.
Aceite de oliva (para cocinar y en crudo), y aceite de lino y otras semillas (siempre en crudo).
Zumos vegetales (excepto de zanahoria y remolacha).
Agua embotellada.
Infusiones y té verde.
Especias suaves.

Además de la dieta antifúngica, durante este primer paso, se complementará con:

Enzimas Digestivas. 1 comprimido con el desayuno, comida y cena. Evitar este producto si se sufre de úlcera.
Betaína Hidrochlorida. 1 comprimido al principio del desayuno, comida y cena. Igualmente, evitar este producto si se sufre de úlcera.
Total Cleanse Liver. 1 cápsula después del desayuno, comida y cena (introducir este suplemento lentamente, empezando con 1 cápsula diaria e ir aumentando la dosis cada 5 días hasta llegar a la dosis máxima de 3 cápsulas diarias).
Total Cleanse Daily Fiber. De 1 a 6 cápsulas diarias, entre comidas. Es muy importante cuando se toma un suplemento de fibra asegurarse de que se consume suficiente agua durante el día (no menos de 1 litro y medio).
VM-75. 1 comprimido con el desayuno.

Al cabo de un mes de haber empezado la dieta (y siempre manteniéndola), se puede pasar al segundo paso.

2) ELIMINACIÓN. Después de un mes de dieta y ayudas digestivas, es muy posible que se puedan discontinuar las enzimas y la betaína hidrochlorida. Por otro lado, es muy posible que el intestino esté más regulado y limpio, así que seguramente también se podrá dejar de tomar la fibra intestinal.
Una vez debilitadas las cándidas, es importante introducir el antifúngico que las destruya. Hoy en día existen muchos antinfúngicos naturales que no producen efectos secundarios y son realmente eficaces.

Los que mejores resultados han dado en investigación son el ácido caprílico, sello de oro, extracto de semilla de pomelo, ajo, Pau d´Arco, aceite de orégano, ácido undecilénico y un largo etcétera. En mi experiencia, los mejores antifúngicos son aquéllos que contienen distintas sustancias antifúngicas juntas. Mis favoritos son el Exspore, el Cándida Forte y el Yeast Cleanse. Es muy importante introducirlos con mucho cuidado, siempre empezando por dosis muy pequeñas y aumentando cada 4 o 5 días. Si las cándidas se destruyen de golpe se pueden formar muchas toxinas y producir un empeoramiento muy fuerte de los síntomas. Es importante no utilizar siempre el mismo antifúngico, sino ir rotándolos, de esta manera se evita el estancamiento durante el tratamiento. No importa por qué producto se empiece, lo que es importante es que cuando se acabe el bote de, por ejemplo, el Exspore se cambie al Candida Forte, y cuando se termine el bote de éste, se pase al Yeast Cleanse, y así sucesivamente, hasta que ya no sea necesario tomar antifúngicos.

En pacientes que tengan mucha sintomatología de desintoxicación, recomiendo darles molibdeno (150 mcg). Este mineral destruye los desechos de las cándidas, convirtiendo el acetaldehído en ácido acético que, en el círculo de Krebs, es convertido en energía.

3) EQUILIBRIO. Cuando los síntomas han remitido en su mayoría, es muy importante reequilibrar la flora intestinal. Este paso no debe hacerse al principio, ya que cuando la pared intestinal está inflamada puede haber una reacción de intolerancia a las bacterias “amigas”. Esto puede causar dermatitis, picores, diarrea, espasmos intestinales y alergias. Además, mientras haya un exceso de cándidas en el intestino, los Lactobacillus no pueden crecer y repoblar el tracto intestinal. Es mucho más efectivo disminuir el crecimiento de las cándidas, reducir la inflamación intestinal y entonces repoblar la flora intestinal.
Las bacterias más abundantes son los Lactobacillus acidophilus y los Bifidobacterium bifidum. Estas bacterias se encargan de inhibir el crecimiento de ciertos organismos, como las cándidas.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es reestablecer el equilibrio nutricional celular. Las personas con candidiasis crónica normalmente sufren de malabsorción y, por lo tanto, desnutrición celular. Un organismo desnutrido difícilmente dispondrá de un sistema inmunitario sano y fuerte.

Se podrían mencionar todos los nutrientes que fortalecen el sistema inmunitario. Sin embargo, es importante evaluar las deficiencias particulares de cada persona y diseñar un programa de suplementos acorde a sus necesidades bioquímicas particulares. Los nutrientes más comúnmente deficientes son la vitamina C, el grupo de las B (especialmente la vitamina B6, B5 y B3), calcio, magnesio, zinc, cromo y los ácidos grasos esenciales de la familia Omega 3.

Las dosis también variarán en función del paciente, pero en términos generales se puede hablar de las siguientes dosis:
Vitamina C, 1000-4000 mg.
Vitamina B1, B2 y B3, 100 mg.
Vitamina B5, 500 mg.
Vitamina B6, 200 mg.
Vitamina B12, 100-300 mcg.
Ácido fólico, 400-800 mcg.
Magnesio, 400 mg.
Zinc, 15-60 mg.
Cromo, 200-600 mcg.
Omega 3, 800-3000 mg.

A esta altura del tratamiento, es aconsejable empezar a introducir lentamente y con cuidado algunos alimentos como la fruta, patatas, champiñones y ciertos fermentados, y observar si se toleran bien. Esta fase de introducción es muy importante, ya que es aquí cuando iremos dándonos cuenta claramente de qué tipo de alimentos favorecen nuestro estado de salud y cuáles no. Durante esta etapa confirmaremos que existe una relación muy directa entre la alimentación y nuestro estado de salud. Esto nos ayudará a perfilar nuestro tipo de alimentación idónea que implementaremos de por vida. Este paso es fundamental como prevención de una recaída en el futuro.

4) REPARACIÓN.
Una vez que la infección ha remitido, la flora intestinal está equilibrada y el organismo dispone de una buena dosis de nutrientes, es conveniente introducir ciertos nutrientes reparadores de la pared intestinal. Los más efectivos en esta etapa son la vitamina A (si perduran síntomas de alergia o de piel) y la L-Glutamina. También los ácidos grasos esenciales, pero normalmente éstos ya los estás tomando desde la etapa anterior. Todo estos nutrientes se encargan de reparar, sellar y fortalecer la pared intestinal.

Otro nutriente que aconsejo tomar durante un tiempo como medida preventiva es la biotina para evitar que las levaduras sanas y presentes en el intestino crezcan y pasen de ser inofensivas levaduras a agresivos microorganismos.

Así pues, el tratamiento, durante este cuarto paso, consistirá en:

Ultra Preventive III. 2 comprimidos con el desayuno y comida.
Omega-3 “700”. 1 cápsula de gelatina con el desayuno y cena.
Vitamina A 7500 u.i. 1 perla con el desayuno. Normalmente esta vitamina solamente necesita tomarse durante un par de meses. Es importante no tomar esta vitamina durante largos periodos de tiempo o en caso de embarazo o de estar planeando un embarazo.
L-Glutamina 500 mg. De 2 a 4 cápsulas diarias, entre comidas. Evitar tomar este suplemento a patir de las 18 horas, porque puede producir insomnio.

El tratamiento de la candidiasis crónica puede durar entre 3 y 8 meses. Hay expertos que opinan que por cada año de candidiasis crónica, se necesita un mes de recuperación. Yo he observado que es bastante acertada esta comparación.
Este tratamiento no sólo te enseñará a combatir de raíz y definitivamente la candidiasis crónica, también te ayudará a conseguir una salud óptima: la verdadera prevención.

DIETA TIPO

Desayunos:
Pan de almendras* con atún, tomate a rodajas y aguacate.
Té verde.
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Batido: leche de soja, aguacate, frutos secos y semillas.
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Pan de almendras con jamón serrano, pimientos en conserva (sin edulcorante).
Vaso de zumo vegetal (pepino y tomate).
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Tortilla (de dos huevos) o huevos duros, berros o lechuga y espárragos.
Vaso de zumo vegetal (apio y tomate).
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Leche de soja con copos de quinoa, frutos secos, semillas, canela.

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Pan de almendras con sardinas, endibias y pimiento rojo.
Infusión.
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Vaso de caldo** de carne y verduras.
Tofu a la plancha. Té verde.
* Receta del pan de almendras:
5 vasos de almendras crudas molidas
1/2 vaso de agua mineral
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de bicarbonato
1 huevo (opcional)
Para moler las almendras se puede usar un molinillo de café o comprarlas ya molidas.
Se precalienta el horno a 180ª. En un procesador de comida o batidora se mezclan el agua, aceite, bicarbonato y el huevo (opcional). A esta mezcla, se le añade poco a poco las almendras molidas hasta que la consistencia sea de papilla muy espesa (al gusto). Se unta un poco de aceite en un molde para el horno y se le añade la “papilla”. Se introduce en el horno durante 1 hora. Al cabo de ese tiempo se retira del horno, se saca del molde y se le da la vuelta dejándolo enfriar en un plato o superficie limpia.
Este pan de almendras puede ser salado o “dulce”. En la opción salada se puede añadir sal y especies como ajo y orégano. En la opción “dulce” se puede usar canela, vainilla, anís verde, o cualquier otra especie al gusto.
** Se puede hacer un caldo una vez por semana y congelar raciones individuales. Lo único a tener en cuenta previamente al desayuno es recordar sacar del descongelador una ración de caldo la noche anterior.

Comidas:
Judías verdes
Pechuga de pollo
Ensalada (tomate, cebolla, cogollos de lechuga, pimiento rojo y anchoas).
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Alcachofas
Filete de ternera
Ensalada (escarola, pepino, cebolla roja, semillas de calabaza y sésamo).
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Caballa con puerros, ajo, perejil y limón
Ensalada verde (espinacas crudas y berros).
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Lentejas con ternera estofada
Ensalada (hinojo, zanahoria, hojas de canónigo).
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Atún con espárragos verdes al horno o parrilla
Ensalada (apio, alfalfa germinada, cebolla picada).
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Costillas de cordero con ajo, orégano y limón
Ensalada (espinacas crudas, escarola, pepino, nueces troceadas y hojas de menta).
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Brócoli y calabacines al vapor
Salmón con ajo y mayonesa casera
Ensalada (berros, perejil y tomate).
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Nota
Las ensaladas se pueden aderezar con aceite de oliva, sésamo o lino, limón, pimienta, hierbas, ajo, sal…

Cenas:

Hamburguesa de pollo
Lechuga, tomate y pepino.
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Tortilla de alcachofas
Escarola y tomates cherries.
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Gambas con ajo y perejil
Aguacate con cilantro.
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Láminas de Tofu pasado por la sartén con ajo
Endibias y pimientos asados.
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Coliflor y acelgas al vapor
Filete de mero acompañado de berenjenas y tomates asados con aceite de oliva y hierbas frescas al gusto.
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Ensalada de huevo con cebolla picada, hojas de lechuga y espinacas crudas, acompañado de mayonesa casera.
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Sopa de verduras al gusto
DIETA ROTATORIA DIVERSIFICADA

Consiste en consumir los alimentos tolerados durante intervalos de 4 – 7 días que se repiten periódicamente, esto tiene por objeto evitar que el consumo frecuente de alimentos aumente la sensibilidad a los mismos y pueda generar alergias.

Alimentos que pueden agravar el problema de alergia son:
Leche y productos lácteos, huevos, trigo, maíz, soja, carnes rojas, mariscos y pescados.
Tampoco es recomendable el consumo de fritos y grasas hidrogenadas como las margarinas.

Por el contrario, si puede repetir el mismo alimento durante el mismo día.

POR EJEMPLO: Si hoy come merluza en la comida, también se puede comer merluza en la cena, pero ya no se puede comer hasta pasados cuatro días.

De esta forma digerirá siempre bien los alimentos que coma.

III. TRATAMIENTO FITOTERÁPICO

ACIDO CAPRILICO:

El ácido caprílico es un antifúngico, se trata de un ácido graso de cadena corta preferido por muchos doctores antes que la Nistatina, para el control de la cándida Albicans. Los ingredientes especialmente preparados permiten una asimilación sostenida y uniforme del ácido caprílico a lo largo de todo el aparato gastrointestinal. Los ensayos clínicos y estudios “in vitro”, prueban que el ácido caprílico es eficaz contra la Candida Albicans.
El efecto antihongos del ácido caprílico se ha demostrado en ensayos clínicos y estudios in vitro. Dentro de la franja de pH 2,5-8,5, el ácido caprílico muestra una elevada actividad fungicida contra las levaduras, especialmente cándida Albicans. In vitro probando con los 0.5X-5M, el ácido caprílico destruye el 100% de todas las células de la cándida en el plazo de 60 minutos con un pH 6. El mecanismo exacto de la acción fungicida no se entiende completamente; sin embargo, se postula que el ácido caprílico disuelve la membrana de la célula de la levadura, lo que provoca un cambio en la fluidez y la permeabilidad de la membrana, conduciéndola a la desagregación. El ácido caprílico es eficaz contra cándida intramucosal debido a sus excelentes características lipotrópicas. También se oxida en los compartimientos mitocondriales y extra-mitocondriales de los tejidos de los mamíferos, eliminando cualquier carga tóxica adicional al hígado. El ácido caprílico se recomienda además, durante la terapia antibiótica a largo plazo. Además de su eficacia contra toda la especie de cándidas, se utiliza con éxito contra otras especies de levadura tal como Geotrichium y rhodotorula.

No tóxico:
El ácido caprílico más es virtualmente no tóxico y no sensibilizante, en las dosificaciones recomendadas. A dosis muy grandes (5 veces la dosis recomendada) pueden causar la irritación de la mucosa y producir diarrea y náuseas. En algunos pacientes, la fatiga y síntomas de gripe pueden producirse durante los primeros 2-5 días del uso del ácido caprílico. Esta reacción se debe al fenómeno de decrecimiento y de la reabsorción de la levadura. Esto pude dar lugar a la reacción de Herxheimer (antígenos que reaccionan con los anticuerpos) produciéndose una elevación de histamina y cierto malestar.
Recomendaciones adicionales para el control de la cándida Albicans:
El ácido caprílico se debe tomar conjuntamente con cantidades elevadas de acidophilus y bifidobacterias para restaurar los niveles saludables de estos microorganismos y recuperar de nuevo el equilibrio apropiado.

PAU D’ ARCO (TABEBUIA SPP.)

El Palo de Arco es un árbol de las selvas húmedas de Sudamérica. La familia Tabebuia incluye un gran número de árboles similares al Pau D’Arco que producen bellas flores color púrpura. Estos árboles producen madera de gran calidad, pesada y duradera, utilizada en la construcción, por lo que su explotación comercial elimina gran número de ellos cada año.
Pau D’Arco posee una larga y bien documentada historia de uso durante siglos por los indios, quienes utilizan varias especies de Tabebuia incluyendo T. heptaphylla, T. Impetiginosa (también conocida como T. Avellanedae), T. Rosea y T. serratifolia.

En la medicina herbaria americana se le considera como astringente, anti-inflamatorio, analgésico, antioxidante, antimicrobiano, antimicótico, anti-viral, antiparasitario y laxante y se utiliza en el tratamiento de: paludismo, anemia, colitis, infecciones respiratorias, gripe, tos, infecciones micóticas, fiebre, artritis, mordeduras por serpientes, impétigo, sífilis, cáncer, úlceras cutáneas, infecciones gastrointestinales, candidiasis, diabetes, prostatitis, estreñimiento y alergias.

Se ha reportado su uso en otras condiciones tales como lupus, leucemia, hepatopatías, enfermedad de Hodgkin, osteomielitis, enfermedad de Parkinson y psoriasis.

Su uso más popularizado es en el tratamiento de infecciones micóticas, especialmente las causadas por cándida y dermatofitos.

Principios activos

Pau D’Arco contiene diversos compuestos derivados de las quinonas, tales como 2-7% de la naftoquinona lapachol [2-hidroxi-3-(3-metil-2-butenil)-1,4-naftoquinona] y la antraquinona tabebuina. Se considera que estos, y otros compuestos relacionados son los principios activos responsables de sus efectos terapéuticos.

Otras naftoquinonas aisladas son:

Las propiedades antineoplásicas del Palo de Arco se atribuyen al lapachol, que se encuentra en la corteza del árbol. Su mecanismo de acción es la inhibición de la síntesis de pirimidina.

Indicaciones

a. Antimicótico: La planta ofrece reconocidas propiedades antifúngicas, especialmente contra hongos del género Candida, Trichophyton y otros dermatofitos. 3-5,24

b. Antibacteriano: Su espectro de acción incluye varias bacterias gram-positivas, tales como Estafilococo y Estreptococos. No se conoce su actividad específica contra otras bacterias.

c. Antiparasitario:

Enfermedad de Chagas.
Paludismo
Schistosomiasis

d. Antiviral:

Enterovirus
Herpes I y II
Influenza
Poliovirus
Virus de la estomatitis vesicular

Efectos adversos:
No se han reportado efectos adversos.
GINKGO BILOBA

Sus ingredientes activos principales son los flavonglicósidos bilobetina, ginkgetina e isoginkgetina. Contiene también proantocianidinas, ginkgólicos A, B, C, J y M, terpenolactonas y quercitina que le confieren propiedades adaptogénicas secundarias (no energizantes).

Acción farmacológica

El ginkgólido B es un potente inhibidor de la unión del factor activador de las plaquetas (PAF) a sus receptores de membrana, por lo que antagoniza la agregación plaquetaria. De igual forma, antagoniza otras reacciones causadas por el PAF, tales como: Disminución de la contractilidad miocárdica, disminución del flujo coronario, broncoconstricción, hiperreactividad bronquial, inflamación y aumento de la permeabilidad vascular, supresión de la proliferación de linfocitos T y disminución de la producción de citoquinas.

Por otra parte, el ginkgólido B inhibe la liberación de tromboxano B2 y prostaglandinas, y ofrece protección contra el shock por endotoxinas.

Los flavonoides de Ginkgo biloba tiene propiedades antioxidantes, ya que captan radicales libres y previenen la peroxidación lipídica relacionada con los daños endoteliales, tisulares y neuronales, que pueden conducir a la demencia.

Disminuye la infiltración por neutrófilos y aumenta el flujo sanguíneo cerebral, lo que detiene la progresión de la demencia por hipoperfusión cerebral. Sus propiedades antioxidantes y su actividad estabilizadora de membranas aumentan la tolerancia cerebral a la hipoxia. Mejora el metabolismo cerebral y protege los tejidos contra el daño causado por la isquemia.

Indicaciones
1. Alivio de los síntomas de disfunción cerebral orgánica y demencia senil
2. Enfermedad arterial periférica oclusiva
3. Tratamiento del vértigo y tinitus de origen vascular.

Efectos secundarios
No se han reportado reacciones adversas significativas incluso en pacientes que reciben altas dosis. No altera la frecuencia cardiaca ni la tensión arterial.
Ocasionalmente puede producir molestias gastrointestinales leves y cefalea.

Una cápsula dos a tres veces por día.

Interacción farmacológica
No interactúa con ningún fármaco, incluyendo glicósidos cardiacos e hipoglicemiantes orales.
Contraindicaciones

Personas con factores de riesgo para hemorragia intracraneana deberían evitar su utilización.
No administrar durante el embarazo ni cuando se sospeche su existencia. No administrar a niños.

PRINCIPIOS ACTIVOS INMUNOMODULADORES DE ORIGEN VEGETAL

A pesar de que la respuesta inmunitaria se ha creado para defendernos, en muchos casos su acción puede ser desfavorable. Por ejemplo, cuando el organismo considera un elemento propio como producto extraño y reacciona contra él, o cuando la respuesta desencadenada ocasiona más perjuicio que beneficio (el ejemplo son las reacciones alérgicas), o también cuando el agente extraño se introduce en forma terapéutica para suplir deficiencias de órganos propios como lo son los injertos (rechazo de estos).

En estos casos será necesario algún fármaco que suprima estas reacciones exageradas, los cuales reciben el nombre de fármacos inmunosupresores. En otras circunstancias el organismo carece de elementos de defensa o estos fallan por alguna razón y de esta manera no puede hacer frente a la invasión de agentes externos (virus, bacterias, etc.) o al desarrollo o multiplicación de células propias (células tumorales). En tales circunstancias se necesitan agentes que incrementen la respuesta inmunitaria: de esta manera tenemos los fármacos inmunomoduladores.

· Los fitofármacos inmunomoduladores comprenden un grupo de moléculas naturales que tienen la capacidad de incrementar la respuesta inmunitaria de un organismo. En un principio para su evaluación se tomó como referencia a las enfermedades oncológicas y a la inmunodeficiencia que las acompaña. A partir de aquí se comprendió la necesidad del tratamiento también de las infecciones agudas o crónicas subyacentes, ya sean virales o bacterianas, y los estados y enfermedades caracterizados por inmunodeficiencia adquirida como es el caso del SIDA.

· Es con punto de partida en estas enfermedades que la ciencia moderna está empeñada en encontrar fármacos que puedan poner fin a las mismas y es en las plantas donde se cifran gran parte de las esperanzas e investigaciones. Desde ya debemos remarcar que el abordaje de los procesos de inmunodeficiencia puede ser realizado a través de sustancias de origen sintético o naturales, pero son estas últimas las que nosotros trataremos de describir en este artículo atento lo novedoso y eficaz que demostraron ser los protocolos iniciales de certificación de su actividad, a través de pruebas in vitro e in vivo, toxicidad aguda y crónica, mutagenicidad y ensayos clínicos.

· Mencionar todas las especies que han demostrado tener dicha actividad sería casi imposible habida cuenta de la gran cantidad de hierbas que demostraron su eficacia en diferentes ensayos. Solo nos limitaremos a algunas de las más conocidas y empleadas dentro del ámbito médico.

ALLIUM SATIVUM (AJO):

Destaca su actividad antiséptica, antibacteriana, antiviral, antifúngica, antiparasitaria intestinal, antiinflamatoria e inmunoestimulante. Los principios responsables son la allicina y demás componentes sulfurados. El ajo es muy eficaz frente a Candida albicans, un hongo acompañante de muchos procesos de inmunodefiociencia. El ajoeno, un producto de autocondensación de la alicina, ha resultado un eficaz inhibidor, in vitro, del Tripanosoma cruzi (agente causal de la enfermedad de Chagas) erradicándolo de las células hospedantes en 4 días, al alterar la fosfatidilcolina, principal componente fosfolípido de la membrana celular.

La inyección intratumoral de aceite de ajo provoca un incremento de la tasa de neutrófilos y macrófagos, con aumento de los linfocitos T periféricos. En modelos in vivo e in vitro se pudo comprobar que extractos de ajo presentan una acción preventiva y citotóxica frente al desarrollo de varios tipos de cáncer: piel, mucosa oral, esófago, mamas, linfoma de Burkitt, Ca. Hepático, etc. Recientes trabajos confirman que los extractos de ajo tienen una capacidad inhibitoria de la replicación del virus del SIDA del orden del 30%, siendo muy eficaz además en la prevención de una de sus complicaciones más frecuentes: la tuberculosis.

El ajo puede consumirse crudo (2 dientes al día), como aceite esencial (2-5 gotas, 3 veces al día, o en extracto seco (5:1) a razón de 100-200 mg, 1-3 veces al día.
EQUINACEA PURPUREA Y E. ANGUSTIFOLIA:

Esta especie originaria de las praderas calizas de América del Norte, se ha constituido en la actualidad en un verdadero boom comercial, en especial como preventivo de los procesos respiratorios invernales. En su mecanismo de acción destacan sus principios activos PSI y PSII (polisacáridos) ubicados en la raíz, los cuales demostraron a través de varios ensayos incrementar la producción de leucocitos, linfoquinas, properdina, incremento de la capacidad fagocitaria de los macrófagos y producir un aumento de interferón (producto celular natural que se forma en respuesta al virus cuando ha habido un contacto previo con éste).

En estos casos, las células infectadas por el virus (en especial el virus de la Influenza) liberan rápidamente el interferón, bloqueando así el normal desarrollo del virus. Por tal motivo la equinácea se indica por lo general en todo proceso relativo a infecciones respiratorias agudas y crónicas. Otros virus que han demostrado ser sensibles a la equinácea son el del herpes y el de la estomatitis vesicular. Por su parte el equinacósido, sustancia que deriva del ácido cafeico, también ha demostrado poseer propiedades bacteriostáticas.

Varios estudios indican que los extractos de equinácea inhiben la actividad de la Trichomona vaginalis, lo cual confirma su uso tópico en forma de ungüentos o lavados vaginales. Investigadores de la Universidad de Munich demostraron que la administración en forma inyectable de polisacáridos de equinácea brindan una protección del 100% frente a Listeria monocytogens y del 90% contra Candida albicans. La planta se puede administrar en forma de extracto seco (5:1) a razón de 300 mg diarios (suele asociarse en las cápsulas con carbonato de magnesio). La decocción de la raíz es al 3%, y se administran 2-3 tazas al día.

LENTINUS EDODES (SHIITAKE):

Este hongo de origen japonés presenta una serie de polisacáridos (lentinan y AC2P) que han demostrado interesantes actividades inmunomoduladoras. Estudios realizados en modelos experimentales de cáncer colónico en ratas han demostrado una inhibición importante del crecimiento tras la inyección intraperironeal de lentinan. De igual modo en modelos de metástasis tumoral de cáncer de pulmón. Ya se ha empleado en humanos como terapia coadyuvante del tratamiento de quimioterapia y radioterapia. El mecanismo de acción se centra en un incremento de la actividad macrofagocitaria y linfocitaria a la vez que intervendría en la síntesis de interferón.

TOMENTOSA (UÑA DE GATO): UNCARIA

Esta liana procedente de la selva amazónica se viene consumiendo masivamente por vastos sectores de la población de Brasil, Bolivia y Perú, sobretodo en procesos oncológicos. Si bien aún no existen resultados definitivos al respecto, cabe destacar que varios de sus principios activos: alcaloides y polifenoles (principalmente de su corteza interna) demostraron estimular los procesos de fagocitosis y de producción de linfoquinas, en especial dos de sus alcaloides: isopteropodina e isomitrafilina.

A través de diferentes ensayos, el poder fagocitario de los granulocitos se vio incrementado en un 60%. Los linfocitos T en condiciones normales no observaron modificaciones proliferativas, pero sí bajo la presencia de antígenos, lo cual abre una puerta para la investigación de enfermedades como el sarcoma de Kaposi, Sida, herpes, candidiasis y cáncer. Recientes estudios confirmaron ya una actividad inhibitoria sobre la replicación del HIV in vitro. La uña de gato se puede administrar bajo la forma de extracto fluido (25 gotas, 3 veces al día), como tintura al 10% en alcohol de 70º , en forma de extracto seco (2-4 cápsulas diarias) o como decocción (20 g de corteza desecada por litro de agua).

HYDRASTIS CANADENSIS

(Sello de oro – hiedra): Esta herbácea de origen norteamericano es muy empleada como inmunomoduladora a partir del empleo de sus rizomas ricos en alcaloides benzilisoquinoleínicos (berberina e hidrastina principalmente). En ensayos in vitro la berberina ha demostrado poseer capacidad antiparasitaria (Giardia lamblia), antiviral (efectiva en un 87% sobre el virus de la gripe A y B) y antimicrobiana (frente a estafilococo, estreptococo, salmonella, shigellia, neisseria, treponema, trichomona y amebas). En modelos animales de cáncer, la berberina exhibió actividad inhibitoria frente a los tumores sistémicos B1, KB y PS. Por otra parte, inhibe la actividad de la teleocidina, un conocido promotor de tumores de piel en ratones. La tintura de Hydrastis (con valoración del 2% de alcaloides) se prescribe a razón de 40 gotas 3 veces al día. También el rizoma en decocción al 6% y el extracto fluido (2% de alcaloides) a razón de 40 gotas, 3 veces al día.

ELEUTHEROCOCO SENTICOSUM (GINSENG SIBERIANO):

Este arbusto procedente de Siberia es considerado uno de los principales agentes adaptógenos naturales. La relación entre efecto adaptógeno (como respuesta a mecanismos de stress) y efecto inmunomodulador se puede explicar a través del sistema pituitario-adrenocortical (regulación neuroendócrina). Los polisacáridos de la raíz (PES-A y PES-B) demostraron estimular la formación de anticuerpos específicos contra la albúmina en sangre de vaca.
Estudios en voluntarios humanos demostraron un importante incremento en el recuento linfocitario, en especial en los niveles de los linfocitos T-helpers, sin alterar el resto de la serie blanca. El polvo de eleuterococo arrojó un 70% de respuesta beneficiosa en la prevención de leucopenias severas tras quimio y radioterapia sobre 43 pacientes oncológicos. En forma de extracto seco (5:1) se administra a razón de 1 g diario. En extracto fluido en dosis de 30 gotas, 3 veces al día.

ASTRAGALUS GUMMIFER (ASTRÁGALO):

Esta especie de origen oriental también demostró poseer efectos inmunomoduladores a partir de sus principios activos: polisacáridos, quercetina y betaína. Recientes estudios demostraron un efecto antiviral, estimulador de las células T y un aumento en la producción de interferón en pacientes oncológicos.
Otras: También merecen destacarse el lapacho, melisa, cebolla, caléndula, ginseng y milenrama, las cuales serán comentadas durante la exposición

IV. TRATAMIENTO HOMEOPATICO
ISOTERAPIA Y AUTOVACUNA

Iso = Similar, Semejante, IgualTerapia = CuraciónPatía = Dolencia o enfermedad
460-377 a. de C. Hipócrates (vomitus vomitu curantur)Medicina China, Vacunación preventiva por inhalación de las secreciones de la viruela (800 a. de C.)
1965 – En Francia se reconocen los nosodes, (los nosodes son bioterápicos)
La isoterapia ó isopatía es la secreción o parte que se extrae del sujeto enfermo (autonosode) y se prepara según la farmacopea homeopática y se le administra otra vez al enfermo en forma homeopática, produciendo Los mismos efectos en el organismo que la enfermedad que padece. De este modo el remedio homeopático será similar al 100%, produciendo una reacción homeopática específica.

Con esta técnica sabemos que lo que le administramos al enfermo es lo mismo que le está produciendo la enfermedad, así se tendrá una reacción específica del organismo contra el huésped.
Se pueden hacer Isoterapias o isopatías de todo, desde amalgamas dentales hasta orina, heces, sudor, saliva y medicamentos alopáticos.

Cuando se toman se evidencian cambios en la coloración y olor en las heces y en la orina, es decir, son precursores de la eliminación fisiológica.

Las Isopatías o Isoterapias no son vacunas; las vacunas son suspensiones preparadas de forma en que el virus o la bacteria han sido atenuados o muertos.

Y las Isopatías o Isoterapias son remedios que han sido preparados homeopáticamente y lo que llevan es una información captada del propio organismo. Por ese motivo con la preparación de un auto-nosode no se puede correr ningún riesgo.

En el caso de la candidiasis crónica administraríamos al paciente: ISOTERAPIA DE CANDIDA ALBICANS 9 CH A RAZÓN DE 3 GRÁNULOS 3 VECES AL DÍA DURANTE 3 MESES. O AUTOVACUNA DE LA PROPIA SANGRE DEL PACIENTE comenzando con una 18 CH para ir bajando progresivamente hasta la 6 CH.

LA NUTRICION ORTOMOLECULAR

Cada día más personas optan por tratarse con nutrición ortomolecular, y una y otra vez, los resultados demuestran la eficacia de sus tratamientos. Esta terapia ha adquirido un privilegiado papel preventivo y terapéutico en países como EE.UU. e Inglaterra, y poco a poco, en nuestro país ya se está empezando a conocer.

Aunque la nutrición ortomolecular todavía es considerada por muchos como una terapia para perder peso y eliminar celulitis, su poder terapéutico va más allá.

Las investigaciones de la nutrición ortomolecular se dedican al estudio de la salud óptima, su objetivo principal, en contraposición con la medicina alopática que se dedica a la investigación de las enfermedades. Ambos polos son igualmente importantes y necesarios para la evolución y bienestar del ser humano. La definición de salud óptima no es simplemente la ausencia de enfermedad, sino un estado natural de energía, vitalidad, y sobre todo armonía con nosotros mismos y con la vida.

Nutrición ortomolecular significa proporcionarle a las células los nutrientes adecuados para que éstas funcionen lo mejor posible.

Para entender mejor su importancia es necesario hacer un breve y sencillo repaso de bioquímica.

BIOQUIMICA DEL ORGANISMO

El ser humano está compuesto de unos elementos básicos: oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno y minerales.

Es la determinada combinación de éstos, lo que forma los materiales “base” de cada una de las células del organismo y lo que le proporciona su característica de ser humano.

Ciertos minerales como el fósforo y el sulfuro también forman parte de algunas proteínas.

Para que esto ocurra hace falta energía y ésta se fabrica en el interior de las células (en la mitocondria) gracias a unas enzimas que para ser activadas dependen, a su vez, de vitaminas. Esta energía es la que pone en funcionamiento la célula. Para que el cuerpo disfrute de una salud óptima, las células que lo forman deben estar sanas. Así pues, éstas deben recibir agua, carbohidratos, grasas, proteínas, minerales y vitaminas, a través de una nutrición óptima.

NUTRICIÓN ÓPTIMA

Un aspecto muy importante de la nutrición ortomolecular es respetar la individual bioquímica.

Cada persona nace con una bioquímica determinada, la cual puede predisponerle al desarrollo de ciertas enfermedades o síntomas. Es por esto que no todo el mundo se beneficia de la dieta típica recomendada basada en ensaladas, frutas y agua fresca; algunas personas, por el contrario, se sienten mejor comiendo comida cocinada y bebiendo líquidos calientes.

Por ejemplo, una persona con candidiasis crónica se puede sentir peor al comer fruta; la que sufre de bajones de azúcar no suele tolerar bien la comida fría, como las ensaladas; un intestino irritable puede empeorar al consumir granos… Así pues, para conseguir una salud óptima es vital descubrir las necesidades individuales del organismo.

Debido a esta individualidad bioquímica, es prácticamente imposible diseñar una dieta estándar saludable para todo el mundo, en general. Sin embargo, sí se puede hablar de unos alimentos base para ayudar a mantener sano el organismo, los cuáles sirven de “cimiento” para construir un programa de nutrición ortomolecular a medida.

ALIMENTOS ÓPTIMOS

AGUA

Un mínimo de 1 litro y medio de agua mineral embotellada al día (más en días de calor o si se practica algún deporte).

CARBOHIDRATOS COMPLEJOS

Los carbohidratos complejos (no refinados) son los que nos proporcionan glucosa o, en otras palabras, la energía que nuestro organismo necesita. Estos incluyen frutas, vegetales y granos. Alimentos que nos proporcionan vitaminas, minerales, fibra y agua, principalmente.

Los carbohidratos complejos se metabolizan de forma lenta, alimentando poco a poco la sangre de glucosa. Esto hace que el nivel de energía sea constante y que el sistema hormonal y nervioso no sean estimulados innecesariamente. La glucosa obtenida de los carbohidratos es tremendamente importante para el buen funcionamiento del cerebro, el cual usa alrededor de un 25% de toda la glucosa del cuerpo.

Cuando los carbohidratos se metabolizan dejan muy poco residuo químico, al contrario que las proteínas y grasas. Una vez quemados, solamente producen agua, la cual se elimina a través de la orina, heces y sudor; y dióxido de carbono, el cual se espira en la respiración.

Es por esta razón que los carbohidratos deben formar la mayor parte de nuestra dieta, alrededor de un 60% de ella.

Los más recomendados son:

FRUTAS

Comer unas 3 piezas al día. La fruta nos aporta, principalmente, vitaminas y minerales antioxidantes, fibra, agua y enzimas.

Su contenido en fibra atrapa las toxinas, y el agua las arrastra hacia fuera del organismo. Las enzimas, a parte de ayudar a digerir la propia fruta, deshacen toxinas intestinales y activan reacciones químicas en el organismo. Los nutrientes que nos aportan nos protegen de desequilibrios cardiovasculares, cáncer y otros problemas del sistema inmunitario, además de ayudarnos a producir energía durante el día y a prevenir el envejecimiento prematuro.

Otro de los grandes beneficios de la fruta es que alcaliniza el organismo, ayudando a eliminar y prevenir dolores y enfermedades relacionadas con un exceso de acidez (causado por una dieta alta en carne, azúcar y alcohol, principalmente).

También es muy alta en potasio, el cual ayuda a eliminar el exceso de agua depositado en los tejidos (retención de líquido), y aumenta la oxigenación de las células. Es importante comerla cruda y escogerla de temporada. Evitar la fruta demasiado madura o con parches de moho. Escoger piezas firmes al tacto y de aroma fresco. No desperdiciemos las semillas de la sandía, manzanas, peras, uvas, naranjas y otros cítricos, ya que son ricas en magnesio y altamente energéticas, y asegurémonos de que las masticamos bien.

VEGETALES

Al igual que las frutas, los vegetales nos aportan la fibra, agua y nutrientes que nuestro organismo necesita para mantenerse sano. Los vegetales crudos estimulan el funcionamiento de las células, mejoran la comunicación entre el interior y exterior de éstas, favoreciendo su alimentación y limpieza, y aumentan el nivel energético del organismo, tanto a nivel mental como físico.

Una gran ventaja para nuestra salud es su alto contenido en clorofila. Esta sustancia tiene prácticamente la misma composición molecular que la sangre humana, con la diferencia de que la clorofila se compone de moléculas de magnesio (las cuáles le dan su característico color verde), mientras que la sangre contiene moléculas de hierro (las cuáles le proporcionan su color rojo). Es por este motivo que los vegetales son tremendamente beneficiosos para regenerar la sangre y aportar vitalidad. La clorofila, además, elimina bacteria y depósitos de toxinas, reduce inflamaciones, activa enzimas y aumenta la flora intestinal “buena”.

Es importante comer un mínimo de 5 vegetales al día. Escoger siempre los de temporada. A no ser que tengamos problemas digestivos, como candidiasis crónica, parásitos o cualquier tipo de inflamación intestinal, es recomendable consumirlos en estado crudo, ya que al cocinarlos se destruyen sus enzimas y parte de sus nutrientes. Si se opta por no consumirlos crudos, se pueden cocinar muy ligeramente para ablandar su fibra y hacerlos más digestibles.

QUINOA

Es una semilla que crece en los Andes a altas latitudes y en clima frío. Además de ser un carbohidrato, también tiene un alto contenido proteínico, además de fibra, vitaminas B y E, ácidos grasos esenciales y minerales hierro, fósforo, calcio, magnesio y silicona.

Es beneficiosa para fortalecer el organismo, además de tonificar los riñones y las funciones del corazón.

TRIGO SARRACENO

Al igual que la quinoa, el trigo sarraceno es una semilla. Su origen proviene del Lejano Oriente. A pesar de su nombre, no tiene nada que ver con el trigo, y no contiene gluten. Es, también, rico en proteína, vitaminas B, minerales potasio, magnesio y hierro, y en el bioflavonoide rutina. Éste ayuda a fortalecer los capilares y vasos sanguíneos, previniendo problemas cardiovasculares, varices, hipertensión y celulitis, entre otros.

Por otro lado, ayuda a alcalinizar el organismo, combatiendo los efectos negativos de nuestra dieta actual, alta en azúcares, grasas, refinados y carnes.

Es muy útil para combatir los daños causados por los rayos-x y la radiación. Estimula el apetito en personas convalecientes, limpia y fortifica el intestino, y proporciona niveles óptimos de energía y vitalidad.

GRANOS COMO EL MIJO, ARROZ Y MAÍZ

Estos granos no contienen gluten y es por esta razón que son recomendables. El gluten es una proteína que puede interferir con la absorción intestinal y producir inflamación.

Los granos con un alto porcentaje en gluten son el trigo (altamente irritante), cebada, centeno y avena…
Por el contrario, el mijo, arroz y maíz se pueden usar más a menudo. El mijo es muy alto en proteína, es uno de los cereales más rico en los aminoácidos que el cuerpo necesita para cumplir sus funciones de reparación, producción de hormonas y activación de enzimas, entre otras. Es, además, muy alto en hierro, silicona y calcio. Al igual que el trigo sarraceno, el mijo tiene la propiedad de alcalinizar el organismo, ayudando a combatir los problemas de salud típicos de un exceso de acidez en la sangre (artritis, gota y dolores en general). Es, también un gran diurético y un reforzante de los riñones, además de ser un grano excelente para combatir la candidiasis, ya que tiene propiedades antifungales.

El arroz es excelente para el sistema nervioso por su alto contenido en las vitaminas B. Es también diurético y beneficia los riñones y vejiga. El maíz ayuda a regular la digestión, tonifica los riñones y es diurético, aumenta el apetito y mantiene las encías y dientes sanos. Por otro lado, es un alimento muy bajo en vitamina B3 (niacina), por lo que es recomendable mezclarlo con alimentos ricos en esta vitamina. Por ejemplo, es aconsejable cocinarlo con lima para favorecer la absorción de la niacina en el organismo. Otros alimentos ricos en esta vitamina y con los que puede mezclarse, son el pollo, pescado, huevos, otros cereales, granos germinados, legumbres, aguacates y cacahuetes.

Los granos con gluten que es recomendable consumir de vez en cuando, son la avena y el centeno. La avena es rica en proteína, vitaminas B y E, calcio, potasio, fósforo, silicona y magnesio, además de aceites poliinsaturados. Es un excelente alimento para calmar el sistema nervioso, reestablecer el sistema reproductivo y eliminar el colesterol del aparato digestivo y arterias. Por su alto contenido en silicona, es beneficiosa para ayudar a renovar los huesos y los tejidos conectivos.

El centeno tiene una composición similar al trigo pero es más bajo en gluten, y por lo tanto, menos irritante. Es, además, rico en las vitaminas B1, B2, B3, biotina, ácido fólico y colina, y en los minerales cromo, magnesio, zinc, selenio y hierro.

PROTEÍNAS

Las proteínas son esenciales para nuestra salud. La mayoría de desequilibrios que se observan día a día en los pacientes es debido a la falta de proteínas y/o al mal uso de ellas.

Las proteínas están compuestas de 22 aminoácidos, de los cuáles 8 no pueden ser manufacturados por el organismo, de ahí que se llamen aminoácidos esenciales, y que deban conseguirse a través de la alimentación. Es importante reunir estos 8 aminoácidos en la misma comida. Las proteínas completas (aquéllas que reúnen estos 8 aminoácidos ácidos) son la carne, pescado, huevos, algas y productos lácteos; y las incompletas son los granos, legumbres, frutos secos y semillas. Es decir, estas últimas requieren ser mezcladas entre ellas para obtener los 8 aminoácidos esenciales.

Ejemplos de buenas combinaciones son: granos con legumbres; granos o legumbres con algas; granos con frutos secos.

Sin embargo, es importante no abusar de las proteínas, ya que una vez metabolizadas, dejan residuos como la urea, creatinina y amoniaco. Un exceso de estas sustancias, debido a un exceso de proteína en la dieta, puede producir problemas de salud como acidez metabólica y sus respectivos síntomas (dolores, artritis, gota etc.). Por otro lado, cuando la sangre se acidifica, el organismo, a modo de compensación, utiliza los minerales de los huesos como son el magnesio y calcio, entre otros, para alcalinizar de nuevo el sistema. Esto puede causar serios desequilibrios en la salud como, por ejemplo, osteoporosis y otros problemas óseos.

La proteína animal (carne, pescado, huevos) suele dejar más residuos que la vegetal (legumbres, frutos secos, semillas y algas).

ALGAS

Son los vegetales más antiguos que se conocen. Existen más de 1700 variedades, aunque las más usadas son: agar-agar, arame, hijiki, kombu, nori, wakame y dulse.

Las algas son ricas en aminoácidos, vitaminas y minerales, especialmente calcio, magnesio, hierro, potasio, selenio y yodo. Su alto contenido de este último mineral, las convierte en un alimento fabuloso para activar la tiroides y regular el metabolismo.

Las algas cumplen muchas funciones importantes en el organismo, por ejemplo, son ideales para: desintoxicar el cuerpo de metales pesados y radiación, ya que contienen ácido algínico (un potente desintoxicante); tratar quistes y nódulos; reducir los niveles de colesterol y grasa de la sangre; y rejuvenecer los pulmones y el aparato digestivo.

Se pueden usar en sopas, guisos, ensaladas, o pasadas por la sartén. Si se cocinan junto con las legumbres, ayudan a que éstas sean más fáciles de digerir.

FRUTOS SECOS, SEMILLAS DE SÉSAMO, LINO, CALABAZA Y GIRASOL.

Son una fuente excelente de proteína, ácidos grasos esenciales, lecitina, vitaminas B y E, minerales zinc, calcio, magnesio y hierro.

Son altamente recomendados para tratar y prevenir problemas cardiovasculares, hipoglucemia reactiva, falta de energía, desequilibrios menstruales, inflamaciones, problemas de piel y huesos, entre otros.

Es muy importante asegurarse de que, tanto las semillas como los frutos secos, estén frescos. La rancidez puede causar irritación de estómago e intestino, además de destruir las vitaminas A, E y los ácidos grasos del organismo.

Evitar las versiones tostadas y saladas.

LEGUMBRES

Son ricas en proteínas y féculas, y parece ser que es por esta razón por la que son difíciles de digerir, a parte de que algunas contienen una sustancia que bloquea la acción de ciertas enzimas que digieren la proteína de los alimentos. Sin embargo, esta sustancia inhibidora queda destruida cuando las legumbres son cocinadas adecuadamente o al ser germinadas. Para favorecer su digestión, es conveniente cocinarlas con jengibre o algas, o una vez en el plato añadirles un chorrito de aceite de oliva crudo.

Las legumbres mezclan muy bien con los cereales, por ejemplo, lentejas con arroz. De esta forma, se consiguen los ocho aminoácidos esenciales tan necesarios para la salud.

Dentro de la variada selección de las legumbres, se encuentra la soja y sus productos (leche, yogures, miso, tempeh, tofu…). Éstos son una excelente fuente de proteína (entre las legumbres, la soja es la más proteica). Además de tener propiedades similares a cualquier otra legumbre, la soja tiene cualidades estrogénicas. Por esto se recomienda consumirla en desequilibrios relacionados con la mujer, como son el síndrome premenstrual, menopausia, osteoporosis, endometriosis y demás tus hormonas y disfruta

HUEVOS

Durante años se les ha considerado como un alimento nocivo para las personas con el colesterol alto. Sin embargo, además de proporcionarnos colesterol (sustancia que el cuerpo, de todas formas, produce por sí mismo), es también una excelente fuente de proteína, además de las vitaminas colina, biotina, A, B, D y E, del mineral sulfuro, hierro, fósforo y zinc, lecitina, ácidos grasos esenciales, y los aminoácidos cisteína y metionina.

Estos nutrientes ayudan a que el colesterol sea convertido en útiles hormonas esteroides que nos ayudan a protegernos de enfermedades. Además, los huevos son un alimento excelente para desintoxicar el hígado de estrógenos, metales pesados y toxinas en general.

PESCADO

El pescado más recomendado en un programa de nutrición ortomolecular es el atún, caballa, arenque, anchoas, salmón y sardinas (aunque los demás no son descartados).

Este tipo de pescado es rico en ácidos grasos esenciales, especialmente los de la familia Omega-3, además de ser una excelente fuente de proteína y minerales como el fósforo, hierro y yodo.

El pescado es recomendado para tratar y prevenir todo tipo de problemas cardiovasculares, artritis e inflamaciones crónicas, migrañas, desequilibrios hormonales, trastornos de piel e infecciones frecuentes, por mencionar unos cuantos.

Carne blanca (a ser posible biológica)

Es importante comer, siempre que sea posible, carne biológica, ya que los animales de consumo son tratados con una gran cantidad de hormonas (para que crezcan y engorden), pesticidas (en los piensos con los que se alimentan) y antibióticos (para combatir las infecciones que desarrollan debido a las condiciones en las que viven).
Sin embargo, la realidad es que es difícil encontrar carne biológica en la mayoría de supermercados y carnicerías. Por otro lado, es posible encontrar personas en el campo que crían sus propios animales de forma biológica y los venden sin hacer uso de la publicidad. Es cuestión de salir de excursión y buscarlos, hablar con ellos y llegar a un acuerdo. Otra forma interesante de conocer el mercado de productos biológicos es ir a las ferias de alimentos artesanales y averiguar los distribuidores, tiendas y particulares que venden este tipo de alimentos en tu área.

El pollo y pavo son ricos en las vitaminas B1, B5, B6, B12, y minerales cromo, magnesio, manganeso, zinc, hierro y selenio, además de ser una fuente completa de aminoácidos esenciales.

GRASAS POLIINSATURADAS Y MONOSATURADAS

Las grasas son fundamentales para nuestra salud, y deberían formar un 15% de nuestra dieta.

A pesar de tener mala reputación entre los partidarios de las dietas de adelgazamiento, las grasas poliinsaturadas, si se saben usar bien, nos pueden ayudar a regular el metabolismo y a perder peso, entre sus otras muchas funciones. Los aceites más indicados para conseguir una salud óptima son los de aceite de oliva (para cocinar y en crudo) y los de semillas (consumidos únicamente en crudo).

En un programa de nutrición ortomolecular se crea el tipo de alimentación más indicado para cada individuo, siempre usando como base estos alimentos mencionados. Para unas personas es recomendable no mezclar las proteínas y los hidratos altos en fécula; para otras, es necesario evitar ciertos alimentos que, aunque estén en la categoría de alimentos sanos, pueden causar, intolerancias o alergias; por otro lado, hay personas que necesitan aumentar el consumo de los aceites poliinsaturados, huevos e incluso carne. A pesar de no poder hablar en términos generales de una dieta sana, por el contrario, sí se puede hablar de qué sustancias no forman parte de una nutrición óptima.

CUATRO SUSTANCIAS NOCIVAS PARA LA SALUD

AZÚCARES

Estos incluyen azúcar blanco y moreno, miel, siropes, sacarina, glucosa, maltosa y dextrosa.

Éstos se encuentran en productos refinados e integrales de pastelería, galletas, algunos cereales y panes, refrescos, salsas y embutidos, entre otros.
Para entender bien el efecto de estas sustancias en el organismo, es importante hacer un repaso de cómo funciona la regulación de la glucosa de la sangre:

El organismo necesita glucosa (azúcar) para cumplir todas sus funciones. Ésta proviene de los carbohidratos complejos que consumimos durante el día. Por ejemplo, cuando nos despertamos por la mañana nuestro nivel de glucosa es bajo puesto que hemos estado sin comer, aproximadamente, 8 horas desde la cena. Al levantarnos y tomar un desayuno basado en carbohidratos completos, proteínas y grasas como, por ejemplo, leche o yogurt de soja, copos de quinoa, semillas, frutos secos y una pieza de fruta…la fibra y combinación de nutrientes que se encuentran en estos alimentos, hacen que su digestión y metabolismo generen una producción constante de glucosa y, por lo tanto, de energía.

Es normal que poco antes de la hora de comer sintamos sensación de hambre y un ligero “bajón” propio del desgaste de esta energía. Al ingerir una comida basada, por ejemplo, en una sopa de verduras, lentejas con arroz y una ensalada con semillas y frutos secos, volvemos a generar una producción de glucosa y energía constante y duradera que nos acompañará hasta la hora de la cena, donde este proceso se volverá a repetir. El resultado es una energía, mental y física, equilibrada durante el transcurso del día.

Si, por el contrario, para desayunar optamos por un café con azúcar, galletas y zumo de naranja, los niveles de glucosa de la sangre suben desproporcionadamente y de forma rápida.

Esto es debido a que el azúcar presente en el desayuno pasa rápidamente a la sangre, aumentando exageradamente los niveles de esta sustancia en la sangre. Cuando esto ocurre, el páncreas produce insulina, la cual se encarga de bajar la glucosa. Sin embargo, la reacción es rápida causando un bajón y unos síntomas tan desagradables como agotamiento, irritabilidad, falta de concentración, somnolencia, malestar, mareo, y necesidad de comer algo dulce, tomar un café o fumar un cigarrillo. Si en ese momento volvemos a comer algo dulce, la glucosa volverá a subir desproporcionadamente produciendo otra descarga de insulina, y el ciclo volverá a producirse.

Estos altibajos, a la larga, pueden causar un desequilibrio generalizado en todo el organismo.

Por si esto fuera poco, cuando los niveles de glucosa de la sangre están bajos, la producción de histamina aumenta. Ésta, en exceso, es una poderosa sustancia producida por las células que puede causar inflamación crónica y síntomas tan variados como asma, artritis, migrañas, problemas intestinales, alergias, depresión y un largo etcétera.

Por otro lado, el azúcar no nos aporta nutrientes, sino que, por el contrario, nos “desnutre” de sustancias tan importantes como la gama de las vitaminas B y de minerales como el calcio, magnesio y cromo, entre otros.

GRASAS SATURADAS, HIDROGENADAS Y ACEITES FRITOS DE SEMILLAS

Éstas se encuentran en el queso, leche y carne roja, margarina, comida “prefabricada” y bollería, respectivamente.

El cuerpo necesita un cierto tipo de grasas para sobrevivir y cumplir una serie de funciones vitales para el organismo. A estas grasas se les denomina “ácidos grasos esenciales”

. Se les llama “esenciales” porque el cuerpo no las puede fabricar, sino que las adquiere a través de la dieta. Este tipo de grasa reduce el peligro de cáncer, enfermedades cardiovasculares, artritis, problemas de piel y hormonales, depresión, y alergias, entre otros.

Estos ácidos se dividen en dos familias: Omega 3 y Omega 6. Y se encuentran en las semillas, frutos secos y pescado.

La persona que no come estos alimentos regularmente, corre el riesgo de sufrir sus deficiencias.

Las grasas o aceites poliinsaturados que se encuentran, por ejemplo, en el aceite de girasol, sésamo o lino, se presentan líquidos a temperatura ambiental y son extremadamente frágiles a la luz y calor. Cuando se les somete a altas temperaturas, como, por ejemplo, al freírlos, su estructura molecular cambia y pasan a convertirse en radicales libres o toxinas. Igual ocurre cuando se les añade hidrógeno para hacerlos sólidos (grasas hidrogenadas), como la margarina.

En este estado molecular, el cuerpo no los reconoce como nutrientes y, por consiguiente, no puede hacer uso de ellos. Por otro lado, estas grasas tóxicas bloquean la habilidad del organismo para usar los aceites poliinsaturados saludables produciendo inflamación, entre muchos otros síntomas.

Los productos lácteos y la carne, por otro lado, son altos en un tipo de grasa denominada “ácido araquidónico”. Ésta favorece la inflamación y, al igual que acabamos de ver, bloquea la capacidad del cuerpo de metabolizar adecuadamente los aceites poliinsaturados.

Es recomendable usar aceite de oliva para cocinar y en crudo, y aceites de semillas prensados en frío, exclusivamente, para su consumo en crudo. Por otro lado, se pueden usar semillas como sustitución a los aceites vegetales. Es importante guardar este tipo de aceites y las semillas en la nevera para evitar su deterioro.

PRODUCTOS LÁCTEOS

Éstos, a parte de no ser recomendables por lo anteriormente mencionado sobre su alto contenido en grasas saturadas y proinflamatorias, suelen producir una gran variedad de problemas para la salud. El problema más destacado y poco reconocido es que son alimentos muy dados a producir intolerancias, que en muchas personas pasan desapercibidas.

Cuando nacemos nuestro aparato digestivo no está formado, y, por este motivo, es importante que nos alimenten con leche materna. A través de la porosidad intestinal propia del recién nacido se absorben los nutrientes de este alimento. Cuando nos empiezan a salir los dientes, perdemos la enzima que digiere la leche, puesto que ya estamos preparados para comer más sólido. Es en este momento cuando se empiezan a introducir otros alimentos con mucho cuidado, ya que nuestro aparato digestivo todavía está inmaduro y muy permeable. Entre estos alimentos uno de los favoritos es la leche de vaca, y con ésta comienzan muchos de los problemas de salud que arrastramos durante toda la vida.

La leche de vaca contiene una estructura molecular demasiado grande para el bebé. La leche tiene la capacidad de permeabilizar el aparato digestivo del ternero para que los nutrientes de ésta se absorban debidamente. El mismo efecto ocurre cuando se alimenta con leche de vaca a un bebé. A través de esta permeabilidad se absorben las moléculas de la leche que son demasiado grandes para el organismo de un bebé. Esto pone el sistema inmunitario en estado de alerta, lo cual puede causar inflamación crónica, alergias y, con el tiempo, debilitar dicho sistema.

Estas repercusiones suelen acompañar al individuo durante toda la vida, aunque sus manifestaciones varían. Por ejemplo, en un principio el bebé puede presentar cólicos, problemas de oído y catarros continuos; de niño, los síntomas suelen manifestarse como terrores nocturnos, asma o hiperactividad; en la adolescencia puede aparecer acné, depresión y dolores de cabeza; en la juventud, problemas intestinales y menstruales; en la madurez y vejez, artritis y osteoporosis.

Todos estos desequilibrios de salud pueden ser debidos a un mismo problema: intolerancia a los productos lácteos.

Por si esto fuera poco, los productos lácteos producen mucha mucosidad en el organismo taponando el sistema linfático (el que nos ayuda a desintoxicarnos), bloqueando la absorción intestinal y congestionando el sistema respiratorio.

Recordemos que sólo un escaso porcentaje de la población mundial tolera los productos lácteos. Por ejemplo, la raza china no la consume, al igual que tampoco lo hacen los indios de Sudamérica, ni muchas poblaciones africanas, por mencionar algunos pocos.
Como sustitución a los productos lácteos son recomendables los productos de soja y la leche de arroz y avena. No hay que tener miedo a una posible carencia de calcio cuando se eliminan los productos lácteos de la dieta. La leche es alta en este mineral pero baja en magnesio, el cual es indispensable para ayudar en la absorción del calcio en los huesos. Entre los mejores alimentos altos en estos dos minerales, se encuentran los vegetales verde oscuro, apio, col, brócoli, nabos, soja, higos y ciruelas secas, harina de algarroba, olivas, algas (especialmente la Hijiki), frutos secos y semillas.

TRIGO

Éste se encuentra en el pan, bollería y pasta, principalmente. Este cereal es un gran irritante del sistema digestivo, ya que es muy alto en gliadina, una proteína que forma parte del gluten.

Su consumo, de vez en cuando, no presenta problemas. Sin embargo, en grandes cantidades o continuamente puede erosionar la vellosidad intestinal produciendo malabsorción, dolor, inflamación, diarrea y/o estreñimiento y un sinfín de síntomas intestinales y sistémicos.

El trigo además, le “roba” importantes minerales al organismo, como son el magnesio y zinc, entre otros.

Desafortunadamente, nuestros hábitos alimenticios tienen el trigo como base. Por ejemplo: para desayunar tomamos cereales (que normalmente contienen trigo); a media mañana, bocadillo; para comer un plato de pasta o cualquier otro plato acompañado de pan; para merendar bollería; y para cenar, otra vez pan. Esto, sin mencionar las pizzas, sopa de fideos, galletas, pasteles, rebozados etc. Este cereal se puede sustituir por pan de centeno (sin abusar de él, tampoco); harina de maíz, arroz o soja; copos de arroz, mijo o quinoa; pasta de trigo sarraceno o quinoa.

Ya sabemos ahora los alimentos base de una nutrición óptima, y los alimentos que debemos evitar. Las personas que coman en restaurantes o que no dispongan de alimentos como la quinoa, algas, tofu, etc., pueden alimentarse perfectamente bien escogiendo los alimentos que nuestra cocina mediterránea nos ofrece como son las legumbres, verduras, ensaladas, huevos, carne y pescado. Lo importante es evitar los alimentos no recomendados como los azúcares, lácteos, grasas saturadas o procesadas, y trigo.

ALIMENTACION Y ESTRES

Hasta ahora habíamos leído principalmente que con una buena alimentación podíamos ayudar a nuestro organismo a combatir mejor el estrés. Sin embargo, le hemos dado poca importancia al hecho de que nuestra alimentación puede producirnos estrés.

Las glándulas suprarrenales están situadas encima de los riñones. Están divididas en dos partes principales: córtex y médula. En el córtex, entre otras, se produce la hormona cortisol y en la médula se sintetizan las hormonas adrenalina y noradrenalina.

Estas tres hormonas ayudan al organismo a enfrentarse al estrés. Gracias a estas hormonas podemos hacer frente a estresores en nuestras vidas, poniendo en marcha la llamada reacción del estrés “lucha o huída”. Sin embargo, el estrés crónico, el cual es tremendamente dañino para nuestro organismo, puede desequilibrar nuestras glándulas suprarrenales causándonos un sinfín de síntomas, entre los que se encuentran:
Taquicardias
Ansiedad
Agotamiento
Cambios de humor
Bajones de azúcar
Falta de concentración
Insomnio
Infecciones frecuentes
Exceso de peso
Alergias
Problemas menstruales

Los diferentes factores relacionados con nuestra alimentación que veremos más adelante afectan, de una u otra forma, a las glándulas suprarrenales, estimulándolas y forzándolas a producir hormonas adrenalina, noradrenalina y cortisol.

En otras palabras, hay sustancias que ingerimos en nuestra alimentación y ciertos hábitos alimenticios, que generan estrés en nuestro organismo. Si evitamos estos factores dejaremos de producir un estrés innecesario en nuestro organismo y nuestras suprarrenales nos lo agradecerán, fortaleciéndose y ayudándonos a sentirnos mucho más centrados, tranquilos y sanos.

Los siguientes 7 puntos son estresores relacionados con nuestra alimentación:

1) ESTRESORES NUTRICIONALES

Café:
Contiene las sustancias teobromina, teofilina y cafeína. Éstas afectan directamente a las glándulas suprarrenales, provocándolas para que produzcan adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas producen una elevación de la glucosa de la sangre. El efecto rebote es el conocido “bajón de azúcar” con sus correspondientes síntomas: cansancio, falta de concentración, irritabilidad, mareo, temblores, debilidad y un largo etcétera. Una vez que el cuerpo se encuentra en estado de “bajón de azúcar” las glándulas suprarrenales vuelven a ser activadas para volver a producir adrenalina y noradrenalina y así volver a elevar el nivel de azúcar en la sangre. El resultado es lo que llamo el efecto “montaña rusa” o altibajos de energía. Este efecto es tremendamente estresante para el organismo.
Por otro lado, el café le roba al organismo minerales como el magnesio y zinc, los cuales son nutrientes vitales para combatir el estrés.

Té:
Contiene cafeína y tanina, las cuales son estimulantes. El té actúa como el café (ver párrafo anterior) y además le roba al organismo minerales como el zinc y hierro.
Azúcar: (que incluye azúcar de mesa, miel, bollería y pastelería, refrescos, embutidos, dextrosa, sacarina, etc.). Esta sustancia tan consumida en nuestra sociedad aumenta desproporcionadamente la glucosa (azúcar) de la sangre. Ante una abrupta subida de glucosa en la sangre el organismo segrega grandes cantidades de insulina, causando el efecto rebote o “bajón de azúcar”. Éste, como ya hemos visto antes, provoca la estimulación de las glándulas suprarrenales para que produzcan adrenalina y noradrenalina y vuelvan a subir los niveles de glucosa.
El azúcar, además, acidifica el organismo. O sea, hace que nuestro pH sea más bajo de lo normal. Para regular el pH, el organismo utiliza una gran cantidad de nutrientes, como el magnesio, calcio y zinc, entre otros, los cuales son muy importantes, por otro lado, para combatir el estrés.

Chocolate:
Contiene cacao, la cual está compuesta de teobromina y como ya hemos visto en el apartado del café, esta sustancia actúa de estresor en nuestro organismo. Por otro lado, el chocolate suele llevar azúcar, otra sustancia de que la que ya he hablado antes y que también es un gran estresor.

Alcohol:
Inhibe la movilización del glucógeno (glucosa guardada) en el hígado, contribuyendo a bajones de glucosa. Como ya he mencionado en los apartados anteriores una vez que el cuerpo se encuentra en un estado bajo de glucosa (azúcar) en la sangre, las glándulas suprarrenales son estimuladas para volver a elevar los niveles de glucosa. Además, el alcohol interfiere con la absorción del zinc (fundamental para el control del estrés) y fomenta la absorción del plomo (un estresante) en el organismo.

2) DESHIDRATACIÓN

Un cuerpo deshidratado es un cuerpo estresado. Entre sus muchos efectos, la deshidratación causa que las glándulas suprarrenales produzcan aldosterona, la cual aumenta la absorción de sodio en la sangre, y con ello la retención de agua.

3) DEFICIENCIA DE NUTRIENTES

La vitamina E ayuda a que las hormonas relacionadas con el estrés no sean destruidas por el oxígeno. La deficiencia de la vitamina B5 hace que las glándulas suprarrenales pierdan su capacidad de producir hormonas. A su vez la vitamina B5 ayuda a reciclar el colesterol (las hormonas del estrés están hechas de colesterol). La vitamina C favorece la producción de hormonas suprarrenales, mejora su utilización y retrasa su destrucción.
Otros nutrientes importantes para fortalecer las glándulas suprarrenales son los ácidos grasos esenciales (Omega 6 y 3), y las vitaminas A y B2. Cualquier deficiencia en nuestra alimentación de estos nutrientes puede debilitar nuestras glándulas suprarrenales y afectarnos negativamente en nuestra forma de enfrentarnos al estrés.
Los nutrientes para controlar los bajones de azúcar y evitar, así, la estimulación de las glándulas suprarrenales son el zinc, magnesio y cromo, la vitamina B3, B6 y los ácidos grasos esenciales. Sus deficiencias pueden hacernos más susceptibles al estrés.

4) COMIDAS IRREGULARES O FALTA DE COMIDA

Si el espacio entre comida y comida es muy largo (unas 4 ó 5 horas, o más), el organismo acabará agotando la glucosa en sangre. Una vez que esto ocurre las glándulas suprarrenales producen adrenalina y noradrenalina para estimular al hígado a que libere el glucógeno (glucosa) guardado, y así volver a regular los niveles de glucosa en la sangre.
5) ESCASEZ DE PROTEÍNA Y EXCESO DE CARBOHIDRATOS EN LA DIETA

Un exceso de carbohidratos y/o la falta de proteína en la dieta hacen que la glucosa de la sangre suba desproporcionadamente. Esto activa al páncreas a producir insulina, la cual baja los niveles de glucosa de forma rápida y abrupta, produciendo el llamado “bajón de azúcar”. Éste, a su vez, pone en alerta el organismo para que las glándulas suprarrenales fabriquen las hormonas adrenalina y noradrenalina, las cuales estimulan al hígado a que libere el glucógeno guardado para volver a subir la glucosa en la sangre. La proteína, por otro lado, estimula la producción de glucagón (una hormona producida por el páncreas), que previene el bajón de azúcar.

6) DIETA PROINFLAMATORIA

Un exceso de carne roja, productos lácteos, trigo, azúcar, café y alcohol, y la deshidratación crónica, favorecen la inflamación. Estas sustancias tan utilizadas en nuestras costumbres alimenticias, actúan desactivando las enzimas metabólicas delta-5-desaturasa y delta-6-desaturasa que son las encargadas de convertir los aceites Omega 6 (frutos secos, semillas y ciertos vegetales) y Omega 3 (pescado) de nuestra alimentación en prostaglandinas 1 y 3.

Estas prostaglandinas son sustancias antiinflamatorias tremendamente necesarias para nuestro organismo ya que ayudan a prevenir la artritis, eczema, migrañas, asmas etc. La inflamación, por otro lado, produce la fabricación de cortisol, y por lo tanto, la estimulación de las glándulas suprarrenales. Cualquier tipo de inflamación crónica actúa de estresor en nuestro organismo.

7) MALA DIGESTIÓN Y/O DISBIOSIS INTESTINAL

La falta de ácido clorhídrico, enzimas digestivas, una vesícula biliar perezosa, el comer sin masticar adecuadamente, o cualquier desequilibrio intestinal (candidiasis, parasitosis, etc.) favorecen la mala digestión.

Cuando esto ocurre, el intestino se recarga de moléculas mal digeridas que producen fermentación o putrefacción, causando inflamación intestinal crónica y permeabilidad intestinal. A través de esta permeabilidad las moléculas mal digeridas pueden viajar a la sangre actuando como estresores y agentes extraños y causando inflamación en diversas partes del organismo.

La inflamación crónica actúa de estresor activando las glándulas suprarrenales para que produzcan la hormona cortisol.

Nuestras glándulas suprarrenales ya se enfrentan a suficiente estrés, que no podemos controlar en su totalidad, como es la contaminación, los pesticidas en el agua y alimentos, las responsabilidades familiares y laborales, la radiación… por eso es fundamental que hagamos todo lo posible para no generarles aún más estrés. Así pues introduciendo una alimentación sana, lo más biológica y fresca posible; ejercicio moderado; suplementos nutricionales específicos; y evitando estos 7 puntos anteriormente mencionados, podemos evitarle a nuestro organismo un estrés innecesario.

Esto no sólo nos hará sentirnos mucho mejor físicamente sino que, por otro lado, nos ayudará a enfrentarnos más livianamente al estrés que la vida, por el contrario, irremediablemente nos produce.

 

 

 

 

 

 

 

LA OZONOTERAPIA

HISTORIA

La historia de la ozonoterapia comienza en Alemania. El precursor del uso del ozono fue Werner Von Siemens, quien en 1857 construyó el primer tubo de inducción para la destrucción de microorganismos.

En la segunda década del siglo XX, otro alemán, el químico Justus Baron Von Liebig fue el primero en estudiar las aplicaciones del ozono para uso humano.

Fueron los rusos quienes aceleraron las investigaciones de esta nueva medicina y transfirieron los conocimientos a los países aliados. Aunque también se expandió en el resto del mundo, sobre todo después de la II Guerra Mundial.

En España la ozonoterapia está basada en los efectos benéficos del gas en el organismo:

-El ozono actúa como antioxidante; inmunomodulador (estimula a los glóbulos blancos, lo que aumenta las defensas del organismo ante agresiones externas como las infecciones, y la detección de células mutágenas que pueden producir cáncer o enfermedades autoinmunes).

-A nivel de los glóbulos rojos se incrementa la liberación de oxígeno generando un mayor transporte de oxígeno a las células, mejorando la función celular y la circulación en general.

-Es un poderoso germicida: elimina hongos, bacterias y virus.

Este conjunto de beneficios hace que las aplicaciones terapéuticas también sean muchas y para distintas enfermedades: desde carcinomas; esclerosis cerebral y parkinson, hasta cistitis, trastornos circulatorios, cirrosis hepáticas, hepatitis y enfermedades vesiculares.

También se tratan enfermedades reumáticas en general, poliartrosis, hernias discales, artrosis, tromboflebitis y varices; gangrena y ulceras diabéticas; colitis ulcerosa, colon irritable, eczema anal, fisuras y fístulas anales, hemorroides e infecciones genitales.

El ozono también se utiliza para curar la piel. Y el abanico de patologías es muy amplio: cicatrices, heridas resistentes a la cicatrización, dermatológicas en general (abscesos, fístulas, forúnculos, acné, etc.), quemaduras, hongos en general, herpes simple y zoster.

La ozonoterapia se utiliza con mayor frecuencia en las situaciones en que la medicina alopática no encuentra los efectos deseados. En el caso de pacientes en situaciones crónicas o críticas que hacen peligrar su vida o algunos de los miembros, como gangrenas, úlceras o problemas de visión, en especial cataratas, así como también infecciones generalizadas y problemas circulatorios.

El ozono para uso medicinal es una mezcla de oxigeno-ozono, que se logra por el paso de oxigeno puro por una descarga eléctrica de alto voltaje y alta frecuencia. Esta reacción química, realizada por un equipo especial de electromedicina, produce un gas con distintas concentraciones de ozono, acorde a la patología y el tratamiento. El gas, al entrar en contacto con el organismo produce cambios químicos terapéuticos.

El oxígeno-ozono al entrar en la sangre reacciona con los ácidos grasos insaturados convirtiéndolos en ozónidos y luego en peróxidos. El hierro de la sangre actúa como catalítico. Esta reacción hace que la hemoglobina libere oxígeno adicional en el torrente sanguíneo, se puede comprobar por el leve aumento de la presión arterial y el descenso de la presión venosa. Por otro lado, el aumento de los peróxidos favorece la oxidación celular y fortalece el sistema inmunológico.

El ozono cura porque mejora el metabolismo en forma integral. Por un lado, la circulación sanguínea mejora en los tejidos afectados. Por otro, el transporte de oxígeno y, por lo tanto el suministro de energía a las áreas inflamadas, es mejorado. Y también el sistema inmunológico es influenciado o estimulado de forma positiva.

El ozono también tiene un efecto vacuna, por cuanto fragmentos de virus, parcialmente destruidos, pueden funcionar como estímulo en la producción de anticuerpos. Además, como el ozono induce a una mayor agresividad de los leucocitos, hace que los virus sean atacados más rápidamente y con mayor fuerza. También actúa como antitóxico, sin destruir los tejidos. Y por último, el ozono no puede ser inactivado por sistemas enzimáticos y por eso actúa sobre cualquier tipo de agresor.

La ozonoterapia no es una medicina alternativa, sino que es considerada una medicina natural. Sobre la base de todos los conocimientos que requiere la aplicación del gas, instrumenta los tratamientos con ozono independientemente de la utilización de fármacos específicos o de los posibles desatinos de ellos.

Desde este punto de vista, la ozonoterapia no tiene consecuencias colaterales con otros tratamientos. No compite, sino es aleatoria a cualquier otra aplicación médica.

Los tratamientos son rápidos, eficaces y económicos. Y consisten en un número de sesiones que varían en cantidad y duración, según la afección que se trata. Las aplicaciones no tienen efectos adversos.

La mezcla gaseosa de oxigeno-ozono se puede aplicar de múltiples maneras. En forma local mediante una campana de vidrio o una bolsa plástica acorde a las distintas partes del cuerpo (pierna, brazo, etc.).

Además se le inyecta por vía intraarterial, subcutánea e intramuscular.

Otro método para suministrarlo es a través de autohemotransfusion que consiste en la extracción de sangre a la cual se le agrega el oxigeno-ozono, se mezcla con la sangre y sin sacar la aguja, se la vuelve a inyectar en la corriente sanguínea.

La insuflación rectal se realiza aplicando directamente el gas por medio de una sonda fina, como si fuera un enema.

Otras aplicaciones se realizan a través de cremas. Estos productos al tomar contacto con el cuerpo, transmiten el ozono al organismo.

El ozono es un gas inestable que se descompone fácilmente a una velocidad que depende de la temperatura. Por eso, no deja residuos tóxicos ya que dentro del organismo se transforma en oxígeno.

Pero, a pesar de todas sus ventajas, la ozonoterapia está contraindicada en casos de intoxicación alcohólica aguda, infarto cardiaco, alergias al ozono y embarazo. Estas contraindicaciones son debido al pequeño aumento de la presión arterial.

En el campo de la estética, son muchos los productos que ofrece la ozonoterapia. Como el ozono actúa en la piel como un poderoso activador celular, existen cremas, geles y emulsiones para el tratamiento del cutis o la piel en general. Combatiendo en gran medida la celulitis o como pantalla para las radiaciones solares.

El ozono también es utilizado como un potente inmunoestimulantes, desactivador del dolor y antiinflamatorio.

 

 

 

 

 

 

 

APLICACION DE LA OZONOTERAPIA EN PACIENTES PEDIATRICOS CON INMUNODEFICIENCIA HUMORAL

REALIZADO EN HOSPITAL PEDIATRICO DE CENTRO HABANA Y CENTRO DE INVESTIGACIONES DEL OZONO

RESUMEN:
Algunas bacterias y toxinas no son fagocitadas por las células del sistema retículo endotelial, pero deben ser destruidas de alguna forma, para ello el organismo tiene una línea de defensa llamada inmunidad. La sangre y otros fluidos orgánicos contienen proteínas especiales llamadas anticuerpos, que reaccionan químicamente con los agentes invasores o toxinas, destruyéndolos.
Recientemente se ha demostrado los efectos estimulantes del ozono en el sistema inmune, así como sus propiedades inmunomoduladoras, según las dosis aplicadas. El objetivo de este trabajo es evaluar los efectos que la ozonoterapia ejerce en diferentes inmunoglobulinas (IgG, IgA, IgM) en niños con deficiencia humoral.
Se estudiaron 59 niños ambulatorios con diagnóstico de inmunodeficiencia humoral, entre 1 y 5 años. Estos niños padecían de infecciones respiratorias altas, neumonías, asma, amigdalitis, adenoiditis y otitis media crónica a repetición. El ozono se aplicó por vía rectal para un total de 36 sesiones, en tres ciclos de duración diferentes y en dosis de acuerdo a la edad. Durante el tratamiento no se utilizó ninguna otra medicación. Se midieron las inmunoglobulinas IgA, IgM e IgG al inicio, tres días después de finalizado el primer ciclo de tratamiento, después de cada ciclo de tratamiento, (3 y 6 meses), y a los 12 meses post-tratamiento. Se aplico la T de Student para muestras pareadas, y un AÑOVA con posterior test de Fisher y de Duncan.

En todos los casos se obtuvieron incrementos significativos (p<0.05) href=”http://www.monografias.com/trabajos11/medalop/medalop.shtml”>Medicina Interna. Editorial Hartcourt. Madrid, 2000.

CERVERA, CALA H. “CANDIDIASIS CRONICA”. Editorial Robin Book. Barcelona, 2003.

HOLFORD, PATRICK Y LAWSON, SUSANNAH. “NUTRICION OPTIMA ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DEL EMBARAZO”. Editorial Amat. Barcelona, 2004.

TERRAS, STEPHEN. “CANDIDIASIS”. Editorial Tutor. Madrid, 1996.

Artículos de revistas:

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2. RASCHE, ERICH. “Intolerancias alimenticias desde el punto de vista de la biofísica”. MORA NEWS, Edición nº 5, Octubre, 1996

3. SEME (Sociedad Española de Medicina Estética). “Texto científico para profesionales”. Barcelona, 2004.

4. NESTLE. “NUTRICION, SALUD Y BIENESTAR”.Editorial Nestlé. Lausanne, Suiza. Enero, 2005. PP 26-42.
Internet:

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http://www.odontologia-holistica.com/terapias_comple/terapias_comple.htm#isoterapia

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EL GINKGO BILOBA
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-“PRUEBA DE SOBRECARGA ORAL CON MANITOL Y LACTULOSA”. www.sabater-tobella.com/index.php?id=226&L=2 – 40k

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-“BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LOS PROBIÓTICOS”www.solocursos.net/probioticos_ y_salud-slccurso656290.htm – 30k

ALIMENTOS FUNCIONALES”www.avpap.org/documentos/ donostia2004/alimentosfuncionales
ANEXO

MI PROPIA EXPERIENCIA CON LA CANDIDIASIS

En el año 1996 acudí al especialista de digestivo por presentar fuertes dolores abdominales con distensión.
.
Se me realizó la prueba de enema opaco y fui diagnosticada de dolicocolon, prohibiéndome la toma de mis laxantes habituales. Me prescribieron procinéticos y Plantago Ovata.

Permanecí con este tratamiento un año durante el cual sufrí múltiples crisis de dolores y distensión de abdomen.

Tras la ingesta de unos canelones, apareció al cabo de unas horas, un episodio de disnea (no había presentado nunca este síntoma) y pensé que sería la leche de la bechamel; así que retiré todos los lácteos de mi alimentación y todos los síntomas desaparecieron durante años. Dejé también la medicación y volví a mis laxantes. Tengo que añadir que nunca en mi vida he dejado un solo día de tomarlos debido al dolicocolon.

A medida que ha pasado el tiempo, el síndrome premenstrual se ha convertido en Trastorno Disfórico Menstrual viéndome en la obligación de tomar Citalopram (inhibidor de la recaptación de serotonina), medicamento que ha hecho desaparecer dicho trastorno (o por lo menos enmascararlo).

En Octubre de 2004 volvió la distensión abdominal, tan brutal, que desembocó en Ileo Paralítico con el consiguiente ingreso hospitalario, alimentación enteral y sonda nasogástrica. Me realización colonoscopia, tránsito y placas descartando cualquier patología. Se repitió el Ileo a los pocos días y fui diagnosticada de Adherencias Intestinales (se diagnostica por exclusión de otros procesos) diagnóstico que no compartí ya que fui intervenida de apéndice hace 25 años y el Síndrome adherencial se manifiesta en los primeros 8 años después de la intervención abdominal.

De Octubre a Marzo de 2005 he tenido multitud de episodios de suboclusión intestinal sin ingreso, por propia voluntad y por falta de confianza en la medicina ortodoxa en lo que a este problema se refiere.

Inicié un recorrido por los especialistas que creí oportuno para descartar patologías:
El primero fue el alergólogo quien me confirmó la ausencia de procesos de alergia a medicamentos y a alimentos. El segundo, el ginecólogo: todo perfecto, excepto un Fibroadenoma en mama izquierda, el cual no lo tenía el año pasado. El tercero, el hematólogo, para realizar el test A-100 de los alimentos, con el hallazgo de intolerancia a la piña, coca-cola y garbanzos; descartado también porque yo no consumía estos alimentos. El cuarto, y a estas alturas, casi sin ingerir nada por pánico, y cogiendo peso milagrosamente, acudí a la Medicina biológica, que por medio de la Biorresonancia, el resultado, hace 2 meses, fue de intolerancia alimenticia a casi todo: trigo, lácteos, café, azúcar, todas las carnes y sus derivados( excepto pollo y pescado), todos los cítricos, frutas dulces, vinagre, levaduras, la mayoría de las hortalizas y verduras excepto de hoja, etc.; y además, intolerancia a la mayoría de los aditivos, conservantes y colorantes y candidiasis intestinal; stres oxidativo muy por encima del límite superior permitido.

Mi primera reacción fue de alegría por confirmar mis sospechas pero también el susto y la contrariedad por la escasez de alimentos que podía consumir y el largo recorrido que me quedaba para superar este problema.

Tengo que decir que soy vegetariana y los esquemas se me derrumbaron.

Rápidamente inicié unas sesiones de ozonoterapia a la vez que la toma de Selenio, Zinc, Vitamina C y E, Enzimas digestivas, Cardo Mariano, Aminoácidos Esenciales, Ácidos Grasos Esenciales, Bacterias que no contuvieran Bífidus porque también le tengo intolerancia, pollo y atún. Al mes, dejé todo esto excepto las vitaminas, Selenio, Zinc y bacterias, sustituyéndolo por Coenzima Q, L- Glutamina, otros tipos de Probióticos, Equinácea, Ginkgo Biloba y Autosanguis (Isoterapia homeopática).

Es importante recalcar que si se opta por la Ozonoterapia, el tratamiento con bacterias es imprescindible desde el principio ya que elimina todo tipo de microorganismos.
El primer mes de tratamiento se redujo el número de crisis aunque no la intensidad; el segundo mes había más días buenos que malos. En la actualidad, voy a comenzar el tercer mes de tratamiento; es raro el día que presento la distensión abdominal y me he permitido el lujo de probar algún alimento prohibido, el cual me ha producido dolor pero no inflamación, lo que significa que estoy mucho mejor pero necesito dejar pasar más tiempo. También sé que los lácteos he de suprimirlos para siempre pues llevaba 10 años sin probarlos y la intolerancia sigue. ¡Las pruebas de alergia salieron negativas…!.

Sé que tendré que ser lo más fiel posible a la dieta anti cándidas para siempre pero confío y estoy segura de que las intolerancias y por lo tanto el trastorno inmunitario serán superados.

Estoy rebajando la dosis de Citalopram ahora que sé que la candidiasis produce una alteración hormonal junto con problemas de irritabilidad.

Es mi deseo que esta experiencia, que puede ser la de muchas personas, sirva a profesionales de la salud y a personas que estén padeciendo esta enfermedad.

DRA. Mª JOSE GARCIA ARROYO

Proyecto Final Máster Internacional

en Nutrición y Dietética por la
Junio 2005. Zaragoza (España)